El Mundo
Sábado 03 de Junio de 2017

China y la Unión Europea reafirmaron su lucha contra el calentamiento climático

Tras la salida de EEUU del Acuerdo de París, Pekín y Bruselas mostraron sintonía sobre el tema a pesar de sus diferencias comerciales.

China y la Unión Europea se reafirmaron ayer como abanderadas de la lucha contra el cambio climático, en un contexto de decepción global por la decisión de Washington de retirarse del Acuerdo de París, aunque no lograron plasmar esta intención en una declaración conjunta. "Intensificamos nuestra cooperación sobre el cambio climático con China", una lucha que "continuará con o sin Estados Unidos", dijo el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, al término de una cumbre en Bruselas junto al premier chino, Li Keqiang. La cumbre debía terminar con la firma de una declaración conjunta para expresar la "firme determinación en la lucha contra el cambio climático", si bien diferencias sobre comercio impidieron su adopción. Fuentes europeas le restaron importancia al asunto, al asegurar que ambas partes coinciden en su visión sobre el clima. De hecho, Pekín había urgido horas antes a "cuidar este resultado tan difícilmente conseguido" en París el 12 de diciembre de 2015. Ese día, el mundo celebró el cierre de un histórico acuerdo climático de alcance mundial, que busca limitar el alza de la temperatura del planeta "por debajo de 2ºC" respecto a la era preindustrial.

Esa alegría y meta planetaria se tornó, en cambio, en consternación el jueves, tras el anuncio de Trump de que "Estados Unidos cesará toda la implementación del acuerdo", en un momento en que quedan por definir numerosos reglamentos. Desde Europa a China, pasando por América latina, las capitales mostraron su indignación con esta decisión que, en palabras del ex presidente Barack Obama, representa un "rechazo al futuro". Esta marcha podría traducirse en un aumento de la temperatura del planeta de hasta 0,3ºC en el siglo XXI, "en el peor escenario", avanzó el jefe del departamento de Medio Ambiente y de Investigación Atmosférica de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), Deon Terblanche.

"Lamentable"

La canciller alemana, Angela Merkel, convocó a la prensa para una declaración imprevista en la que dijo que la decisión de Trump fue "extremadamente lamentable, por decirlo de manera muy contenida". Sin embargo, Merkel subrayó que la retirada de Estados Unidos del histórico pacto alcanzado en 2015 en la capital francesa no impedirá que el resto del mundo continúe con los esfuerzos por contener las emisiones de gases del efecto invernadero que explican el calentamiento de la atmósfera y la superficie terrestre. "Nada puede detenernos ni nos detendrá", dijo la jefa de gobierno, cuyo país será sede este año de una cumbre mundial sobre clima. "A todos los que consideran importante el futuro de nuestro planeta les digo: continuemos juntos en el camino para tener éxito", recalcó, antes de prometer que Alemania cumplirá los objetivos y compromisos financieros adquiridos.

Desde Rusia, el secretario general de la ONU, António Guterres, llamó a los países a "seguir comprometidos", ya que el cambio climático es "innegable" y "una de las mayores amenazas" para el futuro del planeta. India, uno de los mayores emisiones de CO2 por detrás de China, Estados Unidos y la UE, se mostró a favor del respeto del Acuerdo de París, pero Rusia, justo detrás del subcontinente indio en contaminación, rechazó condenar a Trump.

La Casa Blanca defendió ayer la decisión "valiente" de Trump de abandonar el Acuerdo de París, en un escenario que perfiló a China y la UE como los nuevos abanderados de la lucha contra el cambio climático. "Trump tomó una decisión muy valiente", dijo en Washington el director de la Agencia de Protección Ambiental, Scott Pruitt, para quien "no hay razón para que pidamos disculpas como país". "El mundo aplaudió cuando adherimos al Acuerdo. ¿Saben porqué? Pienso que aplaudieron porque sabían que pondría a nuestro país en desventaja", afirmó Pruitt.

Antecedentes

Pero ante la oleada de indignación mundial, el secretario de Estado norteamericano Rex Tillerson aseguró ayer que su país, con "antecedentes espectaculares en reducción de emisiones", mantendrá sus esfuerzos y pidió a la comunidad internacional que "mantenga la perspectiva". La UE, sin embargo, se encargó de recordar otros de los antecedentes de Washington en materia climática, concretamente su no ratificación del precedente Protocolo de Kioto. "Estados Unidos ya lo hizo una vez en Kioto, debería aprender de la historia", dijo el comisario europeo de Acción para el Clima, Miguel Arias Cañete, una de las cabezas visibles durante las negociaciones de París y para quien la UE y China "están en el lado correcto de la historia".

Con su decisión, Trump afronta también una fuerte presión interna, liderada por empresarios, gobernadores y alcaldes, quienes anunciaron que tomarán la lucha contra el cambio climático entre sus manos.

En una carta abierta, las empresas critican la medida

Cientos de empresas criticaron ayer en una carta abierta al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por decidir abandonar el acuerdo sobre clima de París. Empresas de tecnología como Intel, Hewlett-Packard y Tesla, así como firmas de alimentos y de moda suscribieron el escrito. Todas ellas aseguraron que se siguen sintiendo "profundamente obligadas" a proteger el clima.

   Su objetivo es conseguir que la economía estadounidense alcance una mayor eficiencia energética y que emita menos gases de efecto invernadero, añadieron las compañías. "Las soluciones rentables e innovadoras nos pueden ayudar a alcanzar este fin", dice la carta. "Abandonar el objetivo de una economía con bajas emisiones pone en juego el bienestar estadounidense".

   Horas antes, el presidente y director general de la empresa Disney, Robert Iger, y el fundador del fabricante de automóviles eléctricos Tesla, Elon Musk, anunciaron que renuncian a asesorar al gobierno de Donald Trump por la decisión tomada. "Por cuestión de principios, he renunciado al consejo del presidente debido a la retirada del #AcuerdodeParís", señaló Iger en Twitter.

   Musk comunicó que no tenía "ninguna otra opción" más que poner fin a su labor de asesoramiento. "El cambio climático es real. Dejar París no es bueno para Estados Unidos ni para el mundo", escribió Musk en Twitter.

   Iger y Musk formaban parte junto con otros directivos de empresas estadounidenses de distintos comités que asesoran a Trump en cuestiones económicas.

Comentarios