El Mundo
Jueves 28 de Julio de 2016

El hombre que intentó matar a Reagan saldrá en libertad

John Hinckley, el hombre que intentó asesinar al ex presidente de Estados Unidos Ronald Reagan el 30 de marzo de 1981, ya no representa un peligro para la sociedad y saldrá de la clínica mental en la que estaba internado en los próximos días, según sentenció ayer un tribunal en Washington. El juez federal de distrito Paul Friedman dictaminó que Hinckley, de 61 años, podrá salir a partir del 5 de agosto para vivir con su anciana madre en Williamsburg, Virginia. Sin embargo, Hinckley podrá mantener su libertad siempre y cuando no tenga contacto con las víctimas, sus familiares o con la actriz Jodie Foster, de quien estaba obsesionado. Tampoco podrá acercarse a áreas donde se encuentre el actual presidente o los miembros del Congreso y sus movimientos serán seguidos por el servicio secreto.

John Hinckley, el hombre que intentó asesinar al ex presidente de Estados Unidos Ronald Reagan el 30 de marzo de 1981, ya no representa un peligro para la sociedad y saldrá de la clínica mental en la que estaba internado en los próximos días, según sentenció ayer un tribunal en Washington. El juez federal de distrito Paul Friedman dictaminó que Hinckley, de 61 años, podrá salir a partir del 5 de agosto para vivir con su anciana madre en Williamsburg, Virginia. Sin embargo, Hinckley podrá mantener su libertad siempre y cuando no tenga contacto con las víctimas, sus familiares o con la actriz Jodie Foster, de quien estaba obsesionado. Tampoco podrá acercarse a áreas donde se encuentre el actual presidente o los miembros del Congreso y sus movimientos serán seguidos por el servicio secreto.

John Hinckley disparó contra Reagan, su secretario de prensa James Brady y otros dos agentes de seguridad fuera de un hotel de Washington el 30 de marzo de 1981. Una bala, que rebotó en la limusina presidencial, terminó luego a pocos centímetros del corazón de Reagan. Brady fue alcanzado por una bala en la cabeza, pero sobrevivió. Más tarde, dijo que lo hizo para llamar la atención de Foster. En 1982, un jurado lo declaró inocente de todos los cargos por razones de demencia y fue internado en un psiquiátrico de régimen cerrado durante más de treinta años. Cuando quede en libertad, Hinckley no podrá consumir alcohol, drogas, utilizar las redes sociales o poseer un arma.

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