El Mundo
Viernes 29 de Septiembre de 2017

China cierra todas las empresas de Norcorea en su territorio

Es en aplicación de la última resolución de la ONU. Además, dejará de comprar ropa a su vecino y reducirá sus exportaciones de petróleo

Pekín ordenó el cierre en 120 días de todas las empresas de Corea del Norte asentadas en China, informó el Ministerio de Comercio.

Las autoridades chinas justificaron la decisión en la resolución 2375 adoptada por unanimidad por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas el pasado 12 de septiembre. Las sanciones de la ONU responden a los lanzamientos de misiles y pruebas nucleares del régimen comunista de Pyongyang, que han desafiado las anteriores resoluciones de la ONU y a la comunidad internacional. En el marco de la resolución más reciente, China ya había anunciado hace una semana la restricción del suministro de petróleo a su difícil vecino, así como la prohibición general de las importaciones de textiles norcoreanos, con el objetivo de presionar al régimen del dictador Kim Jong-un.

China es el principal socio comercial del régimen norcoreano y también ha sido su principal aliado político y su casi único protector en la escena internacional. Sin embargo, en los últimos años y meses, ante las continuas provocaciones de Kim Jong-un, Pekín ha aceptado la aprobación de duras sanciones contra Pyongyang del Consejo de Seguridad. China sigue abogando por proseguir el diálogo para rebajar las tensiones e insiste en que el uso de la fuerza militar no debe ser opción. La medida se produce en medio de la escalada que se vive en la península coreana y responde a los lanzamientos de misiles y pruebas nucleares con los que el gobierno comunista de Pyongyang ha desafiado las resoluciones de la ONU y a la comunidad internacional. También se cerrarán las empresas conjuntas que operan en el exterior, así como las individuales, señaló el ministerio chino.

El fin de semana Pekín había anunciado que iba a aplicar las sanciones impuestas por Naciones Unidas, que implican una considerable reducción a partir del 1º de enero de las exportaciones de petróleo a Corea del Norte. Además, se impuso de nuevo la prohibición de importar la ropa que se fabrica en Corea del Norte.

Pekín, entre dos aguas

China se mueve entre dos aguas en este conflicto. Por una parte, no quiere que una nación vecina disponga de armas nucleares. Para minimizar el riesgo de una guerra nuclear y, sobre todo, de detentar junto con las otras potencias nucleares el monopolio de esta clase de armas. A su vez, China teme el colapso de Corea del Norte, que causaría una oleada de inmigrantes que en parte se dirigirían a China, así como un avance de las tropas estadounidenses hasta su frontera.

Por esto Pekín ha ido cumpliendo con las sanciones acordadas en la ONU, pero siempre dejó margen al régimen norcoreano. Claro que esta es la versión de Pekín: los analistas occidentales más críticos de China recuerdan el vínculo histórico con Pyongyang, forjado en la guerra de 1950-53. Norcorea es vista como un aliado subalterno que es usado para desestabilizar a los adversarios estratégicos regionales de China, Corea del Sur y Japón en especial.

Pekín es el principal aliado de Corea del Norte. El secretario de Estado, Rex Tillerson, viajó a Pekín para negociar sobre Corea del Norte. Y Washington felicitó ayer a Pekín por sus sanciones.

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