El Mundo
Miércoles 03 de Mayo de 2017

EEUU activó el escudo antimisiles en Corea del Sur y crece la tensión

Estados Unidos informó ayer que ya se encuentra operativo el escudo antimisiles que Seúl y Washington acordaron instalar en julio y que es rechazado por China y Rusia.

Estados Unidos informó ayer que ya se encuentra operativo el escudo antimisiles que Seúl y Washington acordaron instalar en julio y que es rechazado por China y Rusia, mientras Pyonyang acusó ayer a Washington de acercar la guerra nuclear a la Península Coreana, luego de que bombarderos estratégicos de ese país volaran sobre la zona en un simulacro de entrenamiento con la fuerza aérea surcoreana. "Las fuerzas de Estados Unidos en Corea (USFK, por sus siglas en inglés) confirman que el sistema de Defensa Aérea Terminal de Gran Altura (THAAD) se encuentra operativo y tiene la capacidad de interceptar misiles norcoreanos y defender a la República de Corea (nombre oficial de Corea del Sur)", indica un comunicado del organismo militar.

El sistema THAAD intercepta las cabezas explosivas de los proyectiles balísticos al final de su curso medio y durante la fase de aproximación al blanco; también protege ciudades e instalaciones clave de proyectiles balísticos de corto alcance o estratégicos. Esgrimiendo el peligro norcoreano, Seúl y Washington acordaron el despliegue de ese sistema, contra la fuerte oposición de China y Rusia, en julio de 2016. El escueto anuncio oficial estadounidense, firmado por el coronel Richard Manning, ocurre apenas una semana después de que comenzó la instalación del THAAD en un antiguo campo de golf de Seongju, a unos 200 kilómetros de Seúl.

La noticia se conoce en un momento de creciente tensión en la península coreana a raíz de los repetidas pruebas de armamento de Pyonyang, y cuando dos bombarderos estratégicos B-1 estadounidenses de la base aérea Andersen en la isla de Guam, participaron el lunes en maniobras con fuerzas surcoreanas y de Japón. Las maniobras gatillaron la respuesta de Pyongyang, que acusó a Washington de acercar la guerra nuclear a la región. "La provocación militar imprudente está llevando la situación en la Península Coreana al borde de la guerra nuclear". El ejercicio ocurrió el lunes luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, abriera la puerta a un encuentro con el líder norcoreano, Kim Jong-un, pese a que Pyongyang sugirió que seguirá probando armas nucleares. El vocero del Ministerio de Defensa surcoreano, Moon Sang-gyun, dijo que el simulacro conjunto se realizó para disuadir las provocaciones norcoreanas y poner a prueba la preparación frente a otro posible ensayo nuclear.

Malestar de China

China pidió la suspensión "inmediata" del despliegue del sistema antimisiles. "La decisión de desplegar el sistema había generado temores en China, donde expertos advierten que puede debilitar su capacidad misilística y alegan que altera el equilibrio de seguridad regional. Según los analistas, esta única batería THAAD no es suficiente para proteger a todo el territorio de Corea del Sur, y serían necesarias dos o tres para lograr ese objetivo.

El THAAD está rodeado de polémica en la propia Corea del Sur donde los agricultores de Seongju, la región donde fue desplegado, se muestran preocupados por la posibilidad de que su localidad se convierta en objetivo de ataques norcoreanos. También reclaman por los efectos que los potentes radares del escudo tengan sobre su salud y sus sembrados. Muchos surcoreanos consideran que el despliegue se hizo de manera precipitada y que fue aprobado por un gobierno depuesto por corrupción, postura que defiende el candidato favorito a convertirse en nuevo presidente, Moon Jae-in, que habló de una posible revisión del acuerdo. A esto se agrega que Trump dijo la semana pasada que Seúl debería pagar los 1.000 millones de dólares que cuesta el THAAD, algo que el gobierno surcoreano descartó, recordando que tuvo que adquirir los terrenos para el escudo.

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