El Mundo
Lunes 17 de Julio de 2017

El régimen chino censuró el funeral del Nobel de la Paz Liu Xiaobo

El régimen controló y editó las imágenes de la ceremonia. El disidente recibió el premio en 2010, ya encarcelado. Su viuda también vive arrestada

Familiares del premio Nobel de la Paz chino Liu Xiaobo arrojaron sus cenizas al mar, en funerales cuidadosamente controlados por el régimen chino. Liu, el único Nobel de la Paz que ha tenido China. Lo recibió en 2010. Murió de cáncer en un hospital el pasado jueves, mientras purgaba una condena de 11 años. Vivió encarcelado desde antes de su premiación, por firmar un manifiesto. Tenía 61 años, y los pocos cronistas que pudieron cubrir su deceso y el duelo de sus familiares comprobaron que el "muro de silencio" en torno a su figura es total en China. Nadie lo conoce, incluso a las puertas del hospital donde falleció. Internet está totalmente controlada por el régimen comunista y portales de búsqueda como Google han acatado estrictas normas de censura.

Amigos de Liu dijeron que el gobierno quiso borrar permanentemente todo rastro del preso político más célebre de China.Sus cenizas fueron arrojadas al mar el sábado, horas después de la cremación, dijo un vocero municipal de Shenyang, en el noreste de China, donde murió Liu. El hermano mayor de Liu, quien habló en la misma conferencia de prensa, agradeció al Partido Comunista y el gobierno por disponer el funeral de su hermano. Amigos de Liu consideran que su hermano, Liu Xiaoguang, nunca apoyó el activismo del premio Nobel.

Liu falleció el jueves por cáncer de hígado mientras cumplía una condena de 11 años de prisión por "incitación a subvertir el poder estatal". Tenía 61 años. La información distribuida por las autoridades, que incluyó imágenes del funeral, fue el último de acto de una campaña del régimen chino que buscara acallar las críticas por no dar un trato humanitario a Liu, a quien concedió atención hospitalaria sólo en sus últimos días de vida, pese a tener un cáncer avanzado de hígado. Un video sobre la atención hospitalaria que recibió Liu, publicado en el sitio de la oficina judicial de la ciudad, parecía tener el mismo objetivo.

La esposa y otros familiares del preso político más conocido de China están fuertemente custodiados por las autoridades y siguen, en gran medida, sin tener contacto con el mundo exterior, incluso tras el deceso de Liu. Gobiernos de todo el mundo pidieron a Beijing que liberase a su viuda Liu Xia del estricto arresto domiciliario en el que vive desde hace años, a pesar de no haber sido condenada nunca por delito alguno. Las imágenes ofrecidas por las autoridades mostraron a la esposa de Liu, con gafas oscuras, siendo consolada por su hermano durante la ceremonia celebrada en una funeraria. La ceremonia se celebró a las 6:30 de la mañana. El cuerpo fue incinerado después. A mediodía, los familiares arrojaron las cenizas del activista al mar, siempre según voceros e imágenes estrictamente oficiales. Ninguno de los que estaban junto al ataúd podía identificarse como conocidos del activista, explicó Mo Zhixu, un escritor amigo del fallecido. "Ninguno de sus amigos de verdad estuvo ahí", señaló Mo en conversación telefónica.

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