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Viernes 13 de Mayo de 2011

El futuro viene en bicicleta

Mientras las ciudades más avanzadas del mundo están ampliando sus redes de bicisendas, Rosario aparece muy a la retaguardia en este tema. El poder político ni siquiera ha podido resolver la implementación de una modesta ciclovía en calle Salta (entre San Nicolás y Oroño)...

Mientras las ciudades más avanzadas del mundo están ampliando sus redes de bicisendas, Rosario aparece muy a la retaguardia en este tema. El poder político ni siquiera ha podido resolver la implementación de una modesta ciclovía en calle Salta (entre San Nicolás y Oroño), pese a que es una arteria ancha, tras aceptar dejarla en suspenso ante la oposición de los comerciantes que no quieren que se levante el estacionamiento de la mano izquierda. “Hacer ciclovías puede ser piantavotos, pero hay que tomar la decisión política”, sentenció el actual director general de Transporte de la ciudad de Buenos Aires, Guillermo Kranzer, en cuya gestión se viene implementando un ambicioso programa para fomentar el uso de la bicicleta.

Si alguien visita Buenos Aires, le recomiendo utilizar una bicicleta en alguna estación del sistema de transporte público. Registrándose y sin costo uno puede tomar un rodado y movilizarse a través de bicisendas seguras.

En Rosario, en cambio, ni el actual gobierno ni la oposición han entendido hasta ahora la importancia de fomentar el uso de la bicicleta. ¿Razones? Muchos políticos carecen de la cultura de la bicicleta y no están convencidos de las ventajas de su mayor uso, y otros simplemente porque son poco audaces a la hora de tomar medidas transformadoras que busquen mejorar la calidad de vida de los habitantes de la ciudad.

Así, durante los últimos años la respuesta del municipio a este tema ha sido tibia, y como producto de ello la ciudad hoy sólo cuenta con 30 kilómetros de ciclovías, que encima muchas se encuentran en mal estado y no están conectadas entre sí. Pese a las reiteradas promesas de fomentar el uso seguro de la bicicleta en la ciudad, nadie ha explicado por qué se sigue demorando la construcción de una red de ciclovías protegidas, un servicio público de bicicletas y un lugar de guarda seguro.

El Estado debe fomentar el uso de transporte público y el uso de la bicicleta, como parte de una política integrada de transporte sostenible y limpio ecológicamente.

En la práctica, hoy el automovilista tiene en Rosario prioridad sobre el peatón y el ciclista. Esta relación hay que cambiarla radicalmente. La ciudad debe privilegiar el transporte público y el transporte no motorizado.

El tránsito es actualmente en Rosario caótico y hostil producto del aumento del parque automotor y el pésimo comportamiento vial. La paz vendrá de la mano de los peatones y los ciclistas, sin lugar a dudas.

Un arma contra el cambio climático

Por ello, la sociedad debe contribuir a la lucha contra el calentamiento global fomentando un cambio radical del uso del coche privado hacia medios de transporte más sostenibles como los desplazamientos a pie o en bicicleta y el transporte público.

Así las cosas, la utilización de la bicicleta como medio de transporte tiene numerosas ventajas tanto para la persona como para la sociedad:

  1. La bicicleta es un vehículo silencioso, limpio, sano, asequible y sostenible.
  2. Es buena para el medio ambiente, para tu salud y para tu economía.
  3. Ayuda a reducir la congestión en las ciudades y a hacer el tráfico más seguro y fluido.
  4. Mejora la cohesión social y permite mayor independencia y libertad.
  5. Precisa poco espacio de estacionamiento y mejora la calidad de los espacios públicos.
  6. Es un vehículo de movilidad muy eficaz para distancias medias y cortas.
  7. Aumenta las oportunidades de ocio, deporte y turismo.
  8. Mejora la salud física y mental: pedalear 30 minutos al día reduce el riesgo de infarto, combate la obesidad y es un eficaz anti-estrés.

 Por ello los ciclistas piden que haya una política de Estado que fomente el uso de la bicicleta y reclaman:

  1. Seguridad: exigen circular por espacios seguros, disfrutando del trayecto, a través de una red de ciclovías.
  2. Respeto: quieren convivir con el resto de medios de transporte sin entrar en conflicto.
  3. Promoción: quieren fomentar y que se fomente un medio de transporte alternativo y ecológico, que ya funciona en muchos países de todo el mundo, impulsando políticas y campañas que favorezcan el uso de la bicicleta.
  4. Educación: es necesario desarrollar programas de formación e información, basados en el conocimiento y cumplimiento de las normas de seguridad vial.
  5. Planificación: hay que diseñar planes de movilidad a largo plazo, con previsión económica de la gestión y mantenimiento de las infraestructuras que se van creando. Esto requiere una apuesta política clara. 

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