El Mundo
Domingo 30 de Julio de 2017

El oficialismo venezolano aplaude una elección que la oposición llama "fracaso"

El líder opositor Capriles denunció 16 muertes por represión, la Fiscalía General dio cuenta de ocho víctimas fatales y el oficialismo negó que haya habido fallecidos.

El oficialismo venezolano destacó hoy la "tranquilidad" en que se desarrolló la elección de la Asamblea Constituyente convocada por el presidente Nicolás Maduro, mientras la oposición la calificó como un "fracaso" del gobierno, en una jornada plagada de protestas y una cifra de muertos que se modificaba con el transcurso de las horas.
En sus últimas declaraciones, el líder opositor Henrique Capriles denunció que en la jornada habían muerto 16 personas por la represión de los cuerpos de seguridad contra las manifestaciones.
La Fiscalía General dio cuenta de ocho muertos, tras sumar una nueva víctima al fin del día, pero el oficialismo puso en duda incluso esta última cifra y aseguró que no hubo ningún fallecido.
"¡Ni un solo fallecimiento relacionado con el evento electoral del día de hoy!", aseguró el dirigente oficialista Jorge Rodríguez durante una rueda de prensa.
En la elección se postularon 5.500 candidatos, incluyendo a la esposa del presidente, Cilia Flores.
Maduro protagonizó un llamativo percance al intentar votar, cuando su documento no fue reconocido por la máquina que debía leerlo. Cuando quiso utilizar el llamado "carnet de la patria", un documento emitido por el gobierno para el registro de los beneficiarios de programas sociales, el lector emitió como respuesta: "La persona no existe o el carnet fue anulado".
El voto presidencial era transmitido en directo por la televisión oficial, que al ver el percance cambió rápidamente de toma. Finalmente, Maduro votó con su cédula de identidad y destacó que su intención había sido ser el primero en sufragar en estos comicios.
La rectora principal del Consejo Nacional Electoral (CNE), Sandra Oblitas, dijo que el proceso tuvo "normal" afluencia de electores y anunció la decisión de extender la votación por al menos una hora para permitir que votaran aquellos que aún esperaban, tras retrasos causados por actos opositores.
Las regiones de Táchira y Merida, en el occidente del país, fueron las más azotadas por las manifestaciones, donde fueron asaltados centros de votación y se destruyó material electoral.
En Caracas, las fuerzas del orden impidieron una concentración opositora en una autopista del este de la ciudad, tras atacar con gases lacrimógenos las marchas en seis puntos.
"Esta jornada oscura, fracasada solo por la ambición enferma de una persona (Maduro) más nunca se va a repetir en nuestro país. La abstención y la represión, eso ha sido esta jornada. Maduro se puso la soga al cuello. Este proceso terminó con un monumental fracaso", señaló el líder opositor Henrique Capriles en una rueda de prensa.
Capriles dijo que las proyecciones que tiene la oposición indican que en la elección se alcanzó como máximo una participación de tres millones de electores, de un padrón de 19,4 millones.
"Ellos van a decir que votaron 10 millones, dirán cualquier cosa, pero las proyecciones que tenemos es que llegarán 'empujados' a tres millones", señaló.
"Los que queremos cambio en el país no estamos celebrando lo que fue esta jornada por los asesinatos y la represión. Eso ha sido la jornada manchada con la vida de seres humanos y por la abstención", agregó.
Agregó que en menos de dos años, el gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) perdió tres millones de votos, en comparación con los que sacó en las legislativas de fines de 2015.
Maduro explicó que la convocatoria a la Constituyente tiene por objetivo sacar al país de la crisis y devolverle la paz, luego de casi cuatro meses de protestas que han dejado más de un centenar de muertos.
La oposición advirtió que una de las primeras medidas que tomará la Constituyente, que tendrá poderes plenipotenciarios, será disolver la Asamblea Nacional (Congreso), cuya mayoría opositora ha encabezado las protestas contra el gobierno, además de destituir a la fiscal general, Luisa Ortega Díaz, la voz institucional más prominente contra el proyecto de Maduro.
La oposición dijo que la Constituyente no solucionará ninguno de los problemas del país y que Maduro la impulsó para retener el poder más allá de 2018, para cuando están previstas las elecciones presidenciales.
Durante la jornada, el gobierno recibió más advertencias de países de que desconocerán la Constituyente, además de las sanciones que aplicó Estado Unidos a 13 de sus funcionarios. Argentina y Perú anunciaron que desconocerán los resultados de hoy por considerar que surgen de un proceso "ilegítimo".

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