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Sábado 14 de Diciembre de 2013

El girasol arrancó la campaña a contramano

La cadena de girasol no está pasando por su mejor momento. La siembra de la oleaginosa culminó con una caída del área del 18 por ciento en esta campaña, al registrar un implante de 1,48...

La cadena de girasol no está pasando por su mejor momento. La siembra de la oleaginosa culminó con una caída del área del 18 por ciento en esta campaña, al registrar un implante de 1,48 millones de hectáreas. En ese contexto, los referentes de la actividad reclamaron al gobierno "en forma urgente" una rebaja de las retenciones a las exportaciones, que actualmente son del 30 por ciento para harina y aceite y del 32 por ciento para el grano.

La Asociación Argentina del Girasol (Asagir) reclamó una rebaja de los derechos de exportación argumentando que "el negocio está en crisis ya que en 2012 aportó 2.000 millones de dólares a la economía argentina y este año apenas llegará a los 1.400 millones".

La entidad en un informe aclaró que "la presente será una de las peores campañas de los últimos 40 años".

La Bolsa de Cereales de Buenos Aires difundió en su último informe que el volumen de siembra se consiguió luego de que las lluvias permitieran retomar las tareas de forma fluida y culminar con la incorporación de aquellos cuadros que estaban pendientes.

"De esta forma, se da por finalizada la siembra de girasol a nivel nacional, elevando el área implantada a 1.480.000 hectáreas, cifra que refleja una caída interanual de superficie próxima al 18 por ciento", indicó el Panorama Agrícola Semanal (PAS) de la entidad respecto de la campaña pasada 2012-2013 que fue de 1,8 millones de hectáreas.

Gran parte de los cuadros implantados sobre el sector sur, más precisamente sobre el sudoeste bonaerense y en sectores de La Pampa, aún transitan estadios vegetativos, se dijo.

Se relevaron lotes que se encuentran en muy buenas condiciones, pero las altas temperaturas y fuertes vientos han secado los primeros centímetros del perfil.

En la Cuenca del Salado, "el cultivo de girasol ha incrementado la superficie en comparación al año pasado, y se releva un adelanto en su desarrollo, observando en muchos lotes ya el séptimo par de hojas (V7), favorecido por una buena oferta hídrica en el perfil". Sobre el extremo opuesto de la región agrícola, se encuentran los primeros lotes implantados durante esta campaña, y en consecuencia son cuadros que presentan mayor desarrollo fenológico.

En el núcleo productivo chaqueño, la condición hídrica actual es adecuada gracias a las abundantes precipitaciones acumuladas durante noviembre.

"Pese a esto último, la mayor proporción de cuadros implantados transitaron gran parte del período vegetativo bajo condiciones hídricas deficitarias", señalaron los especialistas.

MENOS PRESION FISCAL. Desde Asagir, explican que "la pérdida de competitividad por el alto impacto de las retenciones y la variabilidad climática han llevado al girasol a una situación límite".

Señalan que "el girasol es una herramienta fundamental para los pequeños productores de las zonas agrícolas más marginales".

Asagir señaló que "desde el punto de vista financiero, el cultivo aporta un ingreso en una época del año que ninguna otra actividad agropecuaria lo hace". El girasol expande la frontera agrícola ya que puede sembrarse en los ambientes más desfavorables, donde otros cultivos no tienen posibilidades.

"Si se toma como referencia la campaña 2006/07, la última con menores retenciones y un tipo de cambio más real, desde entonces y hasta la actualidad, en total, la superficie cayó un 43 por ciento. En Chaco, un 57 por ciento; en Buenos Aires el 37 por ciento; en La Pampa el 33 por ciento; en San Luis y el 72 por ciento, en Córdoba el 72 por ciento y en Santiago del Estero el 80 por ciento", manifestó la Asagir.

Recordó que el aceite de girasol es un componente de fuerte arraigo en la mesa de los argentinos y si no se toman medidas su futuro se tornará incierto.

Casi el 100 por ciento del grano de girasol es procesado en la Argentina por un total de 15 industrias, exportándose el excedente del consumo interno como aceite crudo o refinado o en forma de harina proteica como pellet.

"Para la cadena del girasol es urgente y prioritario devolverle rentabilidad a un cultivo que es fundamental para distintas economías regionales y que, de seguir con esta carga arancelaria, llevará a un importante número de productores a la situación de quebranto", expresó Asagir.

Además, señaló que se atenta contra las inversiones en el sector (tecnología, nuevos híbridos) y se afectan ingresos de divisas resignando el papel de Argentina como uno de los principales exportadores mundiales de aceite de girasol. De una producción de 2,65 millones de toneladas de girasol se exportan 50.000 toneladas como grano y se producen aproximadamente 1,1 millones de toneladas de aceite y la misma cantidad de pellets.

En el caso del aceite, de esas 1,1 millones de toneladas, el 51 por ciento va al mercado interno; del pellet de harina, de las 1,1 millones de toneladas, el 66 por ciento también va al mismo destino.

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