Corrupción
Sábado 18 de Febrero de 2017

Absuelven a la infanta Cristina y condenan a su esposo a seis años

El tribunal condenó a Iñaki Urdangarin por maniobras para quedarse con 6 millones de euros del erario público. Ella sólo fue multada

La sentencia judicial más esperada en la historia reciente de España llegó ayer desde Palma de Mallorca: Cristina de Borbón, hermana del rey Felipe VI, fue absuelta de los delitos que se le imputaban en el caso de corrupción por el que fue juzgada junto con su esposo, que sí fue condenado: recibió una sentencia de a seis años y tres meses de prisión. La pareja, sin embargo, no estaba presente en el tribunal, la Audiencia Provincial de Palma de Mallorca, sino en su departamento de Ginebra, Suiza. Urdangarin y su ex socio Diego Torres fueron declarados culpables de apropiarse de 6,2 millones de euros del erario público mediante contratos inflados y facturas falsas. La fiscalía pedía para Urdangarin 19 años y medio de cárcel. Pero el fiscal pedía la absolución para la infanta, lo que la Audiencia concedió. El tribunal está formado por tres juezas: Samantha Romero, Eleonor Moyà y Roció Martín. El juez de instrucción José Castro, quien inició el caso, manifestó su decepción por la absolución de la infanta. El escándalo estalló en 2010 y fue un duro golpe para la monarquía española.

"La infanta ha recibido la sentencia con satisfacción, pero con el disgusto de una condena para su marido, que considera injusta porque ella creyó, cree y seguirá creyendo en su inocencia", dijo su abogado, Miquel Roca. El fallo del "caso Nóos", como se llamaba el instituto usado para las maniobras, de mil folios, fue publicado y notificado ocho meses después de que quedara listo para sentencia el juicio, que sentó a la infanta y a su marido en el banquillo de los acusados junto a otras 15 personas. Hace un año recorrieron el mundo las imágenes de los ingresos al tribunal del matrimonio para las audiencias públicas. Pero ayer no se repitieron las famosas imágenes de febrero de 2016, cuando la infanta y su esposo ingresaron a la audiencia para escuchar las acusaciones y responder preguntas del tribunal. Es que ahora la pareja estaba en Ginebra, Suiza.

Multa por 265.000 euros

Cristina de Borbón, hija del rey emérito Juan Carlos y hermana mayor del actual monarca, Felipe VI, fue absuelta de los dos delitos fiscales que le atribuía la ONG Manos Limpias. El tribunal solo le reclamó 265.000 euros de multa al hallarla "responsable civil a título lucrativo", es decir, porque se benefició de los delitos cometidos por su marido pero sin ser consciente de ello. Una pirueta poco creíble, teniendo en cuenta que la infanta es una profesional que ha trabajado y trabaja en prestigiosas instituciones privadas y públicas.

Mucho peor parado salió Urdangarin, quien fue condenado a seis años y tres meses de prisión por "prevaricación, malversación, fraude, tráfico de influencia" y dos delitos contra el fisco. Su socio en el Nóos, Diego Torres, recibió una condena de 8 años y medio de cárcel. Pero la sentencia de Urdangarin es leve si se piensa que la fiscalía había pedido 19 años y medio de cárcel. En las próximas horas el fiscal podría solicitar que el cuñado del rey entre en prisión si considera que hay riesgo de fuga, como ha ocurrido en el caso de otros condenados por corrupción en España. La expectación mediática sobre este punto era máxima, pero poco duró: el fiscal Pedro Horrach solicitó ayer mismo al tribunal nueva "vista" para pedir el ingreso inmediato en prisión de Urdangarin y de Diego Torres.

Tras conocerse el fallo judicial, la Casa Real expresó su "máximo respeto por la independencia del poder judicial". Los reyes, Felipe VI y Letizia, recibieron la noticia durante la presentación de una exposición en el Museo Thyssen de Madrid.

El escándalo supuso un golpe tan fuerte para el rey Juan Carlos I, que abdicó en su hijo Felipe en junio de 2014. Con la llegada al trono del nuevo monarca, la infanta Cristina y su hermana Elena quedaron oficialmente fuera del núcleo de la familia real. Pero mientras Elena es aún "alteza real" y duquesa, Cristina los perdió a sus títulos honoríficos. Felipe VI le pidió a su hermana mayor que renunciara a su título de duquesa de Palma, a lo que ella se negó. El rey la despojó entonces del título. Desde ese día la brecha entre los hermanos se hizo insuperable. La pasada Navidad, Cristina y su familia solo estuvieron unos días en España y recibieron la discreta visita de la infanta Elena, el único nexo con la familia Borbón. Cristina y Urdangarin llevan años alejados de la Casa Real e incluso de España. Hoy conocieron el fallo en Ginebra (Suiza), donde residen desde 2013 junto con sus cuatro hijos.

"Todos estamos sometidos a la ley, nadie está por encima ni al margen de la Justicia", declaró el portavoz del gobierno español, Iñigo Méndez de Vigo. "Esta sentencia desmuestra que el Estado de Derecho funciona", añadió.

"No es una mujer florero"

El fallo, contra el que sólo cabe recurso ante el Tribunal Supremo, provocó numerosas reacciones. "La sentencia deja un montón de incógnitas, pero deja claro que da por bueno que la infanta Cristina era una mujer florero", señaló el juez José Castro, quien fue el instructor y verdadero "padre" del caso, y mandó a la hermana del rey al banquillo. Castro avanzó con la investigación e imputación contra la constante oposición de la fiscalía de Horrach, un dato muy llamativo en un proceso penal. Muy en línea con lo declarado por la infanta en el juicio, la sentencia destacó que Cristina "desconocía" la existencia de "ilícitos penales" y concluyó que no participó en "su ejecución", aunque sí se benefició del dinero malversado por Urdangarin, por lo que la obligó a devolver la parte que se gastó. De los 17 acusados en el caso Nóos, la pena más alta, de ocho años y medio de cárcel, fue para Diego Torres, socio de Urdangarin en el Nóos. Ambos estaban al frente de la entidad cuando firmaron contratos con municipios y regiones para organizar eventos.

Peleada sin retorno con el padre y el hermano

Cristina se considera una víctima y piensa que desde el palacio de La Zarzuela a ella y su esposo los han dejado "solos" y no los han defendido como esperaban, según el diario El País. La infanta dice que todo es una conspiración contra su esposo. La infanta ha cerrado filas con él. Si hubo algún momento de crisis matrimonial tras la filtración de unos correos que mostraban una infidelidad de Urdangarin, esta se desvaneció. Cristina manda mensajes a la familia a través de su madre y su hermana: la reina emérita Sofía y la infanta Elena. Les dice que se siente "abandonada". Su padre Juan Carlos, el rey emérito, se mostró inflexible y profundamente decepcionado. La comunicación con su hija ha sido cada vez más fría. Las constantes llamadas de Juan Carlos pidiendo a su hija que renunciara a sus derechos como infanta "cortaron el cordón umbilical". Todo acabó con el relevo en la Corona. El aún Rey, en acuerdo con el sucesor y hermano de la infanta, asumió la tarea de comunicarle a Cristina que no asistiera a los actos. La infanta desoyó la orden paterna y se presentó en La Zarzuela. Pero un operativo se puso en marcha y Cristina solo tuvo acceso a las habitaciones de su madre. Ambas almorzaron a solas. Hecho el relevo en la Corona, Felipe VI pidió a su hermana que renunciara a su título de duquesa de Palma, a lo que ella se negó. El rey tuvo que despojarla del título.

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