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Viernes 24 de Julio de 2009

El lobby porteño está furioso

Contra todo y casi contra todos finalmente el estadio de Rosario Central será sede de la selección nacional de fútbol en el marco de las Eliminatorias para el Mundial 2010. Ni las poderosas empresas que son sponsor de la AFA, ni gran parte de la prensa y periodistas deportivos porteños, ni el negocio del fútbol televisado, ni el propio Julio Grondona pudieron frenar el pedido a gritos de los jugadores y técnico de la selección (¡un sincero reconocimiento a todos ellos!) para que los partidos dejen de jugarse en la cancha de River...

Contra todo y casi contra todos finalmente el estadio de Rosario Central será sede de la selección nacional de fútbol en el marco de las Eliminatorias para el Mundial 2010. Ni las poderosas empresas que son sponsor de la AFA, ni gran parte de la prensa y periodistas deportivos porteños, ni el negocio del fútbol televisado, ni el propio Julio Grondona pudieron frenar el pedido a gritos de los jugadores y técnico de la selección (¡un sincero reconocimiento a todos ellos!) para que los partidos dejen de jugarse en la cancha de River.

Desde el interior del país se venía reclamando desde siempre que la selección nacional de fútbol dispute sus partidos de local no sólo en la Capital Federal, sino también en otras ciudades del país. Pero todos quienes tenían poder de decisión sobre este tema hicieron oídos sordos. Es que la burocracia (estatal, de organizaciones o de grades empresas privadas) y las corporaciones siempre toman decisiones beneficiando a su lugar de residencia. Y este "lugar" es Buenos Aires, para desgracia de todo el interior.

Por estos días es hasta gracioso ver en los medios "nacionales" cómo el lobby porteño mastica de mal gusto esta derrota. Se nota que le cuesta digerir que el gran clásico del fútbol latinoamericano se juege fuera de la General Paz. Desbocados, algunos hasta fuerzan las estadísticas diciendo que la selección tiene buena suerte "sólo" en el Monumental. "En los últimos diez años, Argentina y Brasil jugaron doce partidos, de los cuales nuestra selección apenas ganó tres. Todas las victorias fueron en River", sostienen, aunque no aclaran que todos los partidos que jugó de local lo hizo en el Monumental, así que es un planteo mentiroso. Otros periodistas porteños siembran dudas sobre si se podrán realizar las obras necesarias en el estadio de Central para el partido del 5 de septiembre. ¡Ya no saben qué hacer para forzar una marcha atrás en la decisión de jugar en Rosario!

Más allá de la flocklórica rivalidad entre los clubes, da lo mismo que el partido entre Argentina y Brasil se juege en el Gigante, en el Coloso, en Córdoba, Mendoza, Tucumán o Comodoro Rivadavia. Lo importante es que por fin llegó el día en que la selección de fútbol de la AFA dejó de ser "porteña" y se convirtió verdaderamente en "nacional" al mudar su localía de la ciudad de Buenos Aires. Lo números no mienten: en toda su historia la selección jugó en el país 293 partidos, pero sólo 34 los disputó en el interior del país, y en su gran mayoría estos últimos sólo fueron amistosos. Veamos, en cambio, el ejemplo de nuestro clásico rival: desde hace años la Confederación Brasileña de Fútbol hace rotar entre distintas ciudades la localía en los partidos que disputa su selección.

Salvo el fútbol, el resto de los deportes (básquet, hockey, rugby y vóley, entre otros) hace rato que se entrenan y disputan partidos en el interior del país. Incluso el Mundial de hockey femenino se realizará el próximo año en Rosario y la selección nacional de básquet no sólo realizó en nuestra ciudad su entrenamiento previo a los Juegos Olímpicos de Beijing, sino que esta semana volverá a prepararse para el Premundial.

El federalismo en Argentina es muchas veces letra muerta, pero la manera de revertir esta situación es empezando por las pequeñas cosas. Esta es un de ellas.

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