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Sábado 29 de Agosto de 2015

El magisterio y la disputa por el conocimiento

Más de 2.700 maestros participaron del congreso de Amsafé. Alertaron sobre los avances del mercado en educación.

Saludos, abrazos, lugares reservados para la compañera que llegaría más tarde y mates que comenzaban a circular conformaban la postal que se dibujaba en la Escuela Normal Nº 32 de Santa Fe. Fue el viernes 21, un rato antes del inicio formal del VI Congreso Provincial de Amsafé “El movimiento pedagógico latinoamericano se construye en cada escuela”, que reunió a más de 2.700 educadores santafesinos. Eran 2.700 historias de oficio docente, con sus fortalezas y fragilidades. Estaban quienes pelearon por la inclusión de los chicos sordos a la secundaria, se metieron en la historia de luchas de su barrio y terminaron llamando a la escuela con el nombre de una joven militante desaparecida, quienes llevan el cine al jardín de infantes, dan pelea por el cuidado del ambiente, contrarían planes de estudio antojadizos y les buscan la vuelta de tuerca todos los días para que la violencia no se cuele en las aulas. También estaban los maestros de las cárceles para compartir cuentos escritos en la prisión. El congreso trató de eso: de valorar el trabajo docente, la dimensión inclusiva de la escuela pública y la lucha histórica de los maestros para enfrentar los eternos intentos de hacer de la educación un negocio. Y de las batallas hacia el interior del magisterio que siempre hay que a dar.
  Otilia y César estaban entre los primeros en llegar al congreso provincial. Otilia Acuña, Madre de la Plaza, con sus 93 años y su inseparable pañuelo blanco. La única a la que nadie dudó un instante en aplaudir de pie. César Oxley, maestro rural, supervisor, militante y el primer secretario general que tuvola Amsaféa la vuelta de la democracia. Estaban sentados en los primeros lugares del salón, como un símbolo, junto a otros representantes gremiales, de los movimientos de derechos humanos, sociales, cooperativos, con los que los docentes han sabido hacer alianzas estratégicas, desde 1928 cuando se fundó el gremio.
  El discurso de la secretaria general dela Cteray Amsafé provincial, Sonia Alesso, se apoyó en esa pelea de hacer de la educación un derecho de todos. “Estamos construyendo una nueva ley de financiamiento que lleve la inversión nacional del 6 % al 10% del PBI”, dijo recordando por dónde pasa hoy una de las prioridades. El otro gran desafío: no retroceder en las conquistas alcanzadas. Y en esto hubo un acuerdo generalizado en los distintos expositores. Todos recordaron una y otra vez la necesidad de estar alertas ante los constantes avances de los sectores de la derecha por apropiarse de la enseñanza pública.
    “Hay una campaña constante de desprestigio a los docentes, a la educación pública, a lo que esta puede lograr”, alertó el secretario general de la CTA Hugo Yasky para recordar el viejo método de hacer creer que lo público no sirve, no es eficaz y llegar luego con la receta salvadora de la privatización, tal como ocurrió en los 90

Google.  “¿Qué tiene que ver Google con Olga Cossettini?” desafió la pedagoga y diputada nacional Adriana Puiggrós al recordar cuando la semana pasada el popular buscador de internet homenajeó a la educadora santafesina en el aniversario de su natalicio. Lo hizo para invitar a pensar en las nuevas formas con las que el mercado elige meterse en la educación. Fue por más. Preguntó también por qué grandes monopolios construyen aulas o financian cátedras en las universidades públicas; por qué la banca privada maneja fondos públicos y paga sueldos a los profesores universitarios. La autora de “Imperialismo y educación en América latina” (Editorial Colihue) advirtió que esa tradición de educación pública sostenida por los maestros hoy está en peligro por los constantes ataques que recibe el magisterio. “Nos atacan para romper con la identidad docente, quieren hacer lo mismo que hicieron en Chile”, dijo aludiendo a los sectores siempre al acecho de volver a la educación un bien comerciable.
  En su visión, el punto central a enfrentar es el apoderamiento de la educación pública por parte del mercado”. Llamó a los docentes a estar unidos y también a darles un lugar de preponderancia en este reto a los centros de estudiantes. Además de seguir reclamando por una nueva ley de financiamiento educativo, con metas alcanzables.

Derecho.  De la mano del reclamo por el financiamiento educativo está la de “cómo materializar el derecho a la educación para todos”. El planteo no es capcioso, más bien responde a otra de las batallas a dar al interior de la docencia. “No todos los docentes creen que todos los chicos deben ir a la escuela secundaria o a la universidad. La batalla cultural hacia dentro de la escuela es muy grande. Ni hablar de las estigmatizaciones que subsisten hacia los jóvenes. Las políticas educativas avanzan ampliando derechos pero nuestras prácticas responden aún a ciertos estigmas”, cuestionó la pedagoga Myriam Feldfeber. La educadora Sofía Thisted —otra de las panelistas— también graficó este debate pendiente al recordar que aún muchos docentes cuestionanla Asignación Universal por Hijo (AUH) como un derecho de los chicos y jóvenes.
  Junto a esa “batalla cultural” en la que enfatizaron los oradores del congreso está la “batalla por la construcción del conocimiento”. En otras palabras, un llamado de dejar de ser simples aplicadores de programas para ser hacedores de ideas y nuevas prácticas. El educador Pablo Imen, del Centro de Investigación Floreal Gorini, fue quien propuso reconocer, difundir esas ricas experiencias que marcan otra trayectoria en la educación latinoamericana, que surgen de proyectos políticos con horizontes inclusivos y les hacen frente a los constantes amagues neoliberales. Imen eligió esta frase de José Martí para sintetizar por dónde pasa el principal trabajo: “Trincheras de ideas valen más que trincheras de piedras”.

Carriles parelelos.  La idea de que la lucha sindical no va por un carril diferente de la pedagógica fue otra de las constantes escuchadas en los paneles del congreso. Así, se reiteró que educar es una tarea unida de manera irrenunciable a la esperanza, al optimismo, para quienes la asumen. Un video proyectado al comienzo del encuentro recoge una frase de Stella Maldonado, quien fuera secretaria de Ctera, fallecida hace casi un año y remarcada más tarde por varios disertantes: “Si no pensamos que hay un futuro para ellos (chicos y jóvenes) no podemos enseñar y si alguien piensa que no hay un futuro mejor para ellos que no sea maestro que no sea maestra, que no sea profesor, que no sea profesora”.
  Varios de los panelistas le dedicaron buenos minutos —acompañados por unánimes aplausos— al ex candidato del PRO a la gobernación de Santa Fe, Miguel Del Sel. Lo hicieron para recordar que su figura era todo un retroceso para la escuela pública, el respeto a la mujer y la infancia. “Reivindico el espacio de la escuela como lugar de cuidado”, expresó la pedagoga Carina Kaplan tras recordar las declaraciones del cómico sugiriendo “pegarles a los chicos”. Patricia Redondo —investigadora y profesora universitaria— reclamó por un mayor compromiso con los sectores populares, democratizar las instituciones escolares y por construir “una escuela que aloje la ternura, donde todos estemos disponibles”, sin dejar en el camino la tarea política que implica educar. “También los invito a estudiar, a no embrutecerse”, dijo mirando al auditorio colmado de maestros, y fue por más al ser la última de las oradoras del congreso: “Nadie nos puede vencer si somos capaces de soñar”.
 

Termos en campaña

Uruguay es uno de los países que se integró al “acuerdo Tisa” (por su sigla en inglés: Trade in Services Agreement) que en líneas generales tiene por “objetivo dar una mayor liberalización al comercio de servicios”. Fue inicialmente propuesto por Estados Unidos y Australia a principios de 2012, para expandir el Acuerdo General sobre el Comercio de Servicios (AGCS), que amenaza con privatizar derechos como el acceso al agua, la salud y la educación. La decisión del gobierno uruguayo fue tomada durante el mandato de Pepe Mujica. “Con todas las contradicciones que eso representa para los gobiernos de signos populares”, compartió Manuel Oroño, dirigente de la Federación Nacional de Profesores de Enseñanza Secundaria de Uruguay (Fenapes), en el congreso organizado por Amsafé.
  En la lucha que están dando para salirse de este peligroso acuerdo que ve a la educación como un servicio y no como un derecho, utilizan una etiqueta que lleva la figura del caballo de Troya pegadas en los termos, que todo buen uruguayo porta siempre. “Una forma de denunciar que se está engañando al pueblo”, dijo Oroño.
  El dirigente uruguayo consideró que desde cada escuela se puede contribuir a la construcción del movimiento pedagógico latinoamericano, que no tiene sólo como meta mostrar las capacidades del magisterio para construir conocimientos y experiencias valiosas de aprendizaje, sino además resistir los avances privatizadores. Así valoró los más de 100 proyectos educativos que se compartieron en el congreso y responden a trabajos concretos de maestros de toda la provincia, y propuso conocer, difundir las historias de los educadores que dieron su vida para sostener la educación pública.

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