El Mundo
Sábado 31 de Diciembre de 2016

Asesinaron al embajador de Grecia en Brasil y sospechan de su esposa

El embajador de Grecia en Brasil, Kyriakos Amiridis, cuya desaparición el pasado lunes puso en alerta a gran parte de la policía carioca, fue víctima de un asesinato que tiene a la esposa del diplomático y al supuesto amante de la mujer como principales sospechosos del crimen.

El embajador de Grecia en Brasil, Kyriakos Amiridis, cuya desaparición el pasado lunes puso en alerta a gran parte de la policía carioca, fue víctima de un asesinato que tiene a la esposa del diplomático y al supuesto amante de la mujer como principales sospechosos del crimen. El cadáver del diplomático fue hallado calcinado el jueves dentro de un automóvil abandonado en la localidad de Nova Iguazú, al norte de Río de Janeiro. Después de la aparición del cadáver se libraron órdenes de detención contra la esposa del diplomático y un policía militar que al parecer tenía un vínculo sentimental con la mujer. La policía puso en marcha un gran operativo de búsqueda en Río y sus alrededores sin descartar ninguna hipótesis, incluso en la creencia de que pudiera tratarse de una caso más de inseguridad urbana en una zona con altos índices de violencia.

Amiridis, de 59 años, había sido cónsul en Río antes de asumir como embajador y su esposa brasileña tenía una casa en Nueva Iguazú, adonde ambos se habían alojado para pasar unas vacaciones este fin de año. La mujer fue quien denunció la desaparición y dijo que su marido había salido de la casa en la noche del lunes y que desde entonces no había vuelto a tomar contacto con su familia y amigos. Pero la investigación cambió de rumbo cuando la policía encontró rastros de sangre sobre un sillón dentro de la casa que el embajador compartía con su esposa, según coincidentes versiones publicadas por la prensa carioca.

Según el portal de noticias de O Globo, el policía militar implicado confesó que había disparado al embajador después de una pelea y que sacó el cuerpo del lugar en el auto alquilado por Amiridis". Los investigadores creen que el policía y la esposa de Amiridis eran amantes y sospechan que ambos tuvieron el apoyo de uno o dos cómplices para cometer o encubrir el crimen.

Comentarios