El Mundo
Sábado 04 de Marzo de 2017

Alain Juppé, la alternativa de la centroderecha si cae Fillon

El actual alcalde de Burdeos es el as en la manga de Los Republicanos para vencer a Macron y Le Pen en primera vuelta electoral.

El ex primer ministro francés y actual alcalde de Burdeos, Alain Juppé, dijo ayer que está dispuesto a sustituir al candidato a la presidencia francesa de su partido conservador, François Fillon, en caso de que este se retire de la carrera, el mismo día que una encuesta lo indica como triunfador de la primera vuelta prevista para el 23 de abril. Juppé, antiguo rival de Fillon en las primarias del partido de centroderecha Los Republicanos, afirmó que se mantiene fiel al actual representante de su partido, pero que aceptaría ocupar su puesto si es reclamado, informaron ayer los medios franceses citando al entorno del alcalde de Burdeos. Más aislado que nunca, Fillon, se refugia en las bases que le dieron la victoria en las primarias, mientras en su partido no se esconden las maniobras para reemplazarlo a 12 días de que finalice el plazo para oficializar las candidaturas. La guerra fratricida en el seno de Los Republicanos ya es abierta.

Las diferentes corrientes políticas toman posición mientras las principales figuras, como el ex presidente Nicolas Sarkozy o el propio Juppé, guardan un elocuente silencio en público. Si Fillon había fiado su suerte a presentarse como la única alternativa posible a tan poca distancia de las elecciones —"no hay plan B", repitió hasta la saciedad—, la cristalización de la "opción Juppé" lo deja sin su penúltima barricada. La sangría de apoyos que sufre el ex primer ministro desde que el miércoles anunció que fue convocado para su probable imputación prosiguió hoy con nombres tan significativos como el de Thierry Solere, su portavoz de campaña, o la eurodiputada Nadine Morano. A media tarde de ayer el número de cargos públicos que habían retirado su apoyo a la campaña rebasaba ya el centenar. Otra perdida de peso para Fillon es la de Patrick Stefanini, director de la campaña, quien presentó ayer su dimisión, aunque seguirá en su puesto hasta la manifestación que el aspirante convocó para mañana. El cada vez más reducido entorno de Fillon pretende reunir a 200.000 personas para clamar que el ex primer ministro es el único legitimado para representar a la centroderecha en los comicios del 23 de abril y el 7 de mayo. Detrás de esa iniciativa está la organización ultracatólica "Sens commun" ("Sentido común"), que surgió de las movilizaciones contra el matrimonio homosexual y que jugó un rol determinante en la victoria de Fillon en las primarias. Las consecuencias de una manifestación exitosa, que pondría en evidencia la brecha en las filas conservadoras, son impredecibles, pero el propio candidato instó a través de las redes sociales a "acudir en masa para demostrar la voluntad popular".

En el horizonte se dibuja la fecha clave del 15 de marzo, momento en que se cerrará el plazo para presentar las candidaturas a las presidenciales, y día también en que Fillon deberá comparecer ante los jueces de instrucción para su eventual imputación por haber atribuido empleos ficticios a su mujer y dos de sus hijos. Sin embargo, para muchos la gran cuestión ahora no es si Fillon renunciará, sino cuándo.

Juppé no dejo de mandar mensajes indirectos a través de sus allegados de que está dispuesto a dar el paso de presentarse siempre que haya un consenso dentro de la derecha sobre su candidatura. Pero no hay que olvidar que el actual alcalde de Burdeos fue aplastado en la segunda vuelta de las primarias por Fillon en diciembre, y además cuenta con la enemistad de Sarkozy, a quien le costaría digerir que su viejo adversario acabe representando a su campo en los comicios.

La primera encuesta que avala la "hipótesis Juppé", difundida ayer, recoge datos alentadores para él y deja claro que el gran damnificado sería el liberal Emmanuel Macron, quien se había beneficiado de la caída de la popularidad del aún candidato Fillon. Así, la encuesta del instituto demoscópico Odoxa precisa que el rival de Fillon en las primarias se colocaría en el primer puesto de la primera vuelta, con el 26,5 por ciento de las intenciones de voto, frente al 25 por ciento de Macron y al 24 por ciento de la ultraderechista Marine Le Pen. Si Fillon mantuviese su candidatura, sería eliminado de la primera ronda con el 19 por ciento de las intenciones de voto, por detrás de Macron (27 por ciento), que ocupa ese primer puesto en los sondeos por primera vez, y de Le Pen (25,5 por ciento).

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