El Mundo
Jueves 22 de Junio de 2017

El terrorista de Bruselas era un joven marroquí sin antecedentes de yihadismo

Fue identificado como Oussama Zariouh. Estaba fichado por un hecho de drogas y residía en Molenbeek. En su casa se halló material explosivo

El autor del atentado "terrorista" en la céntrica estación ferroviaria de Bruselas era un marroquí de 36 años, simpatizante del grupo Estado Islámico y con material para fabricar explosivos, explicó ayer la Justicia belga, un día después de un incidente que rozó la tragedia. "Hay indicios de que el atacante tenía simpatías por la organización terrorista EI", indicó en un comunicado el vocero de la fiscalía federal belga, Eric Van der Sypt, quien anunció además el hallazgo de material para fabricar explosivos en su domicilio. Bélgica, donde un atentado dejó 32 muertos en marzo de 2016, revivió el martes escenas de pánico, un día después que un hombre atropellara a musulmanes cerca de un mezquita en Londres (un muerto) y otro asaltante muriera en un fallido ataque en los Campos Elíseos de París.

El terrorista abatido "fue identificado como Oussama Zariouh nacido el 12 de enero de 1981 en Marruecos, y al que no se le había detectado hasta ahora ninguna vinculación con el terrorismo islamista. Zariouh vivía desde 2013 en el municipio bruselense de Molenbeek-Saint-Jean y llegó a regentar una tienda de telecomunicaciones en esta zona. También trabajó como instalador.

La alcaldesa de Molenbeek, Françoise Schepmans, confirmó que estaba fichado por "un hecho de drogas" que remonta a 2016, pero "no por radicalismo ni terrorismo". El hombre, que residía en esa comuna al menos desde 2013, era un "individuo aislado" y estaba divorciado, agregó. Durante el registro de su domicilio, los investigadores hallaron "sustancias químicas así como materiales que podían servir para la fabricación de explosivos", dijo la fiscalía, precisando que "posiblemente fabricó la bomba allí". Molenbeek ha sido lugar de residencia de varios autores de atentados perpetrados en Europa en los últimos años y vinculados al Isis, entre ellos el organizador del ataque de París en noviembre de 2015 (130 muertos), Abdelhamid Abaaoud.

Explosión parcial

La fiscalía proporcionó detalles sobre los pasos que dio el yihadista antes de hacer estallar la valija y ser baleado por los soldados que custodian la estación central ferroviaria de la capital belga. Según el relato, el hombre entró en la estación a las 20.39 hora local (15.39 hora de Argentina) del martes y tras pasar por el vestíbulo principal, se dirigió escaleras abajo hacia un grupo de pasajeros. Tras retirarse del lugar, volvió hacia este grupo minutos más tarde sosteniendo una maleta, a la vez que gritaba y causaba una "explosión parcial" en la que por suerte nadie resultó herido. La maleta inmediatamente se prendió fuego y el atacante "dejó el equipaje quemándose" y se dirigió a continuación escaleras abajo hacia un andén persiguiendo a un responsable de la estación. Entre tanto la valija, que contenía clavos y garrafas de gas (posiblemente butano), "explotó una segunda vez de manera más violenta". Según el ministerio público, el yihadista volvió entonces al vestíbulo y se precipitó hacia, al menos, un militar allí presente gritando "Allahu Akbar" (Alá es grande), una consigna que habitualmente los yihadistas lanzan antes de cometer un atentado. El soldado "abrió fuego inmediatamente e hizo blanco en el individuo varias veces", que murió más tarde en el lugar a causa de las heridas. "Podría haber dejado víctimas, podría haber sido mucho peor", subrayó Van der Sypt, precisando que había "unos diez pasajeros" junto al atacante cuando activó la carga explosiva. "Está claro que quería causar más daño del que provocó", añadió. El atacante no portaba ni armas de fuego ni cuchillos, ni tampoco un cinturón con explosivos, como se dijo en un primer momento. También se descartó que tuviera cómplices. Los hechos están "calificados de intento de asesinato terrorista".

Coldplay

El premier belga, Charles Michel, agradeció a los soldados que custodiaban la estación ferroviaria en el momento del ataque. Ante una situación potencialmente peligrosa reaccionaron con rapidez y profesionalidad, dijo. "Se evitó un atentado terrorista en la estación central", situada cerca de la turística Grande Place, agregó Michel, tras una reunión del Consejo Nacional de Seguridad. "No nos dejaremos intimidar por los terroristas", afirmó.

Bélgica, junto a países europeos como Francia y Reino Unido, han sido blanco de atentados islámicos en los últimos años. Desde los ataques yihadistas en París en noviembre de 2015, perpetrado por la misma célula que atacó meses después en Bruselas, soldados patrullan las zonas más frecuentadas de la capital. Las autoridades mantuvieron el nivel de alerta terrorista 3 en una escala de 4, indicó Michel, quien anunció el refuerzo de las medidas de seguridad en eventos concurridos, tras ser preguntado por la celebración de dos conciertos del grupo británico Coldplay (anoche y hoy) en Bruselas.

El yihadista se precipitó hacia un soldado, que disparó inmediatamente e hizo blanco en el individuo varias veces"

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