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Sábado 12 de Junio de 2010

El juego para esconder el horror

Mi recomendación para ver es “La vida es bella” (1997), la película italiana dirigida y protagonizada por Roberto Benigni (también coescritor del film), quien interpreta a un joven ítalo judío (Guido Orifice)...

Mi recomendación para ver es “La vida es bella” (1997), la película italiana dirigida y protagonizada por Roberto Benigni (también coescritor del film), quien interpreta a un joven ítalo judío (Guido Orifice), deportado a un campo de concentración nazi de la Segunda Guerra Mundial. Guido inventará un juego en el cual ganará aquel que consiga esconderse de “los gruñones guardias alemanes”.

La imaginación del padre hará que el pequeño Josué viva el holocausto de una manera distinta. Josué espera en la barraca que le toque jugar. Tiene hambre, se aburre durante el día cuando los prisioneros adultos van a hacer sus trabajos forzados, pero resiste porque la creatividad del padre llega lejos: propone a su hijo en un juego en donde el premio final será un tanque de guerra.

Me gustan las películas que, no siendo destinadas al público infantil, se pueden ver en familia, y aprovechar la historia fantasiosa para hablar con los hijos o los alumnos —no menores de diez años— que estén interesados en la historia del mundo, en esas guerras y odios incomprensibles de los hombres. Pero básicamente es una historia de amor entre un padre y un hijo. Un padre desesperado de salvar, ante todo, la ingenuidad y las ganas de jugar y de vivir de ese ser que es lo único que le queda en la vida.

La película recibió más de 40 reconocimientos internacionales, entre ellos 3 premios Oscar.

Más allá de algunas críticas que tuvo esta película —se la acusó de banalizar el horror del holocausto— creo que historias bien contadas, con respeto y con una excelente ambientación del entorno como se logra en esta obra, son joyas artísticas pero también “recursos didácticos” para cuestionar y entender mejor lo sucedido.

(*) Asociación Chicos.net

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