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Viernes 27 de Noviembre de 2015

El ministro de las Green Schools

Lo que viene. Un perfil de Esteban Bullrich, quien conducirá la cartera de Educación desde el 10 de diciembre.

Esteban Bullrich estudió en Estados Unidos ( Northwestern University, Kellogg School of Management MBA, Business Administration), enseñó en Nicaragua a través de la Fundación Padre Fabretto y fue becario de la Fundación Eisenhower Fellowships, donde profundizó sus conocimientos en políticas públicas educativas. Fue asesor parlamentario, en 2005 fue elegido diputado nacional y en 2010 asumió al frente del Ministerio de Educación de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (Caba). Hasta aquí algunos de los datos de su biografía tomados del sitio www.pro.com.ar y de su página personal www.estebanbullrich.com.

Se puede agregar que Bullrich, designado para dirigir la cartera educativa nacional desde el próximo 10 de diciembre, es un enamorado de la Prueba Pisa, el examen internacional que deben resolver por igual chicos de 15 años de Finlandia como de Paraguay, Estados Unidos o Argentina. Los educadores ya se han manifestado infinidad de veces en contra de semejante disparate pedagógico, que desconoce realidades y contextos; y además porque ya saben que detrás de los resultados llega la otra parte del combo: la receta salvadora de tecnócratas muy bien pagos.

Bullrich es conocido por el cierre de cursos, las aulas conteiner y por no dar pie con el sistema de inscripción on line implementado para las escuelas públicas de la Ciudad de Buenos Aires, que deja afuera a miles de chicos, poniendo en evidencia la falta de atención a la educación pública.

Habla de "revolución educativa" ligada a las nuevas tecnologías. Un concepto con el que nadie estaría en desacuerdo a no ser, entre otras cuestiones, por el negocio de las plataformas educativas que habilita (recordar el escándalo de los bachilleres a distancia).

Afirma que las maestras y maestros tienen un lugar de privilegio en sus proyectos. Y sostiene con igual énfasis que hay que evaluarlos y, de paso, pagarles por mérito. Una y otra vez hay que recordar que si esta idea no prosperó en la Caba es gracias a los sindicatos docentes. Y hace pocos días declaró que "las paritarias no serán excesivamente necesarias todos los años".

No será nada extraño que en poco tiempo junto a las computadoras prometidas (una por cada chico de primaria y docente), además de inglés obligatorio, llegue el yoga a las escuelas, se hable de educación emocional y de la pedagogía emprendedora. Están de moda en las aulas porteñas. Tampoco será ninguna sorpresa el vuelo que tendrán organizaciones como Junior Achievement, financiadas por pequeñas y grandes empresas para enseñarles a los chicos (en las escuelas) a "ser empresarios por un día", en una clara intención de acentuar lo individual de los aprendizajes por sobre la solidaridad y las ideas cooperativas.

Las retrógradas declaraciones del titular de la Fundación Conin, Abel Albino, designado por el presidente electo para estar al frente de la lucha contra la desnutrición, ponen en cuestión qué pasará en materia de Educación Sexual Integral. "El sexo es para contribuir a la obra creadora de Dios" y "la homosexualidad es un problema", afirmó el famoso doctor. También es una incógnita qué pasará con las universidades: los diputados del PRO votaron en contra de la gratuidad de esta enseñanza y la senadora Michetti se retiró de la sesión en la que se aprobó.

En ese futuro tan cercano, también es posible que ganen las aulas varios programas innovadores, como el de Escuelas Verdes que se implementa en la Capital Federal, presentado con una carísima folletería muy bien diseñada y con una cualidad que es todo un sello de la gestión que se avecina: se puede leer de un lado en castellano y del otro en inglés: "Green Schools".

 

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