Edición Impresa
Domingo 22 de Enero de 2012

El gran objetivo: desalentar el uso del auto

Tras 46 días al frente de la Intendencia, Mónica Fein comenzó a direccionar las primeras medidas de gobierno a solucionar la movilidad urbana, un tema al que considera prioritario. A fines del mes próximo
debutarán los carriles exclusivos para taxis y colectivos, en su despacho ya hay un plan que contempla sumar taxis a las calles, se extenderá el estacionamiento medido y se está rediseñando la ordenanza
que prevé la construcción de cocheras subterráneas.

Todas las iniciativas tienen por objetivo desalentar el ingreso de vehículos particulares al centro de la ciudad; zona neurálgica que, crecimiento del parque automotor mediante, se ha vuelto un infierno.

Se sabe que todo cambio implica resistencia y habrá que ver cómo se llevará adelante. A priori, el desafío no se presenta fácil, más si se tiene en cuenta que en esta ciudad hace un año que se está intentando poner una bicisenda en calle Salta sin resultados exitosos.

El carril exclusivo implicará que en muchas calles no sepueda estacionar, tampoco podrán detenerse los taxis y no habrá volquetes para residuos. Todo esto conlleva cambios de costumbres en los vecinos y el Estado deberá estar presente para garantizar que se lleven adelante.

En Pichincha, por ejemplo, esa presencia es nula y las noches son anárquicas. Cualquiera estaciona donde quiere, los comercios colocan conos en las calles para tener una especie de
estacionamiento propio y los colectivos hacen malabares para detenerse en las paradas atestadas de vehículos. Los inspectores de Tránsito, en tanto, brillan por su ausencia.

Si lo que se pretende es producir cambios en la movilidad urbana de Rosario, entonces será básico que el Estado haga por lo menos cumplir las reglas que ya están establecidas. Un ejemplo claro sucedió
esta semana, cuando una usurpación de terrenos se resolvió en seis días, lo que mostró una rápida reacción estatal.

Otro tema fundamental a solucionar, si lo que se busca es desalentar el uso del auto, será el mejoramiento del transporte público. De allí que se esté analizando sumar taxis, una idea que seguramente
no le caerá bien a la familia tachera pero sí será aplaudida por los sufridos usuarios que no logran encontrar una unidad libre en horas pico.

En el debe queda el sistema de colectivos. Es vital tener frecuencias que no sean eternas para que ese desplazamiento al centro sin auto sea veloz. Los desafíos están planteados y en estos 46 días
de gobierno parecen esbozarse las primeros trazos de algunas soluciones. Sólo resta esperar que las mismas no sean como las que se tomaron en la bicisenda de calle Salta.

Comentarios