El Mundo
Jueves 01 de Junio de 2017

El empresario que grabó a Temer pagará una multa récord por corrupción

El gigante cárnico JBS abonará 3.200 millones de dólares en un plazo de 25 años. Es la suma más alta de su tipo después de la acordada por Odebrecht

El holding brasileño J&F, que controla el mayor frigorífico del mundo, JBS, llegó a un acuerdo para pagar unos 10.300 millones de reales (unos 3.200 millones de dólares) como multa por los sobornos y otros ilícitos en los que participó, en una causa que mantiene en vilo a Brasil ya que forma parte del escándalo por el cual es investigado por corrupción el presidente Michel Temer. El Ministerio Público informó que este es el mayor acuerdo de lenidad (multa para extinguir los juicios contra empresas corruptoras) e incluso superior al homologado por otra empresa eje de la operación Lava Jato, la constructora Odebrecht. J&F, que controla una docena de grupos, entre ellos JBS y Alpargatas (fabricante de la célebre marca de sandalias playeras Hawaianas, pertenece a los hermanos Batista

La negociación incluyó el cese de las investigaciones contra JBS en cinco operaciones policiales. Este acuerdo involucra apenas a la persona jurídica para evitar procesos contra la empresa, pero no tiene nada que ver con el acuerdo de delación premiada que firmaron los ejecutivos de JBS, entre ellos fundadores y dueños, los hermanos Wesley y Joesley Batista.

El Ministerio Público de Brasilia informó que el acuerdo prevé un plan de pagos de 25 cuotas anuales indexadas a la inflación a los organismos supuestamente afectados por la corrupción, como bancos públicos y fondos de pensión. El total del pago representa apenas el 5,62 por ciento de la facturación bruta registrado por las empresas del grupo J&F en 2016. La multa empezará a pagarse en diciembre de este año. El gobierno del presidente Michel Temer denunció los términos del acuerdo de JBS con la fiscalía debido a que los hermanos Batista delataron a políticos (financiaron 1.800 campañas en todos los niveles, legal e ilegalmente) y no cumplirán pena y están autorizados a vivir en el exterior. Contrariamente, los directivos de la constructora Odebrecht cumplen prisión.

Contra las cuerdas

El fiscal general Rodrigo Janot defendió los términos de su acuerdo que, según él, permitieron llegar a los niveles más altos del poder político. Joesley Batista puso contra las cuerdas al presidente Michel Temer, al grabarlo en el sótano de su residencia oficial, el Palacio do Jaburú, el 7 de marzo, en una visita fuera de agenda oficial, a la noche. Esa grabación provocó que el fiscal Janot acusara a Temer por corrupción, obstrucción de la justicia y asociación ilícita, al aparecer supuestamente avalando sobornos relatados por Batista a jueces y al ex diputado preso Eduardo Cunha, un aliado presidencial cerebro del juicio político que derrocó a Rousseff. La difusión del audio de esa charla generó un terremoto político en Brasil, castigado desde hace años por escándalos de corrupción, y amenaza con acabar con el Gobierno de Temer. Varios sectores políticos y sociales piden la dimisión del jefe de Estado.

Batista también grabó clandestinamente al senador Aécio Neves, ex candidato presidencial en 2014 del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) y al ex asesor de Temer y ex diputado Rodrigo Rocha Loures. Ambos pidieron y recibieron sobornos según la fiscalía y pesa sobre ellos un pedido de captura que la corte rechazó. Los dueños de JBS pagaron a políticos y a funcionarios de los bancos públicos durante la gestión de Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010) y Dilma Rousseff (2011-2016) para convertirse en el mayor grupo privado del país y la mayor empresa de carne procesada del mundo. La facturación, según O Globo, saltó de 4 mil millones de reales en 2006 a 170 mil millones en 2016.

Investigación

El Senado instaló una comisión para investigar los préstamos con subsidios de la entidad de fomento BNDES al frigorífico JBS, que logró internacionalizarse y busca instalarse en el exterior. Los acuerdos de lenidad permiten a las empresas continuar con sus negocios pero asumiendo los delitos y compensando económicamente a las instituciones afectadas por la corrupción.

Entre otros casos de corrupción, JBS está implicada además en el reciente escándalo conocido como el de la "carne mala", una trama entre empresas frigoríficas y controladores estatales para sacar a la venta carne adulterada, e incluso podrida.

Hasta ahora se consideraba como la multa más alta por un caso de corrupción la que le impuso recientemente la Justicia de Estados Unidos a otra compañía brasileña, la constructora Odebrecht, por montar una red de fraudes internacional. Odebrecht firmó un acuerdo por 2.300 millones de dólares de multas en Brasil, Estados Unidos y Suiza.

La constructora se declaró culpable de haber pagado sobornos en 12 países, diez de ellos de América latina, para obtener contratos públicos.

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