El Mundo
Jueves 29 de Septiembre de 2016

El líder del PSOE se niega a dejar el cargo pese a fuertes presiones

El socialismo se fracturó en dos comisiones federales ejecutivas opuestas: una liderada por Pedro Sánchez y la otra, por sus críticos.

Al fin la amenaza se hizo realidad. Tras muchas presiones, los barones y dirigentes socialistas críticos con el liderazgo de Pedro Sánchez lograron ayer que 17 de los 35 miembros actuales de la ejecutiva del PSOE presentaran su dimisión, en un intento de forzar el cese del secretario general. Sánchez, sin embargo, resistió y respondió con el anuncio de un Congreso extraordinario para renovar los órganos de dirección, tal y como establecen los estatutos.

Pese a la dimisión de más de la mitad de los miembros de su comisión ejecutiva —el órgano de dirección de su partido—, el líder del Partido Socialista (PSOE), Sánchez defenderá su puesto y abogará por que sean los militantes quienes decidan sobre su futuro en la formación. El secretario de Organización del PSOE, César Luena, informó que hoy se reunirá la ejecutiva federal para convocar un Comité Federal que a su vez convoque un Congreso Extraordinario para que sean los militantes quienes elijan a un nuevo líder del partido.

El "número dos" del PSOE hizo este anuncio minutos después de que 17 de los 35 miembros de la ejecutiva federal presentaran oficialmente su dimisión, con el objetivo de que Sánchez abandonara la secretaría general. En la reunión de hoy no estarán presentes las 17 personas que dimitieron, entre las que están la presidenta del PSOE Micaela Navarro, el presidente de Valencia Ximo Puig, el presidente de Castilla-La Mancha Emiliano García Page o la ex ministra Carme Chacón, actual secretaria de Relaciones Internacionales de la ejecutiva federal. Los críticos de Sánchez no están de acuerdo con que éste mantenga su negativa al líder del Partido Popular (PP) en la formación de gobierno, ni tampoco con que intente formar un Ejecutivo alternativo con otros partidos. España lleva más de nueve meses sin gobierno ante la falta de consenso de los partidos.

Las bases deciden. Luena aseguró que con la decisión de convocar a un congreso extraordinario cumplen "estrictamente" los estatutos del partido y pidió "serenidad" a la militancia, quienes serán los que tomen "las decisiones".

En su artículo 36, los estatutos del PSOE dicen que es competencia del Comité Federal "cubrir las vacantes que se produzcan en la Comisión Ejecutiva Federal y Comisión Federal de Etica y Garantías. Cuando las vacantes en la Comisión Ejecutiva Federal afecten a la Secretaría General, o a la mitad más uno de sus miembros, el Comité Federal deberá convocar Congreso extraordinario para la elección de una nueva Comisión Ejecutiva Federal".

Esta es la situación más conflictiva que golpea al PSOE, un partido de 137 años, el que más tiempo gobernó a España durante la democracia y que, después de reunir 202 diputados de apoyo, quedó reducido a los actuales 85 representantes. Sánchez venía soportando duras críticas de los barones del socialista por su negativa a permitir un nuevo gobierno a Rajoy, y así evitar unas terceras elecciones en España. La fractura interna se agudizó con la fuerte derrota del PSOE en los comicios regionales del domingo último en Galicia y País Vasco.

El ex presidente del gobierno español Felipe González, una de las voces con más peso en el PSOE, explotó ayer contra Sánchez, en medio del cisma abierto entre los socialistas. González pidió a Sánchez que asuma "responsabilidades" por ir "de derrota en derrota" electoral y lo acusó de engañarlo tras quedar segundo en las elecciones de junio, por detrás del conservador Mariano Rajoy. "Me siento engañado. (Sánchez) me explicó que iba a pasar a la oposición, que no intentaría ningún gobierno alternativo y que en la segunda votación (de investidura de Rajoy) pasaría a la abstención para no impedir la formación de gobierno", explicó.

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