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Viernes 25 de Noviembre de 2016

El ministro Bullrich elogió al joven que ayudó a un ladrón que lo atacó

"Es un ejemplo que hay que multiplicar" señaló el funcionario. La víctima logró que el agresor fuese incluido en un equipo de rugby

El ministro de Educación y Deportes de la Nación, Esteban Bullrich, recibió ayer en su despacho del Palacio Sarmiento a Tomás Beccar Varela y el entrenador de Los Espartanos, Eduardo "Coco" Oderigo, quienes ayudaron a un joven preso a inscribirse en ese equipo de rugby de internos del pabellón 8 de la Unidad 48, de San Martín.

Bullrich aseveró que el de Beccar Varela "es un ejemplo que hay que multiplicar".

El reconocimiento no hubiese tenido más trascendencia si no hubiese sido por la increíble historia que lo motivó.

Tomás, de 18 años, sufrió un violento asalto en su casa que terminó con su padre baleado en una pierna por la policía. El hecho fue dado a conocer su tío, el abogado Bernardo Beccar Varela, a través de su cuenta de Twitter.

El miércoles 28 de septiembre, un delincuente ingresó a la casa del obstetra Héctor Beccar Varela, en Bergallo y Diego Palma, tras sorprender a su hija mayor cuando estacionaba su auto. El agresor estaba desarmado y al entrar a la vivienda tomó un cuchillo de la cocina y amenazó a la chica.

Con la chica como rehén, el atacante subió hasta la planta alta, donde descansaban el médico de 48 años, que trabaja en el Hospital Universitario Austral, y su esposa. La situación fue advertida por otro familiar, que llamó al 911 sin que el ladrón se percatara.

En medio de las amenazas y la tensión, Beccar Varela juntó 1.200 dólares pero el ladrón le exigía más y entonces juntaron 3.500 pesos más y le dieron un equipo de DVD, celulares y una máquina de fotos.

El médico logró convencer al ladrón que soltara a su hija y lo tomara a él como rehén y éste accedió: los dos subieron a un auto de la familia, un Fiat Siena, y fueron hacia el lado de La Cava, a unas 20 cuadras de allí.

Pero en el camino, la policía comenzó a disparar contra el vehículo, a pesar de que sabían que había un rehén, y luego, cuando lo cercaron, el médico se bajó para pedir ayuda y recibió un impacto de bala que le destrozó el fémur.

El ladrón, en tanto, fue detenido y quedó imputado por robo y privación ilegal de la libertad.

Tomás decidió rastrear al asaltante para, de alguna manera, darle una mano.

"Yo creo que todos merecemos segundas oportunidades. Javier (el joven que lo asaltó), no tuvo muchas. Su mamá murió, su papá lo abandonó, su hermano estaba en la cárcel. Nunca aprendió ni a leer ni a escribir", contó Tomás.

Fue así como Tomás, que juega en el SIC, se contactó con "Coco" Oderigo, quien fue su entrenador y además es el impulsor de Los Espartanos, proyecto que comenzó en 2009, y logró que trasladaran a Javier a la cárcel de San Martín.

"Durante el asalto yo estaba muy enojado. Lo insultaba muy fuerte a Javier. Tenía mucha bronca, estaba sacado, porque amenazaba a mi hermana con un cuchillo. Pero una vez que pasó, pensé en que de todo esto podía salir algo bueno, y por eso lo busqué", agregó Tomás.

Hace unos días, Tomás fue a la cárcel a jugar un partido de rugby con Javier y los Espartanos."Fue un momento muy raro. Javier no me dijo nada, no está acostumbrado al cariño y a la amistad, tal vez nunca lo tuvo. Pero fue una experiencia muy positiva", explicó Tomás.

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