El Mundo
Lunes 19 de Junio de 2017

Empresario que señaló a Temer también acusa a Lula y al PT

El empresario brasileño Joesley Batista, quien inició el escándalo en torno al presidente Michel Temer, también incriminó en la corrupción al ex mandatario Lula de Silva "Lula y el PT (Partido de los Trabajadores) institucionalizaron la corrupción", señaló Batista en una entrevista con la revista "E poca". Lula tiene que responder en cinco juicios de la megacausa sobre corrupción Lava Jato.

El empresario brasileño Joesley Batista, quien inició el escándalo en torno al presidente Michel Temer, también incriminó en la corrupción al ex mandatario Lula de Silva "Lula y el PT (Partido de los Trabajadores) institucionalizaron la corrupción", señaló Batista en una entrevista con la revista "E poca". Lula tiene que responder en cinco juicios de la megacausa sobre corrupción Lava Jato.

"Epoca" publicó el fin de semana de manera íntegra su entrevista con Batista, de la había adelantado varios pasajes sobre Temer el viernes, los que tuvieron amplia repercusión internacional. El empresario, dueño de JBS, el mayor productor de carne del mundo, aseguró respecto a Lula, que durante los años que gobernó el PT en Brasil (2003-2016) las tramas de corrupción se expandieron en todas las esferas del poder público. Algo ya conocido por otras fases del operativo Lava Jato.

"Se crearon núcleos con división de tareas en estados, ministerios, fondos de pensión y bancos", destacó el empresario, quien también enfrenta acusaciones de corrupción e hizo un acuerdo con la Justicia ("delación premiada") para evitar ir a prisión.

"El resultado es que Estado brasileño está dominado por organizaciones criminales y el modelo del PT se reprodujo en otros partidos", completó Batista.

Lula, presidente de Brasil en dos períodos entre 2003 y 2011, enfrenta cinco acusaciones de corrupción por hechos ocurridos durante sus años al frente de la presidencia. Los procesos contra el ex mandatario abarcan acusaciones de tráfico de influencia, lavado de dinero y sobornos, tanto en Brasil como en el exterior, para favorecer a contratistas privados en licitaciones de empresas públicas del Estado brasileño.

En uno de esos procesos, el fiscal pidió que Lula sea condenado por corrupción pasiva, soborno y pague una multa de 27 millones de dólares. El ex presidente es acusado de haber aceptado que la constructora OAS reforme un departamento, como parte de los sobornos para que fuera favorecida en contratos de licitación pública. Los procesos contra Lula son parte del "Lava Jato", una enorme investigación sobre corrupción política que comenzó hace más de tres años.

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