El Mundo
Lunes 25 de Septiembre de 2017

Alemania ratifica a Merkel pero le da un tercer puesto a la ultraderecha

Los socialdemócratas adelantaron que no seguirán en el gobierno. Ahora vienen arduas negociaciones con liberales y ecologistas

Tal como preveían todos los sondeos, la canciller Angela Merkel ganó las elecciones generales de Alemania y no hay duda de que asumirá un cuarto mandato. Pero su partido democristiano CDU tuvo un fuerte retroceso respecto de las anteriores elecciones y perdió a su mayor aliado y contendor, el socialdemócrata SPD. Ahora deberá negociar con ecologistas y liberales, que salieron empatados en el cuarto puesto. Sin dudas, los que más festejaron ayer en Alemania fueron los militantes de la extrema derecha que, por primera vez desde 1961, tendrá una banca en el Parlamento, tras consagrarse en las urnas como la tercera fuerza política (ver análisis en pág. 25).

Según la televisión pública ZDF, la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merkel y sus tradicionales aliados de Baviera de la CSU, fueron ratificados como la primera minoría política de Alemania con 33,5 por ciento de los votos, mientras el Partido Socialdemócrata (SPD), la otra gran fuerza del bipartidismo del país, sufrió la peor derrota electoral de su historia al conseguir sólo un apoyo de 21 por ciento. La CDU marcó un fuerte retroceso respecto de las anteriores elecciones de 2013, cuando cosechó 41,5 por ciento; el SPD cayó de un ya flojo 25,7 por ciento a su actual 21º por ciento, una catástrofe histórica para un partido que supo comandar a Alemania durante años.

Más lejos pero con un resultado inédito, el partido xenófobo y antimigratorio Alternativa para Alemania (AfD) se consagró como la tercera fuerza política con 13 por ciento, bien por delante de los liberales del FDP que empero volvieron a ingresar al Parlamento con 10 por ciento de los votos, y de Los Verdes y La Izquierda, que empataron con 9 por ciento, siempre según la ZDF.

Fiel a su estilo, Merkel fue moderada y pragmática en su festejo. "No hay que darle vueltas al asunto, esperábamos un mejor resultado, pero no debemos olvidar que pasamos por un difícil mandato; en todo caso, logramos nuestro objetivo estratégico, que era seguir siendo el partido más fuerte y que no se puede formar gobierno en contra nuestra", aseguró la canciller en un discurso desde la sede de su partido en Berlín. "Tenemos el encargo de formar gobierno y asumiremos esa responsabilidad en diálogo sereno con otros socios", concluyó la veterana canciller, quien lleva 12 años en el poder, siempre gobernando en coalición con otros partidos, a veces los socialdemócratas, a veces con el FDP. Merkel repitió hasta el hartazgo en la campaña que no se aliará con la AfD o con extremista La Izquierda, la canciller se queda con una única opción para formar una coalición juntarse con los liberales del FDP —lo que ya hizo entre 2009 y 2013— y con Los Verdes, un partido con una plataforma que rechaza el ajuste fiscal y su política económica promercado.

En ningún partido la derrota se sintió tan fuerte como en la sede de la socialdemocracia. "Hoy es un día triste y amargo para la socialdemocracia alemana", concluyó Martin Schulz, el derrotado candidato, que logró mantener el segundo lugar pero con una popularidad en picada. "El SPD no cumplió con su meta electoral; está claro que no conseguimos mantener ni aumentar nuestra base electoral tradicional", reconoció el ex presidente del Parlamento Europeo, que comenzó el año con optimismo cuando las encuestas lo ubicaban cabeza a cabeza con Merkel, pero que rápidamente comenzó a caer y perdió los sucesivos comicios regionales en todo el país. Schulz anunció que la socialdemocracia no reeditará la actual "gran coalición" con Merkel y pasará a la oposición. Esta decisión, claramente tomada no sólo por Schulz sino por la cúpula del SPD, da la razón a quienes decían que entrar en la coalición de gobierno con Merkel sería fatal para el partidoLa salida de la coalición indica que los socialdemócratas no quieren dejarle el camino libre a la extrema derecha para convertirse en la principal fuerza de la oposición.

felices. Merkel y su aliado bávaro de la CSU se felicitan mutuamente anoche en Berlín.

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