El Mundo
Domingo 12 de Junio de 2016

El fujimorismo quedó como dueño de la llave de la gobernabilidad en Perú

El primer gesto de Keiko fue ponerse en la vereda de enfrente de Kuczynski. Dominará el nuevo Congreso con holgura.

El fujimorismo perdió la elección presidencial, pero se quedó con la mayoría absoluta en el Congreso, y enfrenta ahora el reto de sumarse a una cohabitación por la gobernabilidad del país, en apoyo del nuevo presidente, Pedro Pablo Kuczynski. Pero el discurso de aceptación de la derrota de Keiko Fujimori, rodeada por los 73 legisladores electos de su partido, pareció todo lo contrario. Fujimori mandó a Kuczynski a buscar aliados entre la izquierda, que le dio los votos decisivos para ganarle.

El fracaso de Keiko Fujimori en el apretado ballottage de hace una semana ha creado una paradoja: si bien proyecta una primera imagen de debilidad ante la derrota, dejó en claro el viernes, cuál es su poder: apareció flanqueada por la abrumadora mayoría de 73 legisladores que logró de 130 escaños en el Parlamento unicameral. Peruanos por el Kambio, de Kuczynski, sólo tiene 18."Fuerza Popular ha recibido el encargo de la población de ser oposición, y será el rol que vamos a cumplir con firmeza. Seremos una oposición responsable que pensará en el futuro del país", dijo Keiko, hija del expresidente Alberto Fujimori, preso por crímenes de corrupción y lesa humanidad, y bajo cuyo alero continuó el fujimorismo. Keiko también dijo, con todas las letras que llevarán al Congreso "su agenda de gobierno", como si hubieran triunfado el domingo pasado. Es que al tener mayoría absoluta podrán aprobar las leyes que deseen.

Keiko emerge de la derrota con cifras solventes que no dejan dudas sobre el rol clave que le toca jugar ante Kuczynski, con quien tiene más coincidencias que discrepancias, empezando por su adhesión a la economía de mercado y la inversión extranjera. Pero el viernes Keiko adoptó un tono nacionalista y dijo que vigilarán a las empresas extranjeras y defenderán a la población.

Pero nada está escrito. Un acuerdo de gobernabilidad reforzaría la línea fujimorista moderada de Keiko, a contramano del perfil autoritario con el que se la asocia a su padre. El propio Kuczynski había llamado a votar por ella en 2011, cuando perdió el ballottage con Ollanta Humala.

¿Cohabitación fujimorista? Necesitamos "un acuerdo de cohabitación, de coentendimiento. Si no lo hacemos el péndulo se irá hacia la izquierda", en las elecciones de 2021, advirtió el reelecto congresista Carlos Bruce, de la bancada de Kuczynski, a quien todos llaman PPK, por sus iniciales.

La ironía es que el apoyo del izquierdista Frente Amplio, de la ex candidata presidencial Veronika Mendoza, tercera en la primera vuelta, resultó decisivo para que Kuczynski le ganara a Fujimori.Este vuelco se produjo en la última semana de campaña. Hasta ese momento, Keiko ganaba en todos los sondeos. Perdió por un puñado de votos: unos 42.000 sobre 17 millones de sufragios.

"El fujimorismo tendrá un rol central los próximos cinco años, porque tenemos una situación inédita: PPK gobierna el Ejecutivo y Keiko gobierna el Congreso. No hay un gobierno, hay dos gobiernos. Y para que el país camine, su gran responsabilidad ineludible es ponerse de acuerdo", señaló a la agencia francesa AFP Carlos Raffo, ex vocero de Alberto Fujimori y ex parlamentario. "En la practica, el gobierno de Kuczynski está en manos de Keiko", subraya Raffo, para quien la líder de Fuerza Popular "a sus 41 años tiene gran futuro político a contramano de su equipo de campaña que echó a perder dos elecciones que ya tenía ganadas".

Hermanos y enemigos. Keiko y Kenji, la hidra del clan. Así como la Hidra de Lerna, el ser mitológico que regeneraba dos cabezas cuando perdía una, en el fujimorismo emergen dos hacia 2021: la propia Keiko y su hermano Kenji, con clara ambición de poder. Kenji no fue a votar por su hermana el domingo pasado. "Es prematuro decir lo que pasará con el fujimorismo, pero no será la bancada cohesionada del período 2011-2016", aseguró a AFP el analista político Carlos Basombrío, para quien la derrota de Keiko avivará disputas internas por el liderazgo entre los hermanos Fujimori. "Se ha frustrado por segunda vez una victoria, lo que introduce la duda de que si ella es la persona que los puede llevar al poder. Sin embargo, el resultado los ha convertido en una fuerza importante", remarcó.

Keikistas y albertistas. En el fujimorismo conviven dos corrientes: la "keikista", que ha impulsado una línea moderada y una renovación para construir un partido moderno de derecha, y la línea "albertista", en referencia a Alberto Fujimori, que identifica al núcleo duro que tiene a Kenji el hijo menor de 35 años como referente.

Poco después de que Keiko asegurara que no habría candidatos presidenciales Fujimori en 2021, Kenji reivindicó ese derecho en su cuenta de Twitter. Es, además el congresista más votado en las legislativas del 10 de abril, con más de medio millón de votos.

"Keiko no la tendrá fácil para mantener su liderazgo en medio de las pretensiones de su hermano Kenji", profetizó esta semana el historiador Antonio Zapata. Kenji no votó en el balotaje.

Mientras tanto, desde la base policial al este de Lima donde cumple una condena de 25 años, Fujimori padre, de 78 años, observa la pugna sin tomar partido por uno de sus hijos, buscando preservar la unidad partidaria, palanca de presión política para eventualmente sacarlo de prisión.

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