Política
Martes 24 de Mayo de 2016

El gobierno reconoció que el país "está en el peor momento"

Tras el documento crítico de la Iglesia, Marcos Peña admitió las dificultades socioeconómicas por la que atraviesa la Argentina.

El jefe de Gabinete, Marcos Peña, afirmó ayer que el país se encuentra "en el peor momento" en materia socioeconómica, por lo que se adoptan "todas las medidas posibles para que no se profundice" esa situación.

"Sin duda estamos en el peor momento, somos conscientes de eso, y trabajamos en todas las medidas posibles para que no se profundice", afirmó Peña, al referirse al impacto de las medidas económicas que tomó el gobierno y que afectan a los sectores más vulnerables de la población.

El funcionario advirtió además que el presidente Mauricio Macri asumió el año pasado con un Estado "casi quebrado" y con una economía "muy deteriorada", aunque insistió en que "la inflación va a empezar a bajar y esto va a generar una reactivación".

"Recibimos una economía que estaba muy deteriorada. No es un proceso fácil, está claro, pero somos muy optimistas en que esto va a redundar en beneficios para todos los argentinos. La inflación va a empezar a bajar y esto va a generar una reactivación de la economía", señaló.

Peña realizó estas declaraciones un día después de que la Comisión Episcopal de Pastoral Social advirtiera sobre la condición de vulnerabilidad social en la Argentina y pidiera que se tomen en cuenta "las situaciones de precarización laboral" y "no desoír señales de alarma social".

Aportes. El jefe de Gabinete subrayó que "el mayor aporte" que está realizando el gobierno "es evitar una crisis estructural" de la economía en virtud del Estado en que recibió la administración nacional, y aseguró que si bien se atraviesa "una situación complicada", hay que confrontarla "con que el país hubiera terminado de quebrar" como ocurrió "en 1989 y 2001".

"Los números de la economía de diciembre en cualquier contexto histórico estaríamos ante una situación más parecida como a la de 2001 y 1989. Con lo cual todos los costos que se están viviendo hay que confrontarlos con lo que se viviría si el país hubiera terminado de quebrar. Sabemos que es difícil, pero más difícil sería estar encaminándonos hacia lo que es Venezuela y lo que estamos viviendo hoy a la distancia de un país que está quebrado y con una situación muy complicada", resaltó.

El funcionario se mostró, además, "plenamente de acuerdo" con las conclusiones de la Iglesia respecto de la situación social del país y destacó que el gobierno está trabajando en el objetivo de pobreza cero y "muy atentos para que la pobreza más dura y estructural y la indigencia tengan cobertura alimentaria".

Panorama complejo. En tanto, el titular de la Comisión Episcopal de la Pastoral Social, monseñor Jorge Lozano, ratificó ayer que es "complejo" el panorama en los sectores más vulnerables del país.

Lozano señaló que "hay una cantidad de personas que tiene trabajo no registrado y con un riesgo muy serio de quedar sin trabajo, entre el 30 y 40 por ciento de los trabajadores esta en esa situación sin tener derechos laborales, sin accesos a obras sociales, dentro de una panorama social que es complejo".

El obispo de Gualeguaychú aclaró que mantiene contacto con "varios funcionarios del gobierno", y garantizó que en esas comunicaciones "frecuentes", le acercan "estas preocupaciones".

Darle tiempo. Por su parte, el arzobispo de Rosario, monseñor Eduardo Martín, señaló que "sin trabajo digno no hay progreso", pero pidió "darle el tiempo necesario" al gobierno para "aplicar las medidas que correspondan" para mejorar la situación de los sectores más vulnerables porque, observó, "acá magos no hay".

Martín evaluó que "esta situación" de precariedad de amplios sectores sociales "viene de años, traspasa los gobiernos y hay que respetar la voluntad popular" que eligió a Cambiemos para gobernar, por lo que insistió en que "hay que darle un plazo de tiempo al actual gobierno".

"La Argentina tiene un 40 por ciento de empleo en negro y eso es tremendo. Hay una falta de justicia muy grande y hay un índice de pobreza que, según el observatorio de la Universidad Católica Argentina (UCA), era de 29 por ciento y este año es de tres puntos más", manifestó el religioso.

En cambio, el obispo de La Rioja, monseñor Marcelo Colombo, reflexionó que se vive "un momento complejo, difícil" en el país, debido a que las "últimas medidas económicas se hacen sentir en los hogares pobres", y pidió "sensibilidad" y "gradualidad" al gobierno nacional.

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