El Mundo
Jueves 08 de Junio de 2017

El Isis se adjudica el doble atentado en Teherán, que causó trece muertos

Los terroristas asaltaron el Parlamento y el mausoleo del imán Khomeini. Es la primera vez que los yihadistas atacan suelo persa

Dos ataques coordinados, uno contra el Parlamento iraní y otro al mausoleo del fundador de la República Islámica, Ruhollah Khomeini, en el sur de Teherán, terminaron ayer con al menos 13 muertos y cerca de 43 heridos, en un sorpresivo golpe reivindicado por el Estado Islámico (Isis), el primero que comete el grupo islamista radical en el país persa. Los atacantes, todos ellos abatidos durante los asaltos, portaban armas, fusiles Kalashnikov y explosivos con los que, en algunos casos, se inmolaron. También se halló entre la ropa de los abatidos pastillas de cianuro para no ser capturados vivos.

Mientras el gobierno decretaba el estado de alerta en todo el país, la Guardia Revolucionaria —el cuerpo militar que se encarga de preservar los valores de la Revolución— acusó a Estados Unidos y a Arabia Saudita de estar involucrados en lo ocurrido, cuya autoría fue reclamada por el Estado Islámico (ISIS). Un alto cargo del ejército iraní aseguró a la televisión estatal que los atacantes "venían de distintas partes de Irán".

El líder supremo, Alí Jamenei, aseguró que los atentados —los primeros perpetrados por los yihadistas en Irán— "no influirán en la voluntad del pueblo iraní ni en sus responsables", que seguirán combatiendo el terrorismo. Los ataques ponen en peligro los planes del presidente Hasan Rohani, que acaba de comenzar su segundo mandato, para atraer la inversión extranjera y distender las relaciones con los países árabes. Rohani escribió en Twitter alabando la rápida intervención de sus fuerzas de seguridad: "Si estos ataques hubieran ocurrido en cualquier otra ciudad de Europa o el mundo, habría dejado muchas víctimas".

El primer ataque

El primer atentado ocurrió sobre las 10.15 de la mañana. Cuatro hombres armados, disfrazados de mujeres, irrumpieron por la puerta de visitas públicas del Parlamento, disparando contra los agentes de seguridad. Los asaltantes trataron de llegar a la sala principal del Parlamento, pero la resistencia de los policías y los miembros de la Guardia Revolucionaria los obligó a subir a las plantas superiores del edificio administrativo. Uno de los terroristas cayó durante los primeros intercambios de balas.

Quince minutos después, las fuerzas antiterroristas iraníes entraron en el Parlamento y los insurgentes se vieron obligados a subir a la cuarta planta. Muchos de los medios locales aseguraron que algunos civiles fueron tomados como rehenes. Fue en este momento cuando los insurgentes se grabaron en video asesinando a sangre fría al secretario de un diputado. Más tarde, uno de los terroristas se inmoló al verse acorralado. Los policías acabaron el resto de rebeldes y controlaron totalmente el edificio a las 15.30, más de cinco horas después del ataque.

Neutralizados

El segundo atentado, casi simultáneo, ocurrió a 30 kilómetros al sur de Teherán, en el mausoleo de Khomeini que fundó en 1979 la República Islámica derrocando al último sha. Dos terroristas se acercaron a la entrada oeste del conjunto y empezaron a disparar. Uno de ellos fue herido por impacto de balas de los policías y detonó su cinturón explosivo, mientras que el segundo fue neutralizado con un disparo en la cabeza sin que tuviera tiempo a inmolarse. Ambos estaban provistos de fusiles Kalashnikov, muchos cartuchos y más de diez granadas. Este grave incidente se cobró la vida de uno de los empleados del mausoleo. Según la televisión estatal, el Ministerio de Inteligencia iraní arrestó a un "comando terrorista" mientras planeaba un tercer ataque en el país, sin dar más detalles.

Los Guardianes de la Revolución de Irán vincularon a Estados Unidos y Arabia Saudita con los atentados reivindicados por el Isis en Teherán. En un comunicado, este cuerpo de élite iraní indicó que los ataques se registraron después de la reciente reunión en Riad del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con "uno de los gobiernos reaccionarios (el saudita) que siempre ha apoyado a los terroristas takfiríes". "La opinión pública considera esto muy significativo y la reivindicación del Isis como una muestra de que (Washington y Riad) estuvieron implicados en este acto brutal" que tuvo como blanco el Parlamento y el mausoleo del imán Khomeini, agrega la nota. Los Guardianes de la Revolución advirtieron de que "no dejarán sin venganza el derramamiento de sangre inocente".

Los atentados ocurren en plena crisis entre los países árabes. Arabia Saudita y sus aliados aislaron a Qatar, el pequeño país rico en gas (cortando sus comunicaciones aéreas, marítimas y terrestres), por su cercanía con Teherán y sus supuestos vínculos con el terrorismo. En un movimiento que demuestra su apoyo a Qatar, Turquía aprobó ayer un despliegue de tropas en una base turca instalada en ese país.

Tenso operativo. Fuerzas iraníes se mantienen alerta tras el asalto y toma de rehenes en el Parlamento.

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