El Mundo
Martes 31 de Enero de 2017

Británicos pidieron que se cancele la visita del magnate

Miles de británicos protestaron en ciudades del Reino Unido contra las medidas migratorias de Donald Trump, incluyendo a una multitud que se manifestó frente a la sede del gobierno en Londres para repudiar la decisión de la primera ministra Theresa May de confirmar una visita del presidente norteamericano pese a una petición para cancelarla que ya juntó 1,5 millones de firmas.

Miles de británicos protestaron en ciudades del Reino Unido contra las medidas migratorias de Donald Trump, incluyendo a una multitud que se manifestó frente a la sede del gobierno en Londres para repudiar la decisión de la primera ministra Theresa May de confirmar una visita del presidente norteamericano pese a una petición para cancelarla que ya juntó 1,5 millones de firmas.

Centenares de manifestantes se reunieron frente a Downing Street, la sede del gobierno en Londres, mientras que otros cientos de personas se congregaron en ciudades inglesas como Manchester, Birmingham, en la escocesa Glasgow y la galesa Cardiff, en protestas organizadas por Amnistía Internacional (AI) y otras ONGs.

La conservadora May invitó a Trump a visitar el país en una fecha aún por determinar, con la reina Isabel II como anfitriona, tras reunirse la semana pasada con él en la Casa Blanca, pero desde entonces más de 1,5 millones de británicos firmaron una petición para pedir que el Parlamento no autorice el viaje del presidente.

Pese a las protestas y a la petición, que superó las 100.000 firmas necesarias y será debatida por el Parlamento, May, de visita en Irlanda, confirmó que la visita de Trump "se mantiene".

Más temprano, el canciller británico, Boris Johnson, informó que todos los ciudadanos con pasaporte británico podrán entrar en Estados Unidos, al margen de si tienen otra nacionalidad vetada en ese país.

Los países árabes también comenzaron a levantar la voz en contra del veto.

La Cancillería de Irak rechazó el veto migratorio a sus ciudadanos y anunció que tratará con reciprocidad a los estadounidenses que quieran entrar a su país. Al mismo tiempo, el Parlamento iraquí también criticó la decisión y aprobó una serie de medidas como respuesta.

Trump ordenó por decreto suspender durante 90 días la concesión de visados y prohibió la entrada a todos los ciudadanos de Irak, Siria, Irán, Sudán, Libia, Somalia y Yemen hasta que se adopten nuevos procesos de escrutinio, al tiempo que frena todas las acogidas de refugiados durante 120 días.

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