Ovación
Domingo 27 de Noviembre de 2016

El juvenil Rivas debutó en primera y mostró lo suyo

También se presentó el Ruso Rodríguez

La de Central fue una noche de debut. Las mayores expectativas, por supuesto, del lado de Leonel Rivas. Porque viene de las divisiones inferiores —llegó por intermedio del convenio con Tiro Federal— y porque su posición, de enganche siempre invita a prestarle un poco más de atención. De la otra historia fue protagonista el Ruso Diego Rodríguez.

El pibe de apenas 16 años, el cuarto más joven en debutar en la historia canalla después del brasileño Christiano (1993), del catamarqueño Julio César Bayón (1995) y de Emiliano Vecchio (2005), mostró cosas más que interesantes, aunque le costó entrar en juego de manera constante. Recién a los 8' tocó el balón con chances de hacer algo. Y ahí empezó a destaparse. Porque segundos después gambeteó a tres y la entregó redonda.

Se movió siempre a espaldas del Chaqueño Herrera y durante gran parte del partido fue una especie de segundo delantero. Rapidito, de gambeta endiablada, el enganche trató de hacer de las suyas cada vez que pudo. Con poca injerencia en el global, pero con un capacidad llamativa para generar espacios y jugar siempre por abajo. Nunca apresurándose. Más bien todo lo contrario. En la medida que la acción se lo permitía prefirió tenerla bajo la suela para después sí limpiar el juego o elegir la mejor opción, como ocurrió a los 42', cuando bailoteó una y otra vez sobre la pelota antes de asistir al Loncho Ferrari, que llegaba como una tromba.

Los pocos minutos que estuvo en cancha en el complemento (fue reemplazado a los 59' por Musto) le alcanzaron para mostrar algo de su habilidad sobre el carril derecho y enviar un centro que terminó con un remate claro de Jonás Aguirre en el segundo palo.

Fue apenas el primer paso (ya había estado en el banco ante Huracán) de un juvenil del que todos entregan muy buenas referencias. Un cuadro para llevar de a poco, pero también confiando. Cuando salió recibió el cálido saludo del Chacho Coudet en señal de satisfacción por lo hecho por el pibito canalla.

Lo del Ruso Rodríguez fue distinto. Un primer tiempo casi de espectador y un complemento con algo más de intervención. En la primera etapa cometió un error importante cuando quiso despejar y se la dejó servida a Correa. El delantero remató desde el borde del área, al bulto.

Tuvo una muy buena atajada a los 13' del complemento tras un cabezazo de Pizzini y en el gol mucho no pudo hacer. Porque Víctor López, que cabeceó entre dos jugadores canallas, la peinó al segundo palo, lo que lo terminó desairando. Una de las características que expuso fue jugar siempre con los pies, incluso a veces arriesgando más de la cuenta en lugar de despejar largo.

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