El Mundo
Sábado 05 de Agosto de 2017

El chavismo instaló su Constituyente con amenazas a los opositores

La cuestionada Asamblea es "plenipotenciaria" y puede tomar medidas de inmediata aplicación. Crecen las dudas sobre la elección del domingo.

Una "plenipotenciaria" Asamblea Constituyente se instaló ayer en Venezuela, en ausencia del presidente Nicolás Maduro y pese al rechazo de gran parte de la comunidad internacional y de la oposición, que la consideran una amenaza a la democracia. El repudio se extendió ayer al Vaticano, que en una medida claramente tardía, le pidió a Maduro que suspendiera la Constituyente.

"Se ha instalado una Asamblea Constituyente con poder para actuar. Empezaremos a actuar desde mañana. No se sorprendan", amenazó la beligerante ex canciller Delcy Rodríguez, quien tomó juramento como presidenta vestida de rojo, con una bandera venezolana en la mano y la Carta Magna que se va a cambiar. Con un gran retrato del fallecido Hugo Chávez y de Simón Bolívar, Rodríguez ingresó, con el poderoso Diosdado Cabello y la primera dama Cilia Flores —también asambleístas—, al salón elíptico del Palacio Legislativo, ante los constituyentes y la plana mayor del chavismo. El salón del Legislativo había sido violentamente ocupado en las horas previas por las fuerzas armadas. El Legislativo es el único poder que no controla el chavismo. La Constituyente se eligió el domingo pasado en una muy cuestionada votación que es considerada fraudulenta por opositores, numerosas naciones y la empresa proveedora del sistema de voto informático utilizado en Venezuela. Delcy Rodríguez tuvo algunas frases memorables en su discurso inaugural, algo muy típico de ella, que ya se había hecho fama en su paso por la Cancillería. "En Venezuela no hay hambre, en Venezuela hay voluntad; aquí no hay crisis humanitaria, aquí hay amor", dijo. "Las Constituciones que menos duran son las hechas por los expertos, y las que más duran son las populares. Aquí no llegaron expertos, llegó el pueblo de Venezuela", agregó en otra expresión al menos polémica. Y reiteró un concepto machacado por Maduro en estas semanas convulsas: "Con la Constituyente llegó la paz". Dudoso, si se tienen en cuenta los al menos 121 fallecidos en las protestas callejeras desde fines de marzo.

La Constituyente, que es considerada "órgano plenipotenciario", comenzará a sesionar hoy, pese a no ser reconocida por una docena de gobiernos latinoamericanos, Estados Unidos, Mercosur, y la Unión Europea y el pedido de postergación hecho ayer por el Papa Francisco. Bajo serios cuestionamientos de fraude en la elección de los 545 asambleístas, el gobierno de Maduro ha quedado aún más aislado a nivel regional e internacional. Pero, como explican los analistas, el costo de ir a unas elecciones pluralistas y competitivas para el régimen es hoy "impagable", porque según todos los sondeos no supera el 20 por ciento de apoyos entre la población debido a la gravísima crisis económica, profundizada en los años de mandato de Maduro. Este asumió en abril de 2013 y tiene mandato hasta fines de 2018.

La Constituyente sesionará por tiempo indefinido en el salón elíptico, frente al hemiciclo donde realiza sus debates el Parlamento. La legitimidad de la Constituyente fue cuestionada desde un inicio porque Maduro la convocó sin referendo previo, algo que manda la Constitución vigente, y porque diseñó unas "bases comiciales" de tipo corporativo y con una distribución muy arbitraria de bancas que favoreció alevosamente al gobierno. Por esto, sumado al apuro con que fueron convocadas, la oposición desechó presentarse a las elecciones del domingo pasado y esa noche denunció un monumental fraude. Mientras el gobierno a través del instituto electoral CNE, anunciaba algo más de 8 millones de votantes y 41,5 por ciento del padrón, la oposición estimó que sólo había votado 12,5 por ciento, 2,4 millones. Y durante la semana el régimen sufrió un duro golpe cuando la empresa Smartmatic, que desde 2004 da el soporte tecnológico a los comicios venezolanos, denunció que el CNE "manipuló" e infló en al menos un millón de votos la participación. A ese golpe se sumó una información de la agencia Reuters, que aseguró que accedió a partes internos del CNE, los que daban 3,7 millones de votantes a las 17.30. Ayer, la consultora independiente Torino Capital informó que estima en 3,6 millones de votantes la participación. El director de la firma, Francisco Rodríguez, explicó que realizaron una encuesta con un equipo de aproximadamente 250 personas, que se desplegaron en 110 centros de votación distribuidos por todo el país, lo que "permite llegar con un buen margen de confianza a una estimación del resultado de votantes". De acuerdo al conteo, con 95 por ciento de probabilidad, la votación estuvo entre 3,1 y 4,1 millones de personas. Pese a que un 80 por ciento rechaza a Maduro y 72 por ciento la Constituyente, según Datanálisis, Maduro sacó adelante su proyecto. "Más que cambiar la Constitución, el objetivo es gobernar sin límites. Es el mecanismo de autocratización del gobierno, su salvavidas", declaró el analista Benigno Alarcón.

puño cerrado. Los constituyentes chavistas liderados por Delcy Rodríguez. Maduro no participó.

Comentarios