El Mundo
Miércoles 30 de Agosto de 2017

El régimen norcoreano tensa la cuerda con un misil que sobrevuela Japón

El proyectil recorrió 2.700 kilómetros antes de caer en el Pacífico. El gobierno nipón activó el protocolo de emergencia y llamó a su población a los refugios

Con el lanzamiento de un misil balístico en sobrevuelo por Japón, Corea del Norte despertó condena, inquietud y alarma en todo el planeta, y llevó al presidente estadounidense Donald Trump a declarar abiertas "todas las opciones" contra el régimen de Pyongyang, que en respuesta invocó su derecho a la "disuasión nuclear". Inmediatamente después de producido el lanzamiento, Tokio, Seúl y Washington urgieron la convocatoria a una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU, propuesta que recibió inmediatamente la adhesión de la Unión Europea (UE).

Se trata de la primera vez desde el lanzamiento de un misil Taepodong 2 en 2009 que un proyectil norcoreano sobrevuela tierra japonesa. Además es la primera vez que lo hace sin previo aviso, según la televisión japonesa NHK. El proyectil fue lanzado a horas tempranas de la mañana desde una base situada en las cercanías del aeropuerto internacional de la capital norcoreana, Pyongyang, sobrevoló la isla de Hokkaido, para romperse luego en tres partes que cayeron al Pacífico después de recorrer 2.700 kilómetros.

No hubo riesgos

La nueva prueba misilística reavivó la tensión en la región y despertó inmediatas y duras reacciones de Estados Unidos, Japón y Corea del Sur, y otras más moderadas en China, Rusia, el Reino Unido, Alemania y otros países. Seúl reunió de urgencia al gabinete, y sus fuerzas armadas desplegaron cuatro cazas F-15K que bombardearon un objetivo situado cerca de la frontera desmilitarizada que separa a las dos Coreas (DMZ).

El gobierno de Japón informó que en ningún momento sus fuerzas militares intentaron derribar el proyectil norcoreano porque no hubo riesgo de que cayera en su territorio, aunque las alarmas sonaron en las localidades que atravesó, especialmente en Erimomisaki, donde la población corrió a los refugios antiaéreos.

Las sirenas del llamado sistema "Alerta-J" sobresaltaron a millones de nipones recordándoles que tras décadas de paz en su territorio, la nación se encuentra ahora en una pugna cada vez más inquietante con la vecina norcoreana. Los servicios de ferrocarril fueron suspendidos temporalmente.

De su lado, Trump advirtió de que "todas las opciones están sobre la mesa". "El mundo recibió el claro y fuerte último mensaje de Corea del Norte", indicó. El presidente estadounidense agregó que de este modo Corea del Norte muestra desprecio por sus vecinos, la ONU y los "criterios mínimos de conducta internacional aceptable". "Las acciones amenazantes y desestabilizadoras sólo aumentan el aislamiento del régimen norcoreano en la región y entre todas las naciones del mundo. Todas las opciones están en la mesa", añadió. Trump no concretó qué está considerando la Casa Blanca, aunque este mes ya avisó de que "las soluciones militares están completamente listas para el combate, por si Pyongyang actúa de forma imprudente". En llamada telefónica, el premier de Japón, Shinzo Abe, y Trump acordaron ejercer aún más presión sobre el régimen.

Derecho a la disuasión

Frente a todas estas críticas, Pyongyang respondió a través de su embajador ante la Conferencia de Desarme en Ginebra, Han Tae-Song, que tiene "razón de responder con contramedidas duras en el ejercicio de nuestro derecho a la defensa propia y Estados Unidos será enteramente responsable de las consecuencias". Según Han, ante los ejercicios militares anuales surcoreano-estadounidenses, Norcorea "no tuvo otra alternativa que fortalecer su disuasión nuclear para afrontar" la amenaza que representa lo que definió como "política hostil de Estados Unidos y el aumento de la carrera nuclear contra mi país".

Incluso China, tradicional aliado del régimen comunista de Pyongyang, reaccionó alarmada al lanzamiento y consideró que el conflicto en la península coreana alcanzó un "punto crítico". Pekín aprovechó el lanzamiento para insistir en su postura de que las sanciones no lograrán una solución, y llamó al diálogo para poner fin a la crisis de los programas armamentísticos de Corea del Norte. "Los hechos demostraron que la presión y las sanciones no pueden solucionar el fondo de la cuestión", afirmó en rueda de prensa una vocera de la Cancillería china, Hua Chunying. La vocera recordó que China se opone a los programas nuclear y balístico norcoreano pero apuntó a que "Estados Unidos y Corea del Sur realizaron una y otra vez maniobras militares y han ejercido presión militar" sobre el régimen de Kim Jong-un, quien fue padre por tercera vez a principios de año, según reveló ayer el Servicio Nacional de Inteligencia surcoreano (NIS).

Maniobras militares

Hua Chunying reiteró la necesidad de acatar la propuesta realizada hace meses por China y Rusia de "doble suspensión", por la que Estados Unidos y Corea del Sur ofrecerían detener sus maniobras a cambio de que Corea del Norte no realizara más pruebas balísticas y nucleares. Y es que el lanzamiento norcoreano coincide con los ejercicios militares conjuntos de Corea del Sur y Estados Unidos que sirven de base a Pyongyang para acusar a los dos países de preparar un ataque contra la nación comunista, algo que ambos niegan. En igual sentido, el vicecanciller ruso, Serguei Riabkov advirtió en Astaná, Kazajistán, de que el empleo de la fuerza contra Corea del Norte, es un "camino hacia la catástrofe" contra el que "debemos luchar con todas nuestras fuerzas". También el Reino Unido y Alemania se pronunciaron en contra de Pyongyang.

Argentina repudia la prueba

Argentina manifestó ayer su "más enérgico repudio" al lanzamiento del misil balístico por parte de la República Popular Democrática de Corea que sobrevoló la isla japonesa de Hokkaido. En un comunicado, la Cancillería advirtió que la actividad bélica norcoreana fue una "manifiesta violación a las obligaciones internacionales" emanadas de distintas resoluciones" del Consejo de Seguridad. "Este hecho constituye otro acto de hostilidad y provocación a la comunidad internacional", subrayó la Cancillería, que agregó que la Argentina "insta una vez más a Corea del Norte a que se avenga a dar cumplimiento inmediato a las Resoluciones del Consejo de Seguridad".


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