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Lunes 28 de Octubre de 2013

El kirchnerismo mejoró y sale fortalecido

Con los cerca de 7,5 millones de votos que obtenían anoche el Frente para la Victoria y sus aliados directos y probados, el kirchnerismo sumó un millón de votos a la cosecha escasa de las Paso.

Con los cerca de 7,5 millones de votos que obtenían anoche el Frente para la Victoria y sus aliados directos y probados, el kirchnerismo sumó un millón de votos a la cosecha escasa de las Paso. Se alivió, mostró carácter, capacidad de respuesta, y salió objetivamente fortalecido. Después del cachetazo sorpresivo en las primarias, el oficialismo tensó la elección de ayer, apretó los dientes como no lo había hecho para el 11 de agosto.

   El quórum en ambas cámaras seguirá estando del lado del oficialismo. Y si como la lógica política indica, y el FpV contiene a sus dirigentes y no se producen pases significativos de bando en el Congreso, no habrá retorno del Grupo A en los próximos dos años. Ese conglomerado anti K que constituyó luego de los 32 puntos nacionales de 2009 (porcentaje muy similar al de ayer), y fracasó en Diputados.

   Con el resultado negativo no previsto de las primarias, el kirchnerismo se fijó un objetivo lógico, de mínima: sostener el número obtenido, no seguir en retroceso, y en lo posible rebotar hacia arriba. En varias provincias lo logró, obteniendo entre 5 y 7 puntos más. Pero en el distrito principal tuvo su principal defección: la provincia de Buenos Aires con su determinante peso del 38 % del padrón nacional.

   Nadie pensó en el kirchnerismo que luego de las Paso era posible parar el despliegue aluvional del emergente Sergio Massa. Sin embargo, perder “por 7 u 8 puntos”, como deseaban varios, no fue lo mismo que los 11 / 12 puntos que le sacaba Sergio Massa a Martín Insaurralde, anoche al cierre de esta edición.

Contrastes. La derrota áspera y directa que se tuvieron que cargar Daniel Scioli y el candidato Insaurralde hizo contraste ayer en el NH Tango de la calle Cerrito —búnker nacional del FpV— con los éxitos holgados de algunos gobernadores como Jorge Coki Capitanich, Sergio Pato Urribarri y José Alperovich, entre otros.

   En un juego de ajedrez comunicativo, Amado Boudou y Juan Manuel Abal Medina movieron el micrófono y las teleconferencias. Todo tuvo sabor a puesta en escena de los posibles candidatos K para 2015. Scioli, parado junto a Boudou, padeció la escena donde desfilaban ganadores y el único perdedor pleno era él. “No hay que cambiar el caballo en medio del río? Daniel Scioli”, lo anunció el vicepresidente al gobernador de Buenos Aires.

   Con los 7,5 millones de votos de ayer, al contrario de la profusión de análisis políticos y mediáticos opositores que confunden su propio deseo con la realidad incontrastable, el kirchnerismo es la fuerza política nacional que se coloca más cerca de los 9 millones de votos que se necesitan para poner un presidente en la Argentina. El conglomerado radical?socialista y aliados, quedó detrás de los K a casi 2,5 millones de votos, obteniendo cerca de 5 millones.

   El fenómeno aluvional de Massa en la provincia de Buenos Aires abrirá muchos análisis. Por lo pronto, el desafío del tigrense será cómo hacer pie con chapa de presidenciable en el resto del país, nada menos que en el 62 % del padrón nacional. Donde todavía no probó suerte. Se verá.

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