El Mundo
Sábado 22 de Julio de 2017

Disminuye el apoyo a la secesión en Cataluña

El gobierno español amenazó ayer con cortar una línea de financiación a la Generalitat.

Mientras cae el respaldo a la independencia de Cataluña, el gobierno español amenazó ayer con cortar una línea de financiación a la Generalitat, si el gobierno regional destina fondos a la organización de un referéndum de independencia anunciado para el 1º de octubre. El portavoz del Ejecutivo español, Iñigo Méndez de Vigo, explicó en rueda de prensa que cada semana se comprobará que el gobierno catalán no ha destinado fondos públicos para la consulta, que Madrid considera anticonstitucional. Concretamente, una serie de altos funcionarios catalanes competentes en materia de presupuesto deberán enviar certificados semanales al Ministerio de Hacienda español, para dar fe de que no se han tramitado gastos "destinados directa o indirectamente a actividades vinculadas con el referéndum ilegal", explicó el portavoz.

   Si la información no se suministra puntualmente, o si se detectan gastos destinados a esa consulta, el portavoz indicó que se verá en peligro una línea de financiación creada por el gobierno central en 2012 para ayudar a las regiones afectadas por la crisis económica, el FLA (Fondo de Liquidez Autonómica). Dicho fondo, recordó Méndez de Vigo, prevé destinar a Cataluña, la segunda comunidad autónoma mas endeudada en 2016 después de Castilla-la-Mancha, 3.600 millones de euros este año en préstamos. Pese a generar una quinta parte del PIB español, Cataluña se encuentra fuertemente endeudada, su deuda está calificada como "bono basura" por las agencias de calificación y no puede financiarse en los mercados, por lo que su liquidez depende de los préstamos del gobierno español.

   El gobierno catalán de Carles Puigdemont está decidido a celebrar el referendo el 1º de octubre, pese a la oposición del gobierno de Rajoy y la ofensiva de la Justicia española contra cada uno de los pasos dados por los nacionalistas hacia la independencia.

   Según un sondeo del Centre d'Estudis d'Opinió de la Generalitat (la oficina de estadísticas del gobierno catalán), un 67,5% de catalanes participaría en la hipotética consulta. El "sí" a la independencia ganaría con un 62,4%. Pese a ello, la misma encuesta indica que hay más catalanes en contra de la independencia (49,1%) que a favor (41,1). Muchos de ellos no votarían en la consulta, lo que explicaría la victoria del "sí". El apoyo a la secesión cayó así a su nivel más bajo desde el año 2012, cuando escaló la tensión independentista.

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