Desaceleración
Viernes 15 de Julio de 2016

Castro admitió dificultades económicas en Cuba

El mandatario reemplazó al ministro de Finanzas, Marino Murillo, quien es considerado el "zar" de las reformas emprendidas en la isla

El presidente cubano, Raúl Castro, cesó en el mando al ministro de Economía y Planificación, Marino Murillo, considerado el zar de las reformas en la isla, y reveló dificultades financieras en el país producto de una merma en los ingresos de las exportaciones y en los suministros de combustible pactados con Venezuela, informó un comunicado oficial del gobierno. "Esta decisión obedece a la necesidad de que el compañero Marino Murillo concentre sus esfuerzos en las tareas vinculadas con la actualización del modelo económico y social cubano", señaló el documento leído en la televisión nacional cubana.

Murillo tendrá asignadas tareas en las comisiones que estudian y analizan la aplicación de las reformas económicas aprobadas por los congresos del Partido Comunista de Cuba en el año 2011 y 2016. En el cargo de ministro de Economía fue nombrado el actual vicepresidente Ricardo Cabrisas, quien fue el encargado de renegociar la deuda cubana con los países miembros del Club de París.

El comunicado gubernamental destacó que Ricardo Cabrisas "cuenta con vasta experiencia y preparación, demostrada en el ejercicio de responsabilidades en el gobierno de la isla y en el cumplimiento de importantes misiones".

Medidas de ahorro. El desplazamiento de Marino Murillo sucede una semana después de la reunión del Parlamento nacional en el que el ex ministro anunció recortes energéticos. Durante el plenario de la Asamblea Nacional, el entonces ministro de Economía afirmó que en el segundo semestre de 2016 se aplicarían medidas de ahorro en el consumo energético, cuyo suministro se verá afectado en un 25 por ciento. Las restricciones se concentrarán en las empresas estatales y la administración pública y no afectarán al sector residencial, el cual significa el 60 por ciento del gasto de la electricidad que produce el país.

Durante la reunión parlamentaria, Castro reconoció las dificultades financieras que vive el país, pero rechazó las "especulaciones y augurios de un inminente colapso de la economía nacional". El Producto Interno Bruto (PIB) de la isla creció tan solo 1 por ciento durante el primer semestre de 2016, un indicador que es la mitad del proyectado durante la última reunión plenaria del Parlamento celebrada en diciembre de 2015. Las causas de la desaceleración económica de la isla fueron el incumplimiento de las expectativas de los ingresos de las exportaciones y una "determinada contracción en los suministros de combustible pactados con Venezuela", entre otros factores, argumentó Castro ante los diputados de la Asamblea Nacional.

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