El Mundo
Miércoles 24 de Agosto de 2016

El impacto de los ataques terroristas frena el turismo en Francia

El alerta terrorista y los ataques islamistas en París provocaron que los ingresos por turismo en la región de la capital de Francia cayeran alrededor de 750 millones de euros.

El alerta terrorista y los ataques islamistas en París provocaron que los ingresos por turismo en la región de la capital de Francia cayeran alrededor de 750 millones de euros en comparación con el primer semestre de 2015, según los datos dados a conocer por la comisión que coordina este sector en el departamento de París, donde la llegada de turistas extranjeros bajó un 17 por ciento en solo un año. Los hoteles de lujo de París están ofreciendo rebajas de entre el 25 y 45 por ciento, reveló ayer una autoridad de turismo de la capital francesa. En la primera mitad del año hubo un 9,9 por ciento menos de turistas en París, indicó el director general del Comité de Turismo de la región París, François Navarro.

Según Navarro, a la capital francesa acudieron un millón de turistas nacionales y extranjeros menos. En total, fueron 15 millones de personas. Las pérdidas financieras en el gran París en el primer semestre fueron de 750 millones de euros y las sufrieron más que nada los negocios para turistas y los restaurantes. Las autoridades estiman que en todo el año podrían alcanzar los 1.500 millones de euros. En toda Francia, la cantidad de visitantes extranjeros se redujo un 7 por ciento desde el principio del año, indicó el ministro del Exterior, Jean-Marc Ayrault. Ante este impacto, las autoridades parisinas reclaman nuevas inversiones y un paquete de rescate. Los principales monumentos de la «ciudad de la luz» sufrieron un descenso acusado de turistas en la mitad del año, como el Arco del Triunfo, que perdió más de un tercio de visitantes en el primer semestre de 2016 respecto al mismo período del ejercicio anterior. El museo Grand Palais registró una baja del 43,9 por ciento y el Palacio de Versalles casi un 20 por ciento.

París fue escenario de varios atentados terroristas el año pasado, el último en noviembre, en una serie de ataques coordinados que dejó más de 130 muertos. En julio de este año hubo un ataque en Niza, donde un atacante atropelló a una multitud con un camión y provocó la muerte de 86 personas.

También los belgas. Bélgica también registró una baja en la cifra de turistas desde los atentados de marzo, cuando varios atacantes suicidas se inmolaron en el aeropuerto de Bruselas y en una estación de metro y mataron a 32 personas. En abril, la ocupación hotelera alcanzó el 53,9 por ciento, una baja de 22,1 puntos porcentuales en relación al mismo período del año anterior. Luego subió nuevamente, pero en junio fue del 66,3 por ciento, 19,6 puntos porcentuales menos que en 2015. En tanto, los museos belgas tuvieron en abril, mayo y junio entre el 35 y 38 por ciento menos de visitantes que el año previo. El Ministerio de Economía belga presentó en julio un balance sobre los efectos de los atentados y estimó que causaron una caída de ingresos fiscales de 760 millones de euros.

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