El Mundo
Miércoles 08 de Febrero de 2017

Assad mató a 13.000 prisioneros en una sola cárcel de Siria

Lo asegura un informe de Amnistía Internacional sobre una prisión cerca de Damasco. Los asesinados eran opositores a la dictadura.

Amnistía Internacional acusó al régimen sirio de Bashar Assad de haber ahorcado 13.000 prisioneros en los cinco años que lleva la guerra civil solamente en una cárcel, cercana a Damasco, como parte de una "política de exterminio". La dictadura de Assad, militarmente apoyada por Rusia e Irán, está venciendo en el campo de batalla, pero a lo largo del conflicto iniciado en 2011 ha sido acusado reiteramente de perpetrar delitos de lesa humanidad. Organismos de la ONU han acusado en estos años de perpetrar crímenes gravísimos de guerra contra civiles al régimen sirio, pero siempre la protección de Moscú le ha evitado sanciones. De todas maneras, la apertura de una investigación en los tribunales de la ONU en La Haya no debe descartarse a futuro. Al menos 300 mil sirios han muerto en la guerra civil, iniciada en 2011 cuando, bajo el impulso de la Primavera Arabe, los sirios salieron a las calles a reclamar democracia. Assad respondió con una brutal represión militar, que rápidamente escaló en guerra civil.

Los presos ejecutados entre 2011 y 2015 en la prisión de Saydnaya eran en su mayoría civiles que se oponían al régimen, afirmó Amnistía Internacional (AI). El informe "Matadero humano: ahorcamientos y exterminio masivo en la prisión de Saydnaya" se basa en entrevistas con 84 testigos, incluyendo guardias, detenidos y jueces. Las ejecuciones "constituyen crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad", afirmó la organización de defensa de los derechos humanos. Existen "razones para creer que esta práctica perdura hasta el día de hoy", agregó AI. Una vez por semana entre 2011 y 2015, se sacaba a grupos de hasta 50 detenidos de sus celdas. Se los ahorcaba "en plena noche, en absoluto secreto". Las víctimas, "a lo largo de todo este proceso, tienen los ojos vendados. No saben ni cuándo ni cómo morirán, hasta que se les ata una cuerda alrededor del cuello", denuncia la organización. "Los dejan (ahorcados) entre 10 y 15 minutos", explica un antiguo juez que asistió a las ejecuciones. "En el caso de los más jóvenes, su peso no era suficiente para morir. Los ayudantes de los verdugos tiraban de ellos hacia abajo rompiéndoles el cuello".

"Los horrores descritos en este informe revelan una campaña oculta y monstruosa, autorizada al más alto nivel del gobierno, tendiente a aplastar cualquier forma de protesta de la población", comentó Lynn Maaluf, directora adjunta de investigación de Amnistía Internacional en Beirut. Aún hoy, miles de prisioneros políticos opositores al régimen sirio están detenidos en la cárcel militar de Saydnaya, uno de los centros de detención más importantes y temidos del país, situado a 30 kilómetros al norte de Damasco. Algunos prisioneros fueron violados o forzados a violarse entre sí. Guardias daban de comer a los detenidos tirando la comida por el suelo de la celda, a menudo sucio, denuncia la organización. "Cada día, había dos o tres muertos en nuestra ala. Recuerdo que el guardia nos preguntaba cuántos éramos", explicó Nader, ex detenido cuyo nombre fue modificado.

Amnistía había evaluado anteriormente en 17.700 los muertos en las mazmorras del régimen desde el inicio del conflicto, en marzo de 2011. Pero "esa cifra no incluye a los 13.000 muertos adicionales" mencionados en el informe. En entrevista con periodistas belgas antes de la difusión del informe, Assad declaró que privilegiaba "la defensa de Siria a la Corte Penal Internacional (CPI). No le prestamos ninguna atención a ese tribunal ni a ninguna instancia internacional", respondió el dictador. La ONU acusó en 2016 a Assad de exterminio en sus cárceles. En octubre de 2016, el entonces secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, reclamó al Consejo de Seguridad que pida una investigación a la Corte Penal Internacional (CPI) por crímenes de guerra en Siria. Pero esa investigación ha sido bloqueada en 2014 por Rusia y China, ambos con derecho a veto.

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