Economía
Viernes 01 de Julio de 2016

El juez Casanello impulsa la reapertura de la causa Skanska

El juez federal Sebastián Casanello impulsó ayer la reapertura de la causa de la constructora sueca Skanska, el primer escándalo de presunta corrupción en gobiernos kirchneristas, al hacer lugar a un planteo de la fiscalía.

El juez federal Sebastián Casanello impulsó ayer la reapertura de la causa de la constructora sueca Skanska, el primer escándalo de presunta corrupción en gobiernos kirchneristas, al hacer lugar a un planteo de la fiscalía.

El magistrado declaró "procedente" el pedido del fiscal Carlos Stornelli para que se declare la nulidad de un fallo de la Sala I de la Cámara Federal que en 2011 sobreseyó a funcionarios y empresarios pese a que en el expediente había confesiones del pago de coimas.

"La decisión adoptada por la Sala I no reposó sobre la valoración integral de la prueba", sostuvo Casanello e indicó que "el dinero que egresó de Skanska se hallaba destinado al pago de funcionarios públicos en retribución por las contrataciones de la firma" para la ampliación de gasoductos.

El juez también mencionó "la elección del modo de contratación" de Skanska por "licitación privada en lugar de pública" y resaltó "la posibilidad de que hayan existido sobreprecios", así como que "los funcionarios públicos habrían recibido ilegítimamente sumas de dinero entregados por la empresa".

Tras consultar, además de la fiscalía, a las defensas y querellas, Casanello atendió en forma positiva al reclamo de Stornelli y, a su vez, elevó el expediente a la Sala I de la Cámara para que revea su fallo del 11 de noviembre de 2011.

En una polémica decisión, con el voto de los camaristas Eduardo Freiler y Eduardo Farah, ese tribunal anuló una prueba clave del expediente diciendo que no podía usarse porque consistía en una grabación clandestina.

En la grabación, el ex gerente comercial de Skanska Javier Azcárate y el síndico de la firma Claudio Corizzo, quien realizaba una auditoría interna, hablaban de las coimas para la construcción de gasoductos en el norte y sur del país.

Con un micrófono oculto, Corizzo registró en 2006 cómo Azcárate afirmaba: "Es un negocio de cien millones de dólares, de parte nuestra, más lo de ellos. No sé, 200 millones de palos verdes. ¿Les vas a tirar el negocio abajo, al tipo que hizo todo el tromping y al muchacho, al pingüino de acá a dos cuadras?".

El ex gerente de Skanska decía que la empresa sueca coimeó para participar de la ampliación de gasoductos y contaba cómo el uso de facturas truchas ayudó a concretar la maniobra para justificar el pago de los sobornos.

Sin embargo Freiler y Farah anularon esa prueba con el argumento de que no podía usarse porque la grabación en la que Azcárate se autoincriminaba había sido conseguida en forma clandestina.

No obstante, en abril pasado la Sala IV de Casación Penal revocó esa decisión y ordenó "imprimir celeridad" al trámite en manos de Casanello.

En la causa están comprometidos, entre otros, el ex titular del Enargás Fulvio Madaro (dependía del ex ministro de Planificación Julio De Vido) y el otrora director de Nación Fideicomisos Néstor Ulloa.

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