La ciudad
Domingo 20 de Noviembre de 2016

El mejor cocinero del país prepara sus platos en Rosario

Alexandre Kozel es el alma de la cocina de un restaurante del macrocentro y ganó el 2º Torneo Federal de Chefs.

Rosario no sólo saca chapa como cuna de la bandera, tribuna futbolera y hogar de las mujeres más lindas. Los mejores cocineros del país también son de la ciudad. Alexandre Kozel y Sofía Tarditti obtuvieron el primer premio del 2º Torneo Federal de Chefs organizado por la Federación Hotelera Gastronómica (Fehgra). Desde la cocina de Espiria (Montevideo al 2100), la pareja le toma el tiempo al paladar local "muy tradicional y acostumbrado a las porciones abundantes", destaca Kosel, mientras ensaya una nueva propuesta: "los panchos gourmet".

   La Fehgra agrupa a más de 50 mil establecimientos gastronómicos y hoteleros de todo el país. Y desde el año pasado, entre sus afiliados organiza el torneo nacional de chef, con el objetivo de fomentar la capacitación y la calidad del servicio en las distintas ciudades del país.

   El certamen tiene una ronda local, que se desarrolló en agosto pasado y reunió a 14 equipos de cocineros; y la final, que reunió a 46 participantes de todo el país.

   Y la dupla Kozel Tarditti se quedó el viernes pasado con el primer puesto del certamen, poniéndose al frente de un menú de tres pasos, con recetas típicas de la región del litoral.

   "Las dos veces nos tocó hacer pescados de río", señala Kozel y destaca que, pese a la proximidad del Paraná, no es un producto muy presente en las cartas de los restaurantes locales. "Es una pena. Se ofrece salmón rosado y trucha, pero no pescados de río. Teniéndolos tan cerca, es una lástima que nos perdamos la oportunidad de usarlos más", señala.

Como en casa. Es que, para Kozel, la ciudad donde se forman los mejores cocineros del país tiene también "una gastronomía complicada".

   Advierte que "es difícil incorporar cosas novedosas. Los rosarinos están muy acostumbrados a las picadas, a las milanesas. Todo en porciones muy abundantes, para que sobre comida en el plato".

   Los miércoles por la noche, en Espiria, Kozel prepara menúes fuera de la carta. Es una jornada que, afirma, le permite "divertirse un poco, salir de la rutina diaria y ver la aceptación de los clientes a esa propuesta de cocina". El último fue el turno de festejar el premio obtenido en el certamen de Fehgra.

Desde las 16, en la cocina del restó se preparaban los alimentos que se consumirían en la cena. Bocaditos de panceta y choclo, compota de cebollas y trucha gravlax.

Por opción. Kozel tiene 28 años, es francés, nació en la zona de Normandía y arribó a Rosario hace seis años. "Llegué un poco por casualidad y me quedé por gusto. Ahora estoy casado y tengo un hijo. Así que ya me resulta imposible sacar un pasaje de vuelta", resume.

   Los primeros pasos en la cocina los dio en la escuela secundaria, una técnica que ofrecía entre sus terminalidades gastronomía y repostería. Antes de recibirse ya era jefe pastelero de un restaurante de dos estrellas en un pequeño pueblo cerca de Lyon.

   Con su llegada al país, dice, se reencontró con "la parte caliente" de la cocina, desde donde le gusta experimentar en todo ese largo recorrido que va desde los platos gourmet a los más tradicionales. ¿La última apuesta? Los panchos gourmet. Una vuelta de tuerca al clásico plato, salvador de muchos almuerzos o una cenas de apuro. Sólo que en su nueva versión incluirán salchichas caseras, panificación propia y salsas especiales.

   "Espiria tiene una linda terraza de verano. La idea es servirlos allí, acompañados por cerveza artesanal. Y esperamos que los clientes los acepten", confía.


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