Edición Impresa
Miércoles 11 de Febrero de 2015

El kirchnerismo, desafiado por el 18F

Para Eugenio Zaffaroni, la denuncia que preparó el fallecido fiscal Alberto Nisman contra la presidenta Cristina Kirchner, “no contiene delito, se trata de una tentativa de golpe de Estado”.

Para Eugenio Zaffaroni, la denuncia que preparó el fallecido fiscal Alberto Nisman contra la presidenta Cristina Kirchner, “no contiene delito, se trata de una tentativa de golpe de Estado”. El ahora retirado ministro de la Corte Suprema mantuvo una trayectoria profesional y ética sin reproches. Ni aun de parte de sus refutadores doctrinarios. En un sentido inverso, un grupo de fiscales contrarios a las prácticas y tradiciones que prestigiaron a la Corte de la última década, se ha convertido en punto de partida de un amplio dispositivo opositor que buscará producir un hecho político significativo. En las calles, el próximo 18 de febrero.
  La sola posibilidad de que la oposición logre, eventualmente, producir una marcha masiva alrededor del caso Nisman —incluso con consignas burdas como imputarle al gobierno nacional la responsabilidad directa de la muerte—, da cuenta del éxito relativo que viene consiguiendo el conglomerado antikirchnerista desde el mismo instante en que Nisman apareció muerto.
  Luego de algunas cavilaciones, el kirchnerismo asume la dificultad política con que Nisman y los medios opositores lograron congelar —por ahora— el debate político electoral. Las peligrosas propuestas de “contramarchas” o “ir nosotros también a la marcha de los fiscales con consignas propias”, con las que algunos dirigentes incluso se entusiasmaron, se van, felizmente para el FpV, diluyendo. El oficialismo se prepara entonces para la impugnación verbal de la marcha, pero no pasará de eso. Aceptará la expresión opositora que alcanzaría dimensión política relevante en caso de conseguir las tres cifras en miles de asistentes.
  “Ellos juntaron cien mil o más varias veces: con (Juan Carlos) Blumberg, dos veces durante la 125, y también con uno de los cacerolazos, y sobrevivimos a todo”, comentaron a éste cronista en un ministerio nacional. “Salir a disputar en la calle podría ser suicida”, advierten.
  La Casa Rosada buscará descalificar desde todos los ángulos dialécticos posibles la marcha opositora que nace desde una curiosa convocatoria de “fiscales”. Pero evitará pisar el palito de la provocación, una tarea siempre compleja, sobre todo cuando el error político anda rondando, como lo demostró el jefe de gabinete, Jorge Capitanich, al romper innecesariamente un diario ante las cámaras de televisión.
  También los diputados del FpV comienzan a aportar sus argumentos para desgastar una movilización que ya está lanzada, que suma a toda la oposición, y que llegará muy instalada por los medios para el día 18. El experimentado jorge Landau le advirtió ayer al grupo de fiscales convocante que podrían ser recusados. A su vez, el santafesino Marcos Cleri se preguntó cómo se entiende que los fiscales “que son independientes”, promuevan una “marcha opositora”.
  La respuesta política de CFK ante la conmoción Nisman fue abrir sesiones extraordinarias en el Congreso, y acelerar una reforma de la ex Side. Que con audacia busca desarmar la trama oscura de servicios y sus ramificaciones políticas, judiciales y legislativas, dentro y fuera del país. La presidenta no consiguió, de todos modos, torcer el sentido principal del momento político, que se consagraría con una movilización callejera que apunta al nocaut anticipado del gobierno.
  El contexto perdidoso en el clima político que padece el gobierno nacional desde el 19 de enero pasado, encontrará un nuevo momento, pasada la marcha del próximo 18. Allí se verá hasta dónde y hasta cuánto el caso Nisman opera o no sobre las adhesiones kirchneristas. O si simplemente refuerza las tendencias opositoras ya existentes. Sin cambiar el panorama electoral futuro. La presidenta contará a su favor con una oportunidad, el domingo 1º de marzo, cuando abra el año legislativo en el Congreso. Allí podrá acotar el caso Nisman, y dependiendo de su destreza, relanzar nuevos intereses políticos en las cabezas de los argentinos

Comentarios