El Mundo
Martes 06 de Junio de 2017

El Estado Islámico atacó en Melbourne: un terrorista tomó rehenes y fue abatido

El atacante era un somalí con antecedentes por terrorismo. El ataque se produjo mientras la Selección argentina de fútbol está en la ciudad

Mientras el mundo estaba aún concentrado en el terrible atentado de Londres, el Estado Islámico atacó nuevamente, en el otro extremo del mundo, en Melbourne, Australia. El grupo islamista reivindicó el ataque con toma de rehenes en Melbourne, que provocó la muerte de dos víctimas y el abatimiento del terrorista. Además, tres policías resultaron heridos. El atacante era conocido de los medios porque había pasado por los tribunales en 2010. El Isis lo caracterizó como uno de sus "soldados", término que se refiere usualmente a los enrolados a través de redes locales o Internet. El ataque en Melbourne tiene una resonancia especial para los argentinos, dado que allí está la Selección de fútbol para jugar un amistoso con Brasil.

Horas después del violento tiroteo, el organismo de propaganda del Isis, la agencia Amaq, reivindicó la autoría. "El autor del ataque de Melbourne en Australia es un soldado del Estado Islámico y llevó a cabo el ataque en respuesta a los llamados a tener como objetivos a ciudadanos de la coalición", que lucha contra la organización terrorista, dijo la agencia de noticias Amaq. El texto, en inglés y árabe, circuló ayer por las redes sociales.

Todo comenzó como una situación policial más. Pero con el correr de las horas, la toma de rehenes en un departamento de Brighton, suburbio de Melbourne, resultó ser un ataque terrorista del Estado Islámico (Isis, por sus siglas en inglés). El autor fue identificado como Yacqub Khayre, un somalí de 29 años. En el asalto murieron el terrorista y un hombre que asesinó previamente a la llegada de la policía. El yihadista mantuvo de rehenes al hombre y una mujer, pero antes de la llegada de la policía asesinó al hombre.

Explosiones

La policía fue alertada de que se escuchaban explosiones en un edificio de Brighton. Esto motivó la actuación del escuadrón de explosivos. Al llegar al lugar encontraron en la entrada del edificio el cuerpo del hombre, que no ha sido identificado. El atacante se había apostado con una rehén, aunque finalmente salió del edificio y la mujer pudo escapar. En el tiroteo que siguió el terrorista resultó abatido, y también fueron heridos tres policías.

El atacante había negociado con la policía dejar el departamento en el que estaba atrincherado, pero salió disparando a las fuerzas de seguridad. Antes, se había comunicado por teléfono con la emisora TV Channel Seven News de Melbourne, para decir que actuaba "en nombre de Al Qaeda y del Estado Islámico", consignó la agencia Ansa. El terrorista fue identificado como Yacqub Khayre, un somalí que ya conocido para los medios locales porque había tenido causas penales en 2010. Había sido acusado de tomar parte en un ataque del Isis contra una base del ejército australiano, pero estaba libre.

El hecho ocurrió en las cercanías del hotel en el que está alojada la selección argentina de fútbol, antes de su partido amistoso del viernes ante Brasil. Los periodistas deportivos argentinos que viajaron a Melbourne dieron cuenta del incidente desde su punto de vista.

El Isis reivindicó el ataque, informó Site, el portal que sigue la actividad de grupos terroristas, citando a Amaq, la agencia de noticias de los yihadistas. "El ataque de Melbourne, Australia, ha sido realizado por un soldado del Estado Islámico en respuesta al llamamiento a atacar a sujetos de los estados de la coalición", añadió el grupo yihadista a través de un comunicado publicado por Amaq. En tanto, Australia, firme aliada de Estados Unidos y su campaña contra el Estado Islámico en Siria e Irak, está en estado de alerta desde los ataques perpetrados por milicianos nacidos en el país que regresan de combatir en Oriente Medio. El comisionado de policía de Victoria Graham Ashton sostuvo en una conferencia de prensa que el hecho era tratado "como un acto de terrorismo".

Precisamente ayer, en Australia, el jefe del Pentágono, Jim Mattis, el secretario de Estado norteamericano, Rex Tillerson, y sus homólogas australianas, Marise Payne y Julie Bishop, advirtieron sobre la amenaza que supone el retorno de yihadistas que han combatido en el extranjero. Los combatientes del Estado Islámico "van a volver con conocimiento bélicos, van a volver con una ideología reforzada, van a volver con rabia, frustrados y necesitamos ser conscientes de esto", dijo la ministra de Defensa de Australia, Marise Payne. "La amenaza global del terrorismo está siempre evolucionando y hemos visto ataques brutales en varias ciudades europeas, hemos desbaratado ataques aquí en Australia", dijo Bishop. Las autoridades australianas afirman haber impedido 12 ataques en su territorio desde 2014, en operativos en los que hay 61 inculpados.

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