El Mundo
Viernes 29 de Septiembre de 2017

El presidente Temer cae a un ínfimo 3 por ciento de apoyo en los sondeos

El ínfimo índice de aprobación del presidente brasileño Michel Temer cayó aun más, a una nueva baja histórica, de acuerdo con un sondeo. Solo el 3 por ciento de los encuestados por el Instituto Ibope aprobó la gestión de Temer, mientras que el 77 por ciento lo desaprobó. El resto calificó su gestión como "promedio".

El ínfimo índice de aprobación del presidente brasileño Michel Temer cayó aun más, a una nueva baja histórica, de acuerdo con un sondeo. Solo el 3 por ciento de los encuestados por el Instituto Ibope aprobó la gestión de Temer, mientras que el 77 por ciento lo desaprobó. El resto calificó su gestión como "promedio".

En un sondeo realizado en julio, el 5 por ciento aprobó su gestión mientras que el 70 por ciento lo desaprobó. La última encuesta está basada en 2.000 entrevistas cara a cara realizadas entre el 15 y 20 de septiembre. La fiscalía general de Brasil ha acusado a Temer y aliados claves de dirigir una organización criminal. Temer también fue acusado de obstrucción de justicia. Temer ha negado haber hecho algo ilegal, calificando la acusación de "llena de ridiculeces". El sondeo del jueves tuvo un margen de error de dos puntos porcentuales. Ningún presidente ha tenido un índice tan bajo desde que Brasil regresó a la democracia en 1985.

Desde que el mandatario reemplazó en mayo de 2016 a Dilma Rousseff, destituida por el Congreso, nunca logró superar la barrera del 14 por ciento en ningún sondeo. "El porcentaje de la población que evalúa al gobierno como "óptimo o bueno" oscila dentro el margen de error, de 5 por ciento para 3 por ciento, comparado con la encuesta de julio", señaló el trabajo de Ibope. En julio, un 87 por ciento de la población dijo no confiar en el presidente. Otro sondeo publicado por CNT/MDA el 19 de septiembre mostró una aprobación de 3,4 por ciento.

Según la encuesta de Ibope, el 77 por ciento de los brasileños considera al gobierno como "malo o pésimo", lo que perforó el piso de 70 por ciento al que había caído en julio y que ya era la peor medición desde el retorno de la democracia en 1985.

El derrumbe de la imagen del gobierno se agudizó a partir de junio con la primera de las dos acusaciones que presentó la Fiscalía contra Temer.La primera, por corrupción pasiva, fue bloqueada en agosto por la Cámara de Diputados, donde el mandatario cuenta con una holgada mayoría. La segunda, que incluye cargos de obstrucción a la justicia y formación de una organización delictiva, empezó a tramitarse esta semana. Temer se convirtió en el primer presidente brasileño en ser acusado de un crimen común.Ambos procesos se enmarcan en el Lava Jato, la monumental investigación sobre la corrupción en el Estado y sus interrelaciones con los negocios privados.

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