La ciudad
Miércoles 06 de Julio de 2016

El laboratorio no tenía seguro contra incendio ni de responsabilidad civil

Los damnificados no encuentran a quién reclamarle. Las normas vigentes no obligan a contar con esas pólizas para ser habilitadas.

Los dueños de las viviendas afectadas por la explosión del Laboratorio Apolo no encuentran a quien reclamarle por los daños ocasionados en sus propiedades. La planta de Alem 2967, donde una caldera voló por los aires hace nueve días, no contaba con seguro de incendio o de responsabilidad civil. La reglamentación vigente no obliga a contar con estos recaudos para habilitar comercios o industrias.

El siniestro producido en el laboratorio de barrio Tablada dejó a una persona herida de gravedad, convirtió en escombros un taller mecánico, condenó a otra propiedad a la demolición y causó daños de diversa índole en otra decena de viviendas. Sin embargo, los damnificados no encuentran a quien exigir la reparación de las "grietas en paredes y techos, deformación de aberturas o roturas de vidrios", según constataron los peritos de la dirección de Obras Particulares del municipio.

"La empresa está al borde de la quiebra y no tenía seguros. No sabemos quién va a responder por las reparaciones que necesitan nuestras casas", se quejaban ayer varios de los vecinos que esta tarde participarán de una asamblea en la Biblioteca Vigil.

Si bien aún no existe un cálculo económico de los daños dejados por el siniestro, advirtieron que la inversión será importante. La familia de Juan Carlos Sánchez, el hombre que permanece internado con quemaduras en el 60 por ciento del cuerpo, perdió su casa por el daño a la estructura producido por el cimbronazo, y no fue la única propiedad afectada estructuralmente.

El taller mecánico lindero a los fondos del laboratorio quedó reducido a escombros ya que sobre su techo cayó la caldera siniestrada. Otras dos viviendas ubicadas por el pasaje Drumond sufrieron roturas en techos, fisuras y grietas producto de la vibración. Otras casas ubicadas sobre calle Alem y Amenábar también acusaron daños menores.

En la fiscalía que lleva adelante la investigación por el siniestro ocurrido en barrio Tablada, aún no se pudo acreditar que existieran contratos de seguros que pudieran amparar a los vecinos damnificados por la explosión. Fuentes cercanas a la investigación advirtieron que se presentaron en la fiscalía representantes de la Aseguradora de Riesgos del Trabajo, consultando por la situación de los empleados, pero no más que eso. "No compareció nadie por aseguradoras", indicaron.

En la Dirección de Habilitaciones del municipio tampoco se registra que la planta para la producción de medicamentos cuente con cobertura de seguros frente a los daños que pueda ocasionar su funcionamiento.

Sin red. Si bien presentar los contratos de seguros de incendio y responsabilidad civil es condición para la habilitación municipal de una playa de estacionamiento o un hostel, por sólo citar algunos rubros; para habilitar un laboratorio no es necesario contar con ese tipo de cobertura.

En la habilitación e inspección del funcionamiento de estos emprendimientos intervienen la Municipalidad, el Ministerio de Salud de la provincia (a través de su Dirección de Inspección de Farmacias) y la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat). Los permisos de funcionamiento de calderas corresponden a la Empresa Provincial de la Energía.

En las condiciones de habilitación de ninguno de esos organismos figura la condición de contar con seguros de incendio o daños a terceros.

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