El Mundo
Lunes 04 de Septiembre de 2017

Corea del Norte hizo su test nuclear más potente en 11 años de pruebas

Trump no descartó la opción militar y amenazó suspender todo su comercio con China, el único y potente aliado de Pyongyang.

Corea del Norte realizó su sexta y más potente prueba nuclear, que identificó como "una bomba de hidrógeno" capaz de ser lanzada en un misil de largo alcance, marcando una dramática escalada del enfrentamiento entre el aislado Estado comunista y Estados Unidos y el resto de la comunidad internacional. Estados Unidos reaccionó de inmediato: el presidente Donald Trump no descartó una acción militar devastadora, y más concretamente, amenazó suspender el comercio con cualquier país que haga negocios con Pyongyang. Un mensaje directo a China, único aliado que tiene Norcorea en el mundo.

La explosión subterránea provocó un sismo de importancia, que dio a los expertos la potencia exacta de la explosión: unos 100 kilotones, varias veces más que la explosión anterior. Ese rango de poder sin embargo puede ser alcanzado también por una más primitiva bomba "A". Al mismo tiempo, los servicios de propaganda norcoreanos mostraron fotos del dictador Kim Jong-un examinando lo que según ellos era una bomba "H", con su característica silueta con dos abultamientos. Pero podría tratarse de un bluff bien armado. El diseño genérico de una bomba H puede encontrarse en Internet. Cinco países cuentan hoy con esta tecnología: EEUU, Reino Unido, Francia, Rusia y China.

Consultado sobre si Estados Unidos atacaría a Corea del Norte, Trump respondió ayer: "Veremos". La amenaza comercial de Trump, publicada poco después en Twitter, es una forma de presionar a China, el principal socio comercial de Pyongyang. El presidente también pareció cuestionar a su aliado Corea del Sur, que enfrenta la amenaza del programa nuclear norcoreano. "Corea del Sur está encontrando, como les dije, que sus palabras de apaciguamiento con Corea del Norte no funcionarán, ¡ellos solo entienden una cosa!", dijo Trump en un tuit. El nuevo presidente surcoreano, Moon Jae-in, ha instado a continuar el diálogo con su vecino por el programa nuclear, respaldando al mismo tiempo las sanciones internacionales de las Naciones Unidas, votadas asimismo por China.

Poco después de que hablara Trump, su secretario de Defensa, el general Jim Mattis, advirtió sobre una "respuesta militar masiva" a cualquier ataque a Estados Unidos o sus aliados, tras la prueba de la bomba norcoreana. El ministro dijo que Washington no consideraba la "aniquilación total de un país, a saber, Corea del Norte. Pero tenemos muchas opciones para hacerlo", en referencia a una respuesta militar. Estados Unidos es por mucha distancia la primera potencia militar del planeta. Corea del Norte no podría sostener una guerra con Washington más que durante unas horas o días. Pero en ese lapso podría matar a cientos de miles de civiles en Corea del Sur. Su artillería y cohetes convencionales alcanzan la periferia de la capital, Seúl.

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Rusia y China

Los presidentes de China, Xi Jinping, y Rusia, Vladimir Putin, aseguraron que tratarán "de forma apropiada" con la actitud norcoreana. Luego, en conversación telefónica con el primer ministro japonés, Shinzo Abe, Putin pidió "no ceder a la emoción, actuar de manera calma y ponderada" y descartando el uso de la fuerza. Una definición demasiado genérica como para apaciguar la preocupación internacional, en especial en Asia. Con más realismo, el secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, condenó la prueba nuclear como "profundamente desestabilizadora de la seguridad regional" y exigió que cesen estos actos hostiles.

El Consejo de Seguridad de la ONU se reunirá hoy para discutir la prueba nuclear norcoreana, a pedido de Estados Unidos, Japón, Gran Bretaña, Francia y Corea del Sur.

Corea del Norte, que sigue adelante con su programa nuclear y de misiles desafiando las resoluciones y sanciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, dijo en la televisión estatal que el ensayo con "una bomba de hidrógeno" ordenada por el dictador Kim Jong Un fue un "éxito perfecto". La bomba fue diseñada para ser instalada en un misil balístico intercontinental (ICBM, por sus siglas en inglés) recién desarrollado, agregó Pyongyang.

Ambas afirmaciones no son corroboradas hasta hoy por expertos en armamento nuclear independientes. Aún no está probado ni que Norcorea haya logrado desarrollar una bomba "H" ni que sea capaz de cargar una bomba, atómica o "H", en un misil de gran alcance.

Sismo artificial

La prueba fue registrada por agencias sismológicas internacionales, que informaron de un terremoto provocado cerca de una instalación norcoreana. Expertos japoneses y surcoreanos dijeron que fue unas 10 veces más potente que el temblor captado tras la anterior prueba nuclear hace un año. Habitantes de la ciudad china de Yanji, junto a la frontera con Corea del Norte, dijeron que sintieron un temblor que duró alrededor de 10 segundos, seguido de una réplica. El temblor causado por la explosión alcanzó una magnitud 6,3 grados Richter, según el Servicio Geológico de Estados Unidos. Si bien hay dudas sobre el desarrollo de una bomba H por Norcorea, el secretario del jefe de gabinete de Japón, Yoshihide Suga, dijo que Tokio no descartaa tal posibilidad. Y algunos expertos que estudiaron la onda sísmica sugieren que Norcorea podría haber desarrolló una bomba H o se está acercando. El director de la Organización Internacional de la Energía Atómica (OIEA), Yukiya Amano, dijo que la prueba nuclear es "un acto extremadamente lamentable" que "desprecia totalmente las reiteradas demandas de la comunidad internacional". El presidente surcoreano Moon indicó que Seúl impulsará medidas para aislar aún más al Norte, incluyendo nuevas sanciones de la ONU. Japón también planteó nuevas sanciones, asegurando que las restricciones a su comercio de petróleo estarían sobre la mesa. China, el único aliado de Corea del Norte, instó a Pyongyang a detener sus acciones "equivocadas". Estados Unidos ha exigido reiteradas veces a Pekín a que "haga más" para controlar a su vecino y aliado. Pekín responde que las maniobras militares anuales de Seúl y Washington no sirven para rebajar tensiones. El ensayo se realizó en medio de una gran tensión regional tras las dos pruebas de ICBMs de Pyongyang en julio, que podrían tener un rango potencial de unos 10.000 kilómetros, poniendo a su alcance muchas partes del continente americano.

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