Donald Trump
Sábado 11 de Febrero de 2017

EEUU y Japón refuerzan relación bilateral y lanzan una advertencia a China

Los gobiernos de Estados Unidos y Japón reforzaron ayer sus "inamovibles" relaciones bilaterales en busca de redefinir su intercambio comercial, pero formularon también una clara advertencia a China.

Los gobiernos de Estados Unidos y Japón reforzaron ayer sus "inamovibles" relaciones bilaterales en busca de redefinir su intercambio comercial, pero formularon también una clara advertencia a China.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibió en la Casa Blanca al primer ministro de Japón, Shinzo Abe, y luego ambos abordaron el Air Force One para pasar un fin de semana jugando al golf en un resort del mandatario en Florida.

Al fin de la reunión en el Salón Oval de la mansión presidencial, Trump dijo ayer que los dos países buscarán "una relación comercial que sea libre, justa y recíproca".

Abe llegó a Washington para mejorar las relaciones bilaterales, que se tensaron ante la decisión de Trump de retirar a Estados Unidos del acuerdo comercial transpacífico.

También habían contribuido al ruido en la comunicación las críticas formuladas por Trump a empresas automovilísticas, incluidas las japonesas, por instalar montadoras fuera de Estados Unidos paro destinar su producción al mercado estadounidense. Sin embargo, las inversiones de empresas japonesas en el país suman 411.000 millones de dólares, generando 840.000 empleos.

La reunión entre los dos líderes no sirvió solamente para recomponer la relación sino que además brindó a los dos países una oportunidad para formular una advertencia a un temible adversario común: China. En una declaración conjunta, los dos gobiernos afirmaron ayer que el pacto bilateral de cooperación de defensa, firmado en 1960, se aplica también a las islas administradas por Tokio con el nombre de Senkaku, pero reivindicadas también por China, que las llama Diaoyutai, situadas en el Mar de China meridional. El artículo V de ese acuerdo "cubre las islas Senkaku", y añade que Washington y Tokio "se oponen a cualquier acción unilateral que afecte la administración japonesa de esas islas". También hicieron un llamado a "evitar acciones que puedan escalar tensiones en el mar de China Meridional, incluyendo la militarización de instalaciones, y a actuar de acuerdo con la ley internacional".

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