El Mundo
Martes 12 de Septiembre de 2017

El empresario que acusó a Temer fue detenido e imputado

El dueño del frigorífico JBS, que se había beneficiado de la "delación premiada", se quedó sin esos privilegios

Joesley Batista, propietario de la empresa JBS, quien se entregó ayer a la policía y por cuya colaboración con la Justicia fue denunciado el presidente Michel Temer, fue trasladado a Brasilia, en donde permanecerá detenido. Batista dejó la Superintendencia de la Policía Federal de la ciudad de San Pablo de forma separada a Ricardo Saud, director de relaciones institucionales de JBS, quien también se entregó el domingo. La Justicia suspendió los beneficios que recibían ambos por el mecanismo de la "delación premiada". Batista se hizo famoso meses atrás cuando la prensa publicó una conversación con el presidente Michel Temer en la que el mandatario parece aprobar un acto de corrupción. Batista, pese a admitir delitos de corrupción graves dentro del acuerdo de "delación premiada", permanecía no sólo en libertad sino que vivía en Nueva York. Este detalle irritó a los jueces.

Ahora ambos ejecutivos deben permanecer detenidos por los menos cuatro días en Brasilia hasta que Luiz Edson Fachin, el juez de la Corte Suprema a cargodel proceso Lava Jato , la causa que investiga tramas de corrupción entre empresarios y políticos del país desde hace más de tres años, decida sobre la situación procesal de ambos. Además, durante ese tiempo Fachin suspendió los beneficios de las delaciones de Batista y Saud, como no el de no ser procesados penalmente.

Asimismo, la Policía allanó los domicilios de Batista y Saud, así como se la sede de J&F -el grupo empresarial al cual pertenece JBS, mayor productor mundial del carne y de los cuales Batista es el titular- en Sao Paulo, yla casa del abogado del grupo empresarial, Francisco de Assis Silva, quien también hizo un acuerdo de delación premiada para cooperar con la Justicia.

La policía también allanó la casa de Marcelo Miller en la ciudad de Río de Janeiro, el ex fiscal del Ministerio Público sobre quien pesa la sospecha de conflicto de intereses, puesto que fue él quien realizó los primeros contactos para que los ejecutivos de J&F firmaran el acuerdo de cooperación con la Justicia y poco tiempo después pasó a desempeñarse como abogado de defensa del grupo empresarial en el marco de las investigaciones.

El viernes, el fiscal general del país sudamericano, Rodrigo Janot, emitió un pedido de prisión contra Batista, Saud y Miller.

Janot entendió que los ejecutivos habrían omitido informaciones relevantes en el momento en que firmaron su acuerdo de delación premiada, lo que violaría una de las condiciones impuestas por la Fiscalía para otorgarles beneficios a cambio de sus testimonios y pruebas.

A Miller la Fiscalía le atribuye crímenes de organización criminal y de obstrucción a la Justicia por haber sido "cooptado por los ejecutivos".

El juez supremo Fachin autorizó el pedido de Janot para detener a Batista y Saud, pero negó el de Miller.

Janot, quien deja su cargo el próximo 17 de septiembre, ordenó ayer el inicio de una investigación sobre el acuerdo de Batista y de Saud, después de acceder a una serie de audios que los mismos ejecutivos aportaron a la Fiscalía en su acuerdo de delación.

Audios reveladores

La revelación por parte de la prensa local de los contenidos de las grabaciones entre Batista y Saud causó un gran revuelo en Brasil. En una de las partes más comprometedoras, los dos ejecutivos hacen a referencia a "aproximarse" a Miller para obtener un buen acuerdo judicial.

La denuncia por corrupción pasiva contra el presidente Temer realizada en junio por Janot ante la Corte Suprema fue posible precisamente por el acuerdo de colaboración de Batista, que aportó como prueba una conversación grabada a escondidas con el presidente, en la que el mandatario parecería avalar el pago de sobornos. El Congreso, controlado por los aliados de Temer, rechazó a comienzos de agosto levantar la inmunidad del mandatario para que pudiera ser sometido a un juicio penal. Esto despejó el panorama político, no sólo del presidente, sino del sistema político brasileño.

Comentarios