El Mundo
Domingo 31 de Julio de 2016

El gobierno de Maduro impone por decreto el "trabajo forzado" en el campo

Establece que cualquier ciudadano pueda ser convocado a realizar tareas agrícolas que ayuden a paliar la escasez de alimentos.

El gobierno venezolano dio un paso más en su espiral represiva al imponer a la población que cualquier empleado pueda ser obligado a realizar tareas agrícolas al servicio del Estado para hacer frente a la crisis alimentaria que azota al país y que el presidente Nicolás Maduro se niega a reconocer. La obligación para que las empresas venezolanas suministren personal para trabajar en el campo provocó una fuerte condena por parte de la organización de derechos humanos Amnistía Internacional (AI). En un comunicado, manifestó que dicha medida equivale a imponer "trabajo forzado".

El decreto establece que aquellas personas que trabajen en empresas públicas y privadas pueden ser llamadas a trabajar en organizaciones estatales especializadas en la producción de alimentos. Estas personas deberán trabajar temporalmente en las explotaciones públicas por un mínimo de 60 días, transcurridos los cuales sus «contratos» pueden ser renovados automáticamente por un período extra de 60 días tras lo que se les permitirá regresar a sus puestos originales.

El problema del desabastecimiento de productos básicos en Venezuela se inició hace poco más de tres años y se ha ido agravando con el paso de los meses. Ante la creciente indignación popular y el acoso de una oposición reforzada tras las elecciones legislativas de diciembre de 2015 y convencida de que el chavismo ha conducido al país a la ruina, el gobierno de Maduro aprobó numerosas medidas de corte estatista para hacer frente a la escasez. Pese a que ninguna dio resultado, el régimen insiste en ellas y en que todos los problemas se deben a la «guerra económica» que turbios poderes capitalistas libran contra la revolución bolivariana.

Pero una abrumadora mayoría de observadores independientes culpan de la situación a la ineficiencia y a la corrupción de las autoridades. La última voz en sumarse a las críticas fue la de Erika Guevara-Rosas, directora para América de la ONG Amnistía Internacional, que el viernes dio cuenta de la visita que realizó al país para examinar la situación. El diagnóstico de Amnistía es demoledor para el gobierno: "La negación casi obsesiva de las autoridades venezolanas de que la emergencia económica implica una crisis humanitaria en el país, su falta de autocrítica y su empeño en no solicitar ayuda internacional están poniendo las vidas y derechos de millones de personas en alto riesgo", denunció Guevara. "Intentar abordar la severa falta de alimentos en Venezuela forzando a la gente a trabajar en el campo es como intentar curar una pierna quebrada con un curita", comparó Guevara. La responsable de la ONG describió un panorama desastroso en el que "una combinación letal" de falta de alimentos y medicinas, unida a "altísimos niveles de criminalidad" y "persistentes violaciones de los derechos humanos" hacen insostenible el día a día de los venezolanos.

Catástrofe épica. Guevara denunció que la respuesta oficial es exactamente la contraria a la que la emergencia requiere y no dudó en asegurar que las "políticas obstinadas" de Maduro son "la receta perfecta para una catástrofe épica". Amnistía coincide en la demanda de la oposición, que exige al gobierno que abra el país a la llegada de ayuda humanitaria internacional.

Pese al dramático panorama, el Ejecutivo sigue con su terquedad. Mientras Maduro se pasó el jueves rindiendo homenaje al fallecido presidente Hugo Chávez en el que hubiera sido su sexagésimo segundo cumpleaños, la diplomacia bolivariana cargaba contra Washington por urgir a la celebración del referéndum revocatorio que promueve la opositora Mesa de la Unidad Democrática y al que el Consejo Nacional Electoral se resiste a poner fecha. El vocero del Departamento de Estado, John Kirby, reclamó que la votación se celebre "inmediatamente", un llamamiento al que respondió la canciller venezolana, Delcy Rodríguez, en Twitter. Rodríguez censuró las "atrevidas declaraciones de Kirby" y acusó a Estados Unidos de violentar la soberanía de Venezuela.

Comentarios