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Sábado 22 de Marzo de 2014

El menú de los insumos: nuevas semillas y control de malezas

Los semilleros y los proveedores de agroquímicos y fertilizantes mostraron su oferta a los productores en la muestra del agro.

Una vidriera de inicio de temporada: moderna, novedosa y con precios entonados. Así se mostraron las compañías proveedoras de insumos agropecuarios en la última edición de Expoagro, donde llegaron para dar pelea en un mercado altamente competitivo y en el marco del arranque de una nueva campaña que aún encuentra al productor haciendo números y retrasado en sus decisiones de compra.

Con el foco puesto fundamentalmente en la siembra de trigo, pero con ofertas de híbridos de maíz y la más novedosa tecnología para soja —de cara al implante de granos gruesos—, las empresas salieron a la cancha con un menú de productos que dan cuenta de un cambio de ciclo en la actividad, donde las recetas universales dejaron de ser efectivas para la agricultura argentina y dieron paso a las soluciones más a medida.

Esto obligó a que la mayoría de las firmas de semillas, agroquímicos y fertilizantes, sacaran de la galera insumos que respondan a necesidades puntuales del productor, que en el último año comenzó a detectar las debilidades del sistema agrícola que amenazan la sustentabilidad tanto productiva como económica.

La aparición de nuevas plagas y malezas con alto grado de resistencia, la pérdida de fertilidad de los suelos acentuada bajo el sistema de arrendamiento y la acentuación de fenómenos climáticos adversos, obligaron al empresario agropecuario a repensar su esquema de negocios y, en ese aspecto, a afinar la puntería en la adquisición de insumos para tener respuestas más rápidas y efectivas ante una situación crítica.

"Lo importante es no pararse en un producto estrella y estar investigando todo el tiempo, porque cuando ocurre algo atípico como en esta campaña, se puede salir con un producto en forma inmediata", señaló Micaela Zaro, responsable de productos para la nutrición de cultivos y control de plagas no tradicionales de Rizobacter Argentina, quien consideró que "es fundamental para toda empresa que quiere avanzar, estar con «el tranco» paralelo a lo que el productor necesita, hacer investigación permanente".

La compañía hizo el prelanzamiento en la muestra de Ramallo del primer curasemilla biológico para trigo (Rizoderma) que resultó de un trabajo conjunto de investigación con el Inta Castelar.

Esa estrategia de observar con atención las demandas del productor para llegar a tiempo, e incluso antes que la competencia, con soluciones integrales, también fue la estrategia que utilizaron en Basf. La empresa presentó el nuevo herbicida pre siembra Valist para maíces Clearfield que estará disponible para esta campaña gruesa (2014/15) a través del cual busca reducir al mínimo la aparición y la resistencia de malezas.

El surgimiento de nuevas especies de malezas, muchas de ellas resistentes, sorprendieron al productor y amenazaron sus rindes en la última campaña. Sin embargo, "ya eran cambios que se vislumbraban y trabajamos para eso para lanzar este producto y tenemos en cartera un próximo lanzamiento para soja", dijo Aimar Pena, responsable del cultivo de maíz de Basf, quien adelantó que se trata de la tecnología Optill que la compañía ya lanzó en otros mercados y que llegaría a la Argentina este año.

Malezas. En alianza con Nidera, la empresa de agroquímicos, salió al ruedo con una receta puntual para un problema que, según aseguraron los técnicos, ya representa un "alerta generalizado en todo el país". El especialista destacó que en otras campañas los cultivos lograban convivir con un determinado nivel de malezas, pero ahora el productor va por un "control total".

Los técnicos de Nidera, compañía que en Expoagro mostró la potencialidad de sus híbridos, también hicieron hincapié en los problemas del tratamiento con un monoherbicida y destacaron como novedad los híbridos HCL resistente a Valist, el herbicida desarrollado por Basf.

Pero, además, Pena indicó que estiman que la adopción de esta nueva tecnología prenderá fuerte entre los productores que buscan minimizar riesgos frente a las malezas. "Hoy presiona mucho la caída de los rindes en distintos cultivos, y esto constituye un aprendizaje", indicó y recordó que las situaciones más críticas se evidencian en campos bajo sistema de arrendamiento corto que le quita margen a un manejo sustentable.

El motor. Esa urgencia será quizás el motor que traccionará al productor agropecuario argentino a intensificar la adopción de los nuevos paquetes tecnológicos, entre los que se destaca la soja con tecnología Intacta _suma tolerancia a glifosato y resistencia lepidópteros_ que desarrolló Monsanto y se comercializa a través del germoplasma distribuido por Nidera, Don Mario y Asgrow.

"Hoy estamos lanzando esta tecnología que creemos tiene una ventaja muy importante para toda Argentina, en el norte especialmente por el control de insectos, en el sur por la ventaja del incremento en rinde, y sin ser los dueños de ella, tenemos que explicarles a los productores la forma de comercializarla que el dueño de la misma dispone", explicó Verónica Satragno, gerente de producto Don Mario Total.

Regalías. Justamente el costo adicional que requiere el pago de la regalía extendida por la genética que desarrollan las compañías semilleras sobre sus germoplasmas, en base a la tecnología que aportan las empresas de biotecnología, es una de los principales barreras que deben sortear en el cara a cara con el productor, que aún se resiste a esos desembolsos.

De hecho, el año pasado la propia Monsanto anticipó que el precio de la tecnología era de 14 dólares por cada 30 kilogramos de semilla (sólo por el evento biotecnológico) y precisó que este año tendría un canon por productividad que se va a aplicar a la semilla de propia multiplicación, que se fiijará en dólares por tonelada producida.

Sin embargo, desde Don Mario son optimistas. "Encontramos en general mucho asombro entre los productores, muchos no saben que para que ellos reciban una nueva variedad hubo un grupo enorme de personas y recursos involucrados que requieren una inversión muy alta", puntualizó Satragno a la hora de explicar cómo le plantearon a los productores el costo del salto tecnológico.

Optimismo. Sin embargo, la mesura del productor no fue interpretada por las empresas proveedoras de insumos como un señal negativa, sino como una estrategia financiera de cara a una cosecha que recién comienza a moverse y promete aportar una liquidez por encima de la estimada para el hombre de campo, que sembró con un dólar pre devaluación y cosechó con un tipo de cambio 30 por ciento por encima.

"Sin ser extremadamente optimistas, encontramos un ambiente un poco más abierto a buscar negocios", reconoció Jorge Bassi, gerente de marketing de fertilizantes de la compañía Bunge.

La empresa apuntó todos sus cañones a la siembra fina. "Por ahora estamos un poco anticipados a la época de la siembra de trigo y no hay pedidos importantes puntuales pero vemos la situación un poco más esperanzados, con más de optimismo que otras campañas", dijo.

Pese a los vaivenes en los costos de los insumos, Bassi recordó que "el trigo tiene una relación insumo producto insuperable, la mejor de 1997 hasta ahora". Esos términos de intercambio "son muy buenos y es lo que generó la gran cantidad de consultas en Expoagro", agregó.

Según indicó Bassi, esta situación habilita a usar dosis de fertilizantes interesantes para buscar altos rendimientos. También explicó que otros insumos, como la semilla que está muy atada a los precios de los granos, el horizonte es alentador, ya que "los valores del trigo son muy buenos", dijo.

Reconoció de todos modos que "las decisiones de compra probablemente sean muy sobre la fecha".

Así, con un productor cauto pero financieramente estable y agronómicamente profesionalizado, las compañías acentúan sus políticas comerciales hacia la solución inmediata e innovadora frente a problemas puntuales. "Debemos absorber información de todos lados, estar enterados de lo que le pasa al productor y orientar la investigación para llegar a quien ahora es un empresario y tiene siempre las antenas paradas observando qué pasa con el dólar, los insumos y los precios", dijo Micaela Zaro. Por eso, "vemos un escenario positivo", sintetizó.

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