El Mundo
Miércoles 04 de Octubre de 2017

El rey de España urge a restablecer el orden constitucional en Cataluña

Felipe VI acusó a los líderes de la Generalitat de quebrantar los principios democráticos y de socavar la armonía de toda una sociedad

El rey Felipe VI dirigió ayer por primera vez en su reinado un mensaje extraordinario a los españoles para alertar sobre la situación de "extrema gravedad"que plantea el desafío independentista en Cataluña y pedir al Estado que asegure "el orden constitucional"y la unidad del país. En su primera comparecencia desde el polémico referéndum soberanista no autorizado celebrado el domingo en Cataluña, el monarca lanzó un duro mensaje a los líderes catalanes que abrieron la puerta a una independencia unilateral de la región, planteando la crisis institucional más grave en décadas. "Desde hace ya tiempo, determinadas autoridades de Cataluña, de una manera reiterada, consciente y deliberada, han venido incumpliendo la Constitución y su Estatuto de Autonomía", dijo sobre la norma que regula la región. "Con sus decisiones han vulnerado de manera sistemática las normas aprobadas legal y legítimamente, demostrando una deslealtad inadmisible hacia los poderes del Estado".

Felipe acusó a los líderes secesionistas de quebrantar "los principios democráticos de todo Estado de Derecho" y de socavar "la armonía y la convivencia en la propia sociedad catalana". "Hoy la sociedad catalana está fracturada y enfrentada", lamentó el monarca, en una jornada de protestas multitudinarias en Barcelona contra la respuesta policial al referéndum. "Esas autoridades (catalanas), de una manera clara y rotunda, se han situado totalmente al margen del derecho y de la democracia. Pretendieron quebrar la unidad de España y la soberanía nacional", consideró. Por todo ello, añadió, "es responsabilidad de los legítimos poderes del Estado asegurar el orden constitucional y el normal funcionamiento de las instituciones, la vigencia del Estado de Derecho y el autogobierno de Cataluña".

No obstante el líder catalán Carles Puigdemont señaló en una entrevista que la región declarará su independencia en unos días.

Elogios y críticas

El discurso fue recibido con elogios por los partidos contrarios a la vía unilateral en Cataluña, que pidieron seguir la llamada de orden constitucional del rey, y críticas de formaciones de izquierda y nacionalistas, que fustigaron sobre todo el hecho de que Felipe no aludiera a los cientos de heridos que dejaron el domingo los enfrentamientos con la policía que tenía orden de impedir el voto. "Desde el PP apelamos a que ese mensaje de concordia, ese mensaje de responsabilidad tenga el respaldo de todas las fuerzas políticas, tal y como solicitó el presidente del Gobierno", comentó Pablo Casado, vicesecretario de Comunicación del Partido Popular (PP) de Mariano Rajoy. Los socialistas del PSOE, primera fuerza de la oposición, destacaron la llamada del rey a "la concordia y el entendimiento entre todos los catalanes y entre todos los españoles", mientras que el liberal Albert Rivera, líder de Ciudadanos, escribió en Twitter:"España necesita esperanza y liderazgo. El rey ha dado la cara por todos". Desde la izquierda, el líder de Podemos, Pablo Iglesias, criticó en la misma red social: "Como presidente de un grupo parlamentario que representa a más de cinco millones de españoles, le digo al rey no votado: no en nuestro nombre". Previendo los efectos de la consulta, Felipe había despejado ya por completo su agenda esta semana y mantuvo un contacto permanente con Rajoy. Su mensaje coincidió con una huelga general convocada en Cataluña contra la actuación policial del domingo y acompañada por protestas que reunieron cientos de miles de personas en las calles de Barcelona y otras ciudades.

El "sí" a la ruptura con España ganó con un 90 por ciento la votación, marcada por cientos de heridos en enfrentamientos con la policía que tenía orden de impedirla.

A pesar de las dudas sobre la legitimidad del referéndum y a que muchos partidarios del "no" evitaron votar por considerarlo ilegal, el gobierno regional abrió las puertas a una declaración unilateral de independencia, en un desafío inédito al Estado.

Enzarzado desde hace años en un conflicto creciente con el gobierno del conservador Mariano Rajoy, el Ejecutivo catalán llevó a cabo el domingo la consulta sobre la independencia pese a la prohibición del Tribunal Constitucional. En un intento de impedirlo, policías nacionales y guardias civiles recurrieron a bastones, patadas, empujones y balines de goma contra manifestantes decididos a votar.

La Unión Europea (UE) y la ONU pidieron al gobierno de Rajoy que dialogue con el Ejecutivo catalán, que amenaza con una declaración unilateral de independencia en los próximos días. Los comisarios europeos abordaron la cuestión ayer, pero descartaron mediar, reiterando su posición de que "esto es un asunto interno de España".

Hostigamiento

Durante la huelga de ayer no faltaron las escenas de tensión. La delegación del gobierno español en Cataluña, que denunció una "manipulación de las masas", tuvo que ser protegida ante centenares de manifestantes por innumerables furgones de policía, varias filas de vallas metálicas y un espeso cordón de agentes.

Las acciones de hostigamiento a los policías llegados a Cataluña de otros puntos de España fueron creciendo desde el domingo último, y en la noche del lunes se organizaron varias manifestaciones frente a los hoteles donde se hospedaban y en algunas comisarías.

Al paro de ayer se sumó también el FC Barcelona: ni los equipos profesionales ni los juveniles se entrenaron ayer. Igualmente, muchos de los monumentos e instalaciones turísticas de Barcelona, como el templo de la Sagrada Familia no abrieron sus puertas.

Duro mensaje. Catalanes separatistas escuchan al monarca español.

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