El Mundo
Miércoles 05 de Abril de 2017

Bombardeo con gas tóxico mata a 100 personas, entre ellas varios niños, en Siria

Ocurrió en la localidad de Khan Sheikhun, provincia de Idleb. Los heridos presentan síntomas de asfixia y vómitos. En la mira, el régimen de Assad

Un bombardeo aéreo con gas tóxico dejó ayer decenas de víctimas, entre ellos niños, en una provincia del norte de Siria controlada por rebeldes, informaron activistas, que describieron el ataque como uno de los peores en más de seis años de guerra. La ONU, Estados Unidos y sus aliados condenaron el "acto atroz" del ataque en la localidad siria de Khan Sheikhun, en la provincia de Idleb, y el Consejo de Seguridad de la ONU se reunirá de urgencia hoy para analizarlo. El gobierno sirio y el ruso, acusados del ataque por algunos países, negaron su responsabilidad. La ONG Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, que documenta el conflicto en Siria, dijo que al menos 58 personas, entre ellas 11 chicos, figuran entre los muertos, mientras que el opositor Centro de Información de Idleb cifró las víctimas fatales en un centenar.

El Centro de Información publicó imágenes que muestran a voluntarios médicos cuando parecen entubar a un hombre desfallecido y con el torso descubierto y conectando a un respirador a una niña que parecía echar espuma por la boca. La ONG Save The Children (Salve a los Niños) dijo que los chicos atendidos presentaron síntomas compatibles con la inhalación de gas sarín. "Los médicos de una de las clínicas administradas por nuestro socio, Syrian Relief, informaron que recibieron a tres niños menores de seis años, apenas conscientes, con dificultades respiratorias, goteo de la nariz y pupilas contraídas", precisó la ONG en un comunicado. Se trata del tercer ataque con armas químicas que se denuncia en Siria en poco más de una semana. Los otros dos ocurrieron en la vecina provincia central de Hama, al sur de Idleb, donde el ejército del régimen Assad combate una ofensiva de los grupos rebeldes.

El supuesto ataque químico llegó un día antes de una gran conferencia internacional en Bruselas para discutir el futuro de Siria y de la región, que será presidida por la jefa de la diplomacia europea, la alta representante para la Política Exterior de la Unión Europea (UE), Federica Mogherini. El Observatorio, afín a la oposición siria y con sede en Londres, apuntó que algunos de los heridos en el ataque perpetrado por aviones no identificados presentaban síntomas de asfixia, vómitos y dificultades para respirar. Khan Sheikhun está en el sur de Idleb, y salvo algunos enclaves está en manos de rebeldes. El OSDH acusó a las fuerzas aéreas de Siria y Rusia por el ataque, pero éstas negaron haber tenido relación con el incidente. Un general sirio que pidió no ser identificado aseguró que su fuerza no usó armas químicas en Khan Sheikhun, una ciudad de 75.000 habitantes, y el Ministerio de Defensa ruso negó haber efectuado "algún ataque en la zona".

El más grave desde 2013

Según el Observatorio, el ataque de ayer fue el peor desde otro bombardeo con gas sarín ocurrido en 2013 contra Ghouta Oriental, un suburbio al este de Damasco, que mató a cientos de civiles y que según la ONU, que lo investigó, fue el más grave con armas químicas de toda la guerra en Siria. Luego de ese bombardeo de 2013, el presidente sirio, Bashar Assad, aceptó un acuerdo impulsado por Rusia para destruir su arsenal de armas químicas y Siria se adhirió a la Convención contra las Armas Químicas. En medio de extendida condena internacional, el gobierno sirio declaró 1.300 toneladas de reservas de sustancias químicas de uso militar y de los llamados precursores químicos. Esas armas ya fueron destruidas, pero Estados miembro de la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ), de la ONU, han cuestionado varias veces si Assad declaró todo lo que tenía en 2013. El químico gas cloro, ampliamente disponible, no se incluyó en la declaración de 2013, y activistas opositores afirman haber documentado decenas de ataques con esa sustancia. Tarik Jasarevic, vocero de la Organización Mundial de la Salud (OMS), dijo que el organismo se contactó con hospitales de Idleb para obtener información sobre el incidente, otra vuelta de tuerca en una guerra que ya dejó cientos de miles de muertos y 12 millones de refugiados o desplazados.

El Consejo de Seguridad de la ONU, máximo órgano de toma de decisiones del organismo, se reunirá hoy de urgencia para discutir el hecho, dijo la presidenta de turno del Consejo, la embajadora estadounidense Nikki Haley. La reunión fue solicitada por Francia y el Reino Unido. Para el presidente francés, François Hollande, "una vez más el régimen sirio niega la evidencia de su responsabilidad en esta masacre".

La OPAQ expresó desde su sede en La Haya su "grave preocupación", y aseguró que está reuniendo y analizando información sobre lo sucedido. Turquía, un país crítico de Assad y que apoya a algunos grupos rebeldes, acusó al gobierno sirio del ataque, al que calificó de "crimen de guerra y contra la humanidad". Junto a Rusia e Irán, que apoyan política y militarmente a Siria, Ankara impulsa negociaciones de paz entre las partes y es garante de un frágil alto el fuego que rige en el país árabe desde diciembre pasado. El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, llamó por teléfono a su par ruso, Vladimir Putin, aliado de Assad, para "subrayar que el ataque inhumano en Idleb es inaceptable y que las acciones del régimen (sirio) ponen en riesgo el alto el fuego".

Muestras y evidencias físicas

En su comunicado, la OPAQ, que supervisó el desarme químico de Siria, agregó que la misión de búsqueda de datos que tiene desplegada en Siria desde 2014 "está en proceso de reunir y analizar información de todas las fuentes disponibles". El equipo se encarga de entrevistar a testigos sobre el terreno y a recoger muestras y evidencias físicas para analizarlas, y, añade el comunicado, remitirá un informe al Consejo Ejecutivo de la OPAQ y a los Estados miembro de la Convención sobre Armas Químicas. Entre los interesados seguramente estarán los integrantes del Consejo de Seguridad de la ONU, en particular Francia, ya que su canciller, Jean-Marc Ayrault, condenó el "acto atroz".

El enviado especial de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, en una conferencia conjunta con la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, instó ayer a identificar "claramente las responsabilidades". En idéntico sentido se pronunció la comisión de la ONU que investiga los crímenes en el conflicto sirio, para la cual es "imperativo" que los autores de ataques con armas químicas sean juzgados. Mogherini afirmó que el gobierno sirio tenía como "responsabilidad primaria la protección, y no el ataque, de su pueblo".

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