El Mundo
Martes 18 de Julio de 2017

Después del plebiscito, la oposición venezolana llama a una huelga general

Tonificado por la masiva concurrencia a su consulta no vinculante, que superó los 7 millones de votos, el arco opositor declaró la "hora cero"

La opositora Mesa de Unidad Democrática (MUD) convocará a un paro de 24 horas para el jueves en Venezuela, como mecanismo de presión para detener la convocatoria de elección de constituyentes por el gobierno de Nicolás Maduro. La decisión se tomó al día siguiente de una consulta popular realizada por la oposición sin el apoyo del Estado y que logró reunir más de 7 millones de votos, precisamente en contra de la reforma constitucional del gobierno. Este, por su lado, descalificó la consulta del domingo y ratificó la elección de constituyentes a realizarse el 30 de julio.

A dos semanas de estas elecciones, la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) inició ayer lo que llama la "hora cero", una estrategia para precipitar un desenlace del conflicto, que estalló a inicios de abril con protestas callejeras violentamente reprimidas que dejan hasta ahora 96 muertos. "Convocamos a todo el país a que este jueves asumamos en protesta masiva y sin violencia un paro cívico nacional activo de 24 horas como mecanismo de presión y preparación para la escalada definitiva, que será la próxima semana para enfrentar el fraude constituyente y lograr la restitución del orden constitucional", anunció el dirigente opositor Freddy Guevara, vicepresidente primero del Congreso.

Los opositores han denunciado que la constituyente chavista es inconstitucional, ya que previamente se debea realizar un referéndum aprobatorio vinculante, según dispone la Constitución vigente. Este mando fue desechado poor el Consejo Nacional Electoral (CNE), totalmente sometido al gobierno. Además, la elección en sí misma estará muy sesgada, con un padrón electoral recortado según un voto por "sectores" y "municipios", con una arbitraria distribución de las bancas de constituyentes. "Esa es la única elección que hoy el chavismo puede ganar", aseguran especialistas electorales independientes. En las últimas elecciones normales, las parlamentarias nacionales de diciembre de 2015, la oposición se impuso al oficialismo por 56 por ciento a 41 por ciento. Posteriormente, el CNE anuló las elecciones de gobernadores previstas para 2016 y las postergó para el primer semestre de 2017, pero pasó ese período y no se realizaron. El nivel de impopularidad del chavismo es el más alto de su historia, y en todos los sondeos supera el 70 por ciento.

Según el presidente del Congreso, Julio Borges, el plebiscito evidenció la voluntad del país de sacar a Maduro del poder por los votos antes de que termine su gestión a fines de 2018. Borges argumentó que, como ayer aún faltaba escrutar 5 por ciento de los votos de la consulta, se alcanzarían los 7,5 millones de votos exigidos para "revocar el mandato del presidente", si el año pasado se hubiera aceptado el referendo respectivo, que el CNE rechazó. Ese rechazo de un recurso previsto en la Constitución desencadenó la escalada de confrontación, al quedar para la oposición la vía de las urnas bloqueada. Poco después el CNE postergaba sin fecha las elecciones a gobernadores, otra señal inequívoca del rumbo del régimen. En las parlamentarias de 2015, la oposición sumó 7,7 millones de votos de un total de 19.180.465 electores habilitados. El domingo, ante una previa negativa del CNE, la oposición decidió realizar su propia consulta, en la que preguntó al votante si "rechaza y desconoce" la constituyente de Maduro, si "demanda a la Fuerza Armada Nacional obedecer y defender la Constitución" y si "aprueba" la renovación de los poderes públicos y la formación de un gobierno de unidad nacional.

La oposición usará asimismo su mayoría en el Parlamento para designar a 13 magistrados principales y 20 suplentes del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ). Los actuales fueron nombrados en forma apresurada por el Parlamento saliente luego de la derrota de diciembre de 2015, en apenas dos semanas, cuando lo normal es que se espere a la conformación del nuevo Legislativo. Esos jueces han emitido más de 50 fallos contra el Poder Legislativo. El clímax llegó a fines de marzo,cuando el Supremo sentenció que el Legislativo perdía su poder de legislar y sus diputados se quedaban sin fueros. La reacción popular e internacional fue enorme, y el propio Maduro ordenó al Supremo la vuelta atrás de esas sentencias. A partir de allí se inició la rebelión callejera.

El gobierno de Maduro sigue adelante con la convocatoria a elegir constituyentes mediante un voto "recortado"

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