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Sábado 16 de Febrero de 2013

"El impacto del plan Vuelvo a Estudiar es muy positivo en los barrios"

La ministra de Educación, Claudia Balagué, confía en que cuando lleguen las clases los jóvenes por los que va este programa estén en las aulas

Asegura que el plan "Vuelvo a estudiar" —que arrancó la primera semana de febrero— está dando resultados más que satisfactorios, tanto que afirma que "seguramente" los jóvenes que el sistema educativo no pudo o no supo retener estarán de nuevo en las aulas cuando comiencen las clases. Con esta confianza y rodeada de buena parte de su equipo de trabajo (con varios cambios), la flamante ministra de Educación de Santa Fe, Claudia Balagué, habla de las metas de inclusión y de la necesidad de profundizar los vínculos con la comunidad que se propone para su gestión.

Dice que desde que asumió —en diciembre pasado— no se tomó ni un solo día de descanso, a excepción de las fiestas de fin de año. Cuenta que desde entonces la mayor preocupación está en recuperar a los jóvenes que ya no están en la escuela. Y que para eso se "ha trabajado durante todo el verano, para llegar a febrero con el plan «Vuelvo a estudiar»". El programa fue presentado hace doce días y se propone recuperar para las aulas a unos dos mil jóvenes de distintos barrios de Rosario.

En charla con LaCapital, Balagué anticipa que el plan se extenderá desde julio que viene a la ciudad de Santa Fe y paulatinamente a otras ciudades de la provincia. Y subraya —junto a sus asesores— que "el impacto es tan positivo en los barrios que incluso otras familias que no son visitadas se acercan a preguntar cómo sumarse".

A diferencia de sus antecesoras, defiende la participación de los pibes en los centros de estudiantes, y no niega la posibilidad de debatir una ley provincial de educación. Afirma que ya tiene "la decisión política" de avanzar en "escalafonamiento" para designar los docentes de gestión privada; y tiene una mirada crítica sobre la aplicación de las "cátedras experimentales" en la formación de los maestros.

Junto a estos y otros temas, y en el medio del debate salarial que es el que define el inicio o no de las clases en la provincia, se muestra confiada en que el 25 de febrero los chicos estén en las aulas, incluidos los jóvenes que están en riesgo social.

—¿Cómo evalúa la marcha del plan "Vuelvo a estudiar"?

—Estamos muy contentos porque está avanzando muy satisfactoriamente. Además, ya hemos acordado con el intendente de Santa Fe para comenzar en julio a trabajar también en esa ciudad; y así paulatinamente vamos a ir incorporando a otras grandes ciudades de la provincia. Es un plan integral que incluye varios programas que ya se estaban desarrollando, como por ejemplo las tutorías en las escuelas; y que le dan esta impronta que es la salida al territorio articulada, en principio con Desarrollo Social (provincia) y con Promoción Social de la Municipalidad de Rosario. La salida de los equipos mixtos le dan una gran potencia al plan porque permite llegar, como decía el gobernador (Antonio Bonfatti), casa por casa, chico por chico, con un abanico de opciones para que pueda seleccionar de acuerdo a su situación y de ahí volver al sistema educativo. Hasta ahora el impacto ha sido muy positivo en los barrios y creemos que vamos a seguir así. Luego hay un seguimiento dentro de la escuela, con directivos y docentes. También vamos a potenciar un programa muy interesante que es "Entramando redes", que se viene aplicando en privada, y que vamos a incorporar a la escuela pública, por el que las instituciones se juntan para valorar experiencias positivas de inclusión.

—Cuando comiencen las clases, los chicos por los que va el plan ¿estarán en las aulas?

—Seguramente, eso es lo que esperamos y por eso hicimos este trabajo en febrero, para poder lograr esta llegada.

—Un reclamo en torno al plan es que los docentes no fueron consultados ni tenidos en cuenta cuando se armó.

—Esto lo hemos charlado con el gremio en el marco de las paritarias, donde nos hicieron ese planteo. Yo les transmití que esta primera etapa es de salida al territorio de profesionales que no solamente son docentes. Nuestros equipos socioeducativos tienen psicólogos, asistentes sociales, distintas profesiones que están abordando esto. Pero en la siguiente etapa, que es muy próxima, ahí es donde van a estar involucrados los docentes. De hecho se está trabajando con los supervisores, con quienes ya hicimos las primeras reuniones, la que sigue será con directivos y profesores.

—¿Cómo sostener un plan de inclusión de jóvenes tan ambicioso con profesionales que trabajan en negro o en situación de precariedad laboral, como los equipos socioeducativos del Ministerio de Educación? ¿Hay alguna propuesta para darles estabilidad en el sistema?

—Los equipos (socioeducativos) no están en negro, lo que tienen es un contrato por una planificación, incluso con planes de financiamiento nacional, y están trabajando en base a esos contratos. La verdad es que no hemos evaluado esta posibilidad de incorporarlos establemente, porque también tenemos que considerar que el trabajo es muy arduo y que la misma gente requiere una rotación en esa tarea territorial. Es lo mismo que pasa con los equipos de Desarrollo Social o los de Promoción, donde muchas veces hay un agotamiento del propio equipo. Es una situación que vamos a evaluar pero mientras tanto seguirán funcionando como hasta ahora.

—El año pasado, en un parlamento juvenil organizado por el Concejo Municipal que abordaba la preocupación por las violencias y adicciones en Rosario, un alumno de un barrio de la ciudad preguntó en voz alta: "¿Qué podemos hacer nosotros respecto de la droga si la policía pasa frente a los búnker y saluda como si nada?". ¿Qué puede hacer la escuela frente a un problema tan complejo?

—La escuela tiene que avanzar mucho en lo que es prevención. El problema es extremadamente complejo, serio, tenemos que buscar las raíces y trabajar en esta prevención de manera integral. Estamos trabajando en el marco del gabinete social, como en el de "Vuelvo a estudiar", o con Salud con las adicciones. Pero lo que vamos a conformar es una comisión especial en el marco del gabinete social para este tema, con la posibilidad de sumar a otras instituciones.

—Otra discusión pendiente relacionada con la participación de los jóvenes en la vida política es el de los centros de estudiantes, resistidos y negados por las gestiones de las ministras anteriores (Rasino y Mengarelli). ¿Qué opina al respecto?

—Ahora se está debatiendo la ley para reglamentar esta participación. Al margen de esto, toda mi formación política proviene del trabajo en un centro de estudiantes, yo inicié mi participación allí. Si bien es diferente porque la participación en un centro de la universidad ya tiene toda una tradición, nos parece importantísima la participación estudiantil. Realmente creo que es una forma de iniciarse en la formación política, como puede ser y es en muchísimos casos, y también de formarse en ciudadanía que es también una de las obligaciones del sistema educativo. Habrá que ver ahora el resultado de esta ley, cómo se reglamenta y cómo la implementa cada institución. Pero considero importantísima la participación estudiantil.

—¿Cómo planifica avanzar la provincia para sostener la obligatoriedad escolar que se impulsa desde la Nación y en acuerdo con todos los ministros? Particularmente con las escuelas de jornada extendida y las salas de 4 años de jardín.

—Con el jardín de 4 años ya venimos trabajando desde hace mucho tiempo, de hecho tenemos una cobertura educativa del 77 por ciento en esta edad, que es bastante superior a la media nacional, que está en el 70 por ciento. Este plan nacional trae posibilidades de financiamiento, para desarrollar aún más salas de 4 años, vamos a aprovecharlo, a sumarlo a nuestra tarea y aumentar todavía más esta cobertura. Y sobre la jornada extendida, seguimos con la idea de comenzar con algunas escuelas (se habían anunciado 15 para 2013), porque nos parece importante que si hablamos de inclusión, sobre todo en los barrios más vulnerables donde estamos trabajando con el secundario. Esto todavía está en un marco de debate. Estamos discutiendo con los gremios docentes, porque hay algunas diferencias de criterio y quizás no podamos empezar estrictamente el día 25 (febrero) con el plan, pero sí unos meses después con este trabajo, aproximadamente en mayo.

—Una deuda histórica con los docentes que trabajan en la gestión privada es no seguir siendo designados a dedo por la patronal sino por medio de un escalafón. ¿Se tomará esta demanda?

—Sí, pensamos comenzar a avanzar este año. Vamos a convocar al cuerpo asesor para abordar este tema. Está la decisión política de hacerlo.

—La discusión por la inclusión, la participación, por la obligatoriedad, por la calidad y el trabajo docente, entre otras cuestiones sustanciales, ¿no motivan a dar el debate por una ley provincial de educación, siempre en agenda y postergada a la vez?

—Y seguramente sí. Creo que los avances de todas las etapas y planificaciones que estamos teniendo nos van a ir llevando a esto, porque obviamente es necesaria.

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