El Mundo
Martes 29 de Agosto de 2017

Bachelet firma proyecto de matrimonio igualitario con derecho de adopción

El texto supera la ya vigente unión civil. Hace una semana se aprobó el aborto. La presidenta buscaría ganar votos para su alicaída coalición

La presidenta Michelle Bachelet envió al Congreso un proyecto de ley de matrimonio igualitario con derecho a la adopción, una semana después de la aprobación del aborto. Las dos iniciativas de fuerte impacto en un país conservador como Chile, se dan en medio de la campaña electoral para las elecciones presidenciales, en las que el oficialismo está lejos de liderar los sondeos (ver aparte). La decisión de Bachelet parece destinada a disputar el electorado progresista con una candidata de izquierda independiente.

En una ceremonia en la casa de gobierno, Bachelet resumió los objetivos del proyecto antes de firmarlo y despacharlo al Congreso. "Es el inicio del fin de la discriminación por la orientación sexual en el acceso al matrimonio", dijo Luis Larraín, creador de la Fundación Iguales, y agregó que "este día va a ser recordado tanto como el día en que la mujer pudo votar, en que los esclavos fueron libres, en que los niños nacidos fuera del matrimonio tuvieron acceso a los mismos derechos".

Bachelet explicó que su iniciativa implica un cambio en el Código Civil de la definición de "matrimonio" como la unión de un hombre y una mujer por la unión entre dos personas, lo que permitirá la separación de bienes y la adopción. Por último, elimina la "conducta homosexual" como causal de divorcio, una de las medidas más aplaudidas por los presentes junto con la que permite la adopción.

La mandataria reiteró que "no puede ser que los prejuicios antiguos sean más fuertes que el amor", que se necesita que la sociedad acepte que para amar no hay condiciones, y expresó su confianza "en que el Congreso estará a la altura del debate". Pero es altamente improbable que el proyecto avance en el Parlamento durante los seis meses de legislatura que quedan antes del fin del gobierno de Bachelet, en marzo de 2018. Antes habrá elecciones presidenciales —y también parlamentarias— el 19 de noviembre.

Chile es una de las naciones más conservadoras del continente aunque en la última década y media ha dado pasos para modernizarse. Permitió que los hijos nacidos fuera del matrimonio tuvieran los mismos derechos que los otros, aprobó el divorcio en 2004, adoptó la unión civil de parejas del mismo sexo en 2015, aprobó este mes el aborto en tres causales —medida que entrará en vigor antes que termine el año— y debate en el Congreso un proyecto de ley de identidad de género.

Bachelet culminó así el envío de los llamados "proyectos valóricos", que chocan con el conservadurismo de la oposición de derecha en el Congreso. En el Senado el gobierno tiene una mayoría de tres votos, pero otra mucho más amplia en la Cámara de Diputados.

El envío del proyecto de matrimonio igualitario forma parte del programa de gobierno de Bachelet y además era un compromiso del Estado chileno con el Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (MOVILH) ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). El MOVILH denunció a Chile ante la CIDH en mayo de 2012 porque en el país sudamericano aún se prohíbe el matrimonio igualitario. El Estado llegó a un acuerdo con MOVILH en julio de 2016. Chile se comprometió a enviar el proyecto anhelado por las minorías sexuales.

Incomodidad en la derecha

El proyecto de ley causa incomodidad dentro de la coalición de la derecha, señaló ayer el portal Emol. Desde Chile Vamos reconocieron que el tema concita diferencias. La vocera del bloque del partido PRI, Alejandra Bravo, expresó que "mayoritariamente Chile Vamos tienen una posición definida respecto del matrimonio entre un hombre y una mujer, sin embargo, respetamos las diferentes posiciones que existen". El máximo referente y candidato presidencial de Chile Vamos, Sebastián Piñera, se ha pronunciado en favor del matrimonio igualitario, pero con reparos: "No debe haber discriminación, pero hay que respetar la esencia" de la institución matrimonial, afirmó.

El jefe de RN, formación dominante de la coalición, Cristián Monckeberg, indicó que el proyecto debe ser estudiado, pues "en nuestra coalición y en nuestro partido no existen las órdenes de partido. Aquí hay un tema valórico que cruza no solamente los partidos, sino también las diferentes coaliciones, pretender señalar una postura única en esta materia es dinamitar una coalición, cualquiera que sea. Por lo tanto, hay que respetar las diferentes posturas, y habrán parlamentarios que están a favor y otros que están en contra, tal como fue la unión civil", señaló. Mientras que el senador de RN y vocero del comando de campaña de Piñera, Alberto Espina, se expresó en igual sentido: "estos son temas valóricos, y los parlamentarios naturalmente tienen derecho a tener sus propias opiniones.Si hay quienes son partidarios de un matrimonio igualitario tendrán el derecho de señalarlo". Mucho más tajante fue el jefe de la formación más conservadora de la coalición, la UDI, Pablo Terrazas. "La UDI tiene una visión del matrimonio heterosexual es decir, que se compone a través de un hombre y una mujer, porque tiene como fin prioritario la procreación y el cuidado de los niños, la familia. Esa ha sido la posición mayoritaria de la UDI y la que ha estado promoviendo en todos los debates".

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